jueves, 17 de agosto de 2017

ANA.

Ella  es  una  de  las  personas  más  tristes  que  he  conocido.

Ha  enterrado  su  dolor en el  fondo de sí  misma y  después  se  ha  alejado  de  ese  fondo , lo mismo  que  olvidamos  el lugar  del   jardín donde enterramos  un pájaro  muerto.

Después  se  ha  puesto  la  máscara de  las  frases hechas  de   buen  rollo  tibetano,  sentencias   buenistas  del yoga, frases  de   autoayuda  de gurús. En fin, todo  un  mundo  de  celofán  y taoismo que  le  han  servido de  sucedáneo  y de placebo. 

Ha  imitado  sus  gestos y perseguido sus sueños.

Ha  adquirido una  serenidad  cuya    falsedad es imperceptible. Se  miente  sin  conocer  su mentira. 

Pero  un  pájaro  muerto  se  pudre  a  lo  lejos.

Bastaría  encontrar  de  nuevo  la  tumba y  abrir esa  caja  donde  reposa  para  que  saliera volando.

Pero, ¿cómo  encuentra  una lo  que  no sabe  que ha  perdido?



miércoles, 16 de agosto de 2017

ANTE DE DORMIR.

Antes de dormir  me imagino  como  giramos  a una velocidad de 30 kilómetros por segundo alrededor del Sol.


Viajamos  en un tren  por cuyas ventanillas, como los viejos postes del telégrafo, cruzan los años, los sucesos y la memoria con un movimiento uniformemente acelerado, y no hay manera que pueda detener a este.



La Tierra gira también sobre su eje, así que el viaje  se inicia en Australia, y el   vagón  viaja  de este a oeste para formar una  vía  de locura momentánea sobre todos los meridianos del planeta. 



Sueño despierto. Cuando en Moscú la gente baila en Sidney ya estarán durmiendo , pero en Nueva York ni siquiera habrá amanecido y en California aún será el día anterior. 



El lucero   prenderá durante unas horas sucesivamente la cúspide  de las ciudades, Berlín, París, Madrid, Lisboa, y se irá apagando por detrás. 



Sigo en duermevela. La Tierra  gira  y la luz  acaricia   las  zonas oscuras de hambre y de guerra donde sólo brillan  en las tinieblas las flores del  miedo , y  las promesas de amor  de  jóvenes  que se aman ,  y todos los sueños   se ahogarán en el Atlántico. La alegría, las lágrimas, el dolor, la oración, el miedo,  llenarán toda América, naufragarán después en el Pacífico y cuando lleguen a las Islas será el fin de este viaje, que parece caminar ciegamente hacia el acantilado como aquella bíblica piara de cerdos  que Jesús  envió.



Poco después , los habitantes de  Gerasa  le  pidieron que se marchase de allí.



Todavía no estoy dormido. ¿Cómo podría uno esta noche detener el tiempo? Si desde el fondo de un pestilente basurero que es mi   pobre alma pudiese  besar la flor que sembraste y brotara  en medio de  tanta  mierda  el  perfume  que dejaste.


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martes, 15 de agosto de 2017

CÓMO POLLOS SIN CABEZA

Se dice  que las cabezas de los guillotinados continúan pensando dentro del capazo que les ha preparado el verdugo. Incluso  hay literatura que afirma  que  durante unos  segundos  la falta de riego sólo les da para elaborar una maldición, una súplica.

Muestra  el verdugo la cabeza  cortada  a  la masa  excitada, y  de los labios de la cabeza   se oye  " "¡cabrones,  iros a  cascala!"·

También  se  cuenta   de unos niños  que tendieron a media altura un   hilo de pescar   de un lado a otro de la calle. Un motorista que corría   a gran velocidad dejó en el asfalto su cabeza cortada por el cuello .  Y  , así   lo aseguran  los  que  lo vieron, el resto del cuerpo siguió conduciendo  la moto con igual habilidad varios kilómetros más porque el cerebro aún la gobernaba a distancia desde el interior del cráneo tirado en el suelo. 

¡Vaya  imagen!: un motorista sin cabeza zigzagueando  por las calles de  la ciudad  a toda velocidad!

Si a un  pollo se le corta el cuello de un  hachazo sale huyendo un buen trecho, pero, de repente, deja de existir sin saber lo que le ha pasado. De  allí  la frase de  correr  como  un pollo sin cabeza.

Nos  morimos  de   una manera  muy  prosaica. Las conversaciones agónicas que se oyeron a través de los móviles mientras las Torres Gemelas ardían eran muy simples.  Envueltos en llamas unos ciudadanos anónimos se despedían de sus familias con las mismas palabras de amor que se usan en los andenes cuando está a punto de partir el tren. 

Algunos no se olvidaron de mandar el último adiós al gato ,  ni de decir  la consigna  del cajero ,  o de agradecer a su mujer aquellas sopas  de ajo, o cantar  el himno del Barça .

Lo  que  nadie hizo es acordarse  de  los terroristas.

A este lado de la cuchilla  de  la  guillotina   no ha habido más que pensamientos vulgares. Es posible que las  perlas más  profundas  de  la sabiduría se hayan producido  del otro lado , el de  las  cabezas cortadas,  pensando sólo un minuto sin el lastre del cuerpo. 

Pero eso  nunca  lo sabremos.

Se dice que los muertos experimentan todavía un pasmo de placer en los huesos al contactar con el mármol de la tumba. Una sensación parecida al del   jugador arruinado cuando abandona el casino y la niebla helada del amanecer  le  produce  un escalofrío.

lunes, 14 de agosto de 2017

TÓXICO

Es preferible   un río desbordado  que  uno envenenado . En  el primero  ves  que  las aguas están  fuera de su cauce ,pero tarde  o temprano terminan regresando  a  su   fluir natural.

El segundo parece  que está  todo en orden, sin embargo, todo el que beba de él fallece.

Es  imagen  el veneno  de la  hipocresía. Aparentas virtud , pero  todo  el  que bebe de  tus aguas  tarde  o temprano  termina  con la barriga  al aire y bocaneando  sobre  la  superficie.

El veneno ha sido  el método más sencillo, cómodo y con   frecuencia impune de resolver muchos  problemas. Tanto se usó  que había un funcionario  dedicado a  tascar  las viandas y licores  antes de  ser probadas  por el rey de turno.

Fue  también  un clásico el uso de  un  polvo mortal  depositado bajo las  joyas de  los anillos de reyes, papas y gente así , que iba pasando  de copa en copa en medio de los banquetes . Por la noche , ya en la alcoba  de algún invitado , los gritos  aún se  escuchan  en las noches  de  luna  llena sobre el Campidogio.  

El veneno ha sido un río oscuro que  se  ha adaptado  a  la malicia y perversión de  la imaginación humana : desde la  cicuta, el cianuro, arsénico, mercurio, hasta el humilde matarratas, el favorito de  viudas pobres.

Hoy  hay  programas de televisión, tertulias políticas, meditaciones,  y creencias  espirituales que tienen  más  ponzoña que el que late en la bolsa que las cobras llevan bajo la lengua,  . Es verdad  que  tarda  más en hacer efecto en  el  alma  del intoxicado  pero, pasado un tiempo  ,  el sujeto entra en melancolía, y poco después ya estaba patas arriba , y con esa cara  de apoplejía  que se les  pone a  los fanáticos.

Hay  tristezas  vitales producidas  por envenenamiento desde los años colegiales. Hay  ríos  tóxicos cuyos efectos  duran toda la vida. 

domingo, 13 de agosto de 2017

UN PASEO POR EL BOSQUE.

Estoy solo andando en un bosque  cerca de  la  finca donde paso  estos días de agosto.

Voy  deambulando hacia   ninguna  parte , a la deriva,  con  una  sombra tan densa  que parece de carne.   La  penumbra hace  sobre el espíritu  como un trabajo de  lima, poda  recuerdos . Ando embobado, fascinado, abandonado a este instante. Me sucede  con este  tipo de paisaje  tan cerrado y verde  lo mismo que con el mar: contemplo y  me siento  pequeño.

El  bosque agota  la fantasía. Lo imaginamos tan vivo, poblado de seres misteriosos, elfos, enanos, brujas, árboles que hablan y se mueven , fuentes  mágicas, búhos que vigilan, pájaros hechizados, plantas y flores   encantadas...un laberinto  maravilloso. 

El  bosque habla, ¡ tiene tantos sonidos!.

Dicen que si acercas  una caracola al oído escuchas el eco del mar. Aquí sucede si abrazas  un árbol y pones  la oreja en su corteza  apelmazada de  musgo.   

La  brisa  mueve  las ramas suavemente, abanica  el alma  de  las cosas. Cosa  fina  pasear  a estas horas de  la tarde. Es la  sensación como de  un trémolo líquido, como el inicio de un leve escalofrío. 

Esto del escalofrío  me recuerda  la vez que advertí, sin que ella  se apercibiera  de  que  lo había  observado, como al acariciar  la mano de Manuela, al principio de nuestra relación,   se  le ponía el brazo en carne de gallina. El que  ha visto eso no lo  olvida  nunca.

Entre  las ramas  el cielo adquiere a  estas horas una  vaga  claridad , un color de  rosa  seca. Pronto  se coloreará de ascuas  la tarde.

 Esta  soledad se subraya más  por el silencio apelmazado  de estas horas previas al atardecer.

Andando suenan  unos chasquidos musicales en la senda  que piso . No se ve a nadie. Ni siquiera vuelan los  pájaros, y  alguna mariposa  que va de aquí para allá posándose sin posar , pone  una nota de silencio sobre el silencio. 

Qué lejos  estoy de  todo. 

" ¡Qué descansada vida
la del que huye el mundanal ruído!,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido!

Los teólogos viven gracias al silencio de Dios. Si Dios hablara no habría teología, o tal vez si no hubiera teólogos, Dios finalmente hablaría con claridad.

 Pero no existe en el mundo una revelación tan evidente como este silencio  que susurra a gritos su presencia . Ninguna gloria puede equipararse a estos atardeceres solitarios en un bosque en Galicia , cuando una parte del firmamento se convierte en polvo de oro y tus botas  van  pisando alfombras verdes mientras uno pasea a bordo de la nostalgia. Dios calla. O acaso su voz es esa música de brisa que vibra en las ramas. Pronto la estrellas  cobijarán  este  camino. 

"Si  supiéramos el fondo de todas  las cosas, tendríamos  compasión hasta de las estrellas". 

En realidad, todos  somos objeto de compasión. Damos  mucha pena, la  verdad.

Pero cualquier caminante sabe que al final de la tarde siempre se arriba al final del bosque ,  donde se agitan los teólogos y el dinero, y las ideologías, y  las miserias  y egoísmos, y la  dinamita  canta. Es imposible escapar. 

Allí  uno termina por comprender que no puede seguir en la soledad  del bosque. De un lado está la estética, la belleza  que salvará el mundo , y de otro, los teólogos con metralleta, los políticos, los fanáticos, los jueces, abogados, banqueros,  los líderes de opinión, las putas caras, las putas baratas, el sexo sin amor, los  líderes de opinión, las lágrimas de los pobres, los bienaventurados, los  cínicos, los poderosos, los niños ricos, los niños pobres...

Y en medio, el silencio de Dios. ¿Qué hacer?: ¿ regreso al interior  del bosque?


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En  el feibuk de susomendi , fotos actualizadas.

sábado, 12 de agosto de 2017

¡AY DE LOS RICOS!

No  esperes  que en el  infierno alguien  pueda  hacer  alguna acción  que  le salve.

Y   no son  pocos  los  que  viven en el infierno . Gente  que concede  créditos a  causas  podridas,personas de  apariencia digna  que abusan de menores, hipócritas  que  ponen pesadas  piedras  sobre  los  hombros de  los  pobres , que  predican lo que no viven.

El  " !Ay, de los ricos!", allí está  la  clave  que abre  la  puerta  al infierno.

Cada uno por separado, estos caballeretes  del  dinero  y  la  codicia   por fuera parecen señores distinguidos, de esos que saben colocar  el  glúteo  en  oblícuo  para  que  apelmaze en el asiento del Mercedes  el sonoro de su pedo  con una sonrisa enigmática. 

Sin duda, por dentro también están llenos de delicadeza. Los  conozco  bien.

Algunos pueden estremecerse y  rezar piadosas  avemarías en Medjogorne , o  llorar con la música de Bach , otros riegan  con delicadeza y mimo  sus  rosas, o cambian el agua  al periquito  todos los días con un amor encendido . 

Uno de  estos  gordinflones  me decía:

- Suso, yo dedico  todos  los días quince  minutos por  la  mañana  y  quince  minutos  por  la noche a  pensar  como  ganar  más  dinero.

-  Eso es, precisamente, lo que yo  no pienso hacer  nunca.

Todos tienen el mismo ideal: la  pasta: políticos, cardenales, banqueros, empresarios,periodistas..., adoran la vida, pero la suya.

- Hombre-  aconseja uno de estos a  otro  para facilitar un  despido -  hay muchas maneras de desprenderse  de  esa  gente...por ejemplo, hazle pequeñas putaditas  hasta que se canse.

Después  hablan de aficiones privadas y se intercambian pequeños conocimientos pacíficos. Cómo acabar con el pulgón de los rosales. Cómo intercambiar  el carnet de socio del Liceo, o del Barça.

 Luego  de haber firmado el crédito que  le llevara al  infierno ,  y habiendo comido opíparamente, estos señores regresan a su  hogar. Allí  les espera una emoción distinta, aunque siempre fina: el beso de la nieta  rubia, un fragmento de Mozart  en el tocadiscos, unos fragmentos de  un  libro de  piadosas consideraciones  en la mesilla de noche bajo la lámpara sonrosada. 

Pero a uno de ellos el destino le reservaba un golpe muy duro: al volver a casa se enteró de que había muerto el periquito. Y para él ya no hubo consuelo. 

Otro  recibió la  noticia de que el hijo cortito repetía  curso  y debía enviarlo a  cursar  un management  a  Oregón.

Llaman ala  puerta. Una antigua  amante  cubana  , un pecado  de  juventud, se  presenta  con un  niño  mulato en brazos.

- ¿Está  el señor? ... 



viernes, 11 de agosto de 2017

LA DESCARGA

Hace  unos meses  subí al  Puigmal. 

Me lié en la  bajada y llegué  a  la  típica situación en la  que te quedas  colgado en un pequeño precipicio, lapado con dos dedos a una  fisura en la roca. 

No podía avanzar en ningún sentido, ni hacia arriba, ni hacia abajo, ni por  la izquierda, ni  por la derecha.  Estaba paralizado. Pocos minutos después  comenzaron a temblar  las  piernas. 

Durante  los minutos  que estuve allí suspendido. Vi unas pequeñas hierbas que  sobresalían  de una roca y  decidí jugármela: si soportaban  mi peso podría alcanzar  un pequeño rellano  y allí descansar  y pedir ayuda. 

No  resistió  mi peso y  caí en vuelo libre  unos metros, y después croqueteé  la ladera  hasta parar  en unos arbustos. Dije  algo así  como "¡Dios mío!"...y pabajooooooo.

Puedo explicar ahora la fulgurante visión que experimenté antes de caer vivo e ileso al final del barranco. Mientras surcaba el espacio me cegó una especie de relámpago negro,  fundido con los latidos de la sangre. Cerré los ojos y en ese momento, mientras caía y giraba en el aire,  no pensé en Dios ni en otra solución filosófica, ni siquiera en el golpe inminente. 

Mi imaginación tampoco fue cruzada por el más mínimo deseo de sobrevivir.  Frente al rostro de la muerte vi en el interior de la memoria toda mi biografía comprimida, iluminada por una brevísima descarga. 

No recordé para nada los graves problemas de este planeta: el hambre, la bomba atómica, la violencia de los fuertes, la rebelión de los pobres. No pensé en el trabajo. Ni en la política, el independetismo, el dinero y las pequeñas pasiones de los hombres se esfumaron. 

Pero en la sala de cine de mi memoria vislumbré toda mi existencia concentrada en cuatro haces de luz. El mundo había sido una apariencia y el sueño a través de él quedó reducido al vértigo de estas imágenes:  los pechos  de  Pilarín, una tendera que  me tenía loco a  los siete  años , y que se agachaba  para alcanzar los variantes en el mercadillo , enseñando la hucha de sus tetas al viento imperio, mi padre  poniendo la obertura de Guillermo Tell de  Rossini en el tocadisco  porque había aprobado curso , yo en la  plaza  San Francisco de  Zaragoza  declarando mi  dulce y maravilloso amor quinceañero a Matilde ,  el balcón de Cortile de San Dámaso   abrazado a Juan Pablo II,  el primer beso que pedí a Manuela en el Otelo, mi madre llorando  porque era  un golfo...

Volaba en el viento piafando y yo de forma ciega en ese viaje de cinco segundos mortales aprendí cuanto sé de la realidad. Que la vida no es más que el reflejo de menta de cualquier instante de la infancia, la levísima sensación de haber sido joven una vez, el recuerdo de un temblor de la carne unido a un perfume, la presencia oscilante o quebrada de un amor. Y poco más. 

Sólo después de haberme salvado comencé a pensar de nuevo en las idioteces de cada día. 

Y  aquí  estamos, amig@.