martes, 31 de diciembre de 2013

FIN DE AÑO.


Entre todas las cosas que cambian, la que menos cambia es el hombre. Todo ha cambiado a nuestro alrededor: conocemos los secretos del átomo, del genoma, de los embriones, hemos tocado la Luna; nuestros aviones han franqueado la barrera del sonido y matamos más y mejor que nunca.

Un agricultor produce mil veces más de trigo que cualquiera de sus antepasados juntos; hemos conseguido hacer el amor o follar con seguridad y sin miedos, dominamos las técnicas de reproducción hasta el punto de no ser necesario acoplarse para dar vida; nuestros coches de hoy mañana son una antigualla, conocemos la cara de nuestros reyes y líderes que en otros tiempos se trataba como a dioses: de nuestro rey conocemos sus arrugas, sus amantes, sus vicios y sus miedos.

Pero, ¿y nuestro conocimiento de nosotros mismos? Ni nuestras virtudes ni nuestros vicios han cambiado un ápice. ¿Estamos menos dominados por nuestras pasiones, afectos, pulsiones, angustias o miedos que cualquiera otro de otro tiempo o cultura?.

¿Estamos más próximos a Dios que cualquiera de los santos de los siglos anteriores?. Nuestros filósofos, ¿son más geniales que Aristóteles, los poetas más que Homero o los escultores más que Fidias?. Leer la cosmología de Dante nos hace gracia –el cielo representado como un escalonamiento de bóvedas-, pero cuando el propio Dante describe los arrebatos y los tormentos del amor, los enamorados de hoy se reconocen en sus versos y tiemblan… como estremece Shakespeare, Cervantes, Sthendal y tantos otros. Como conmueven los sonetos de amor de Quevedo o la poseía de Garcilaso… 

Sí, somos más poderosos, pero eso no nos ha hecho mejores: más sensibles a la belleza, más dueños de nosotros mismos, más atentos a los demás. Nunca los sabios, los santos y los artistas de la era espacial podrán borrar a Sócrates, o a Francisco de Asís o a Miguel Ángel

Miles de millones personas han cantado canciones de amor de miles de millones de maneras con miles de millones de historias tan parecidas a las que a todos nos han sucedido. ¿O la tuya fue diferente?

Cada uno tiene su biografía con sus miedos, sus complejos, sus buenos y malos rollos, sus fracasos y sus éxitos… pero nadie puede no amar, o sentirse incapaz de amar a alguien, o a algo. Es, sencillamente, imposible. Está en nuestra naturaleza. Deseo, pasión, intimidad, sentimiento, simpatía, afecto, apego, querencia, folía, ternura, hormona , feromonas o líbido son algo más que  palabras, son tuberías que están dentro de cada uno

Y también está el que es más lanzado, o más tímido, más divertido o más aburrido. Hay quien es un romanticón, o el seductor más o menos patético, y el que es un enamoradizo que ve una farola con faldas y ya está diciendo tonterías.

Y está el triste, el murrias que se corta por nada. Hay quien le importa todo un bledo, y el que es un obsesivo de gomina, zapatos lustrados, encaje perfecto de complementos de colonia, cinturón y jersey a juego con el color de sus ojos. Hay quien le huelen los pies y eso le hace frágil y débil, y el que cree que la tiene pequeñita y tiene miedo a que algún día le canten “¡¡¡Chiquitita dime por quéééééé!!!”.

No pasa nada. Lo que hay que hacer es salir a la calle y andar la vida, conocer gente, sin miedo, sin buscar a nadie, tan felices y tan campantes. Todo llega de un modo fatal: “eros”, el diosecillo niño con los ojos vendados, se encarga del asunto. Esa venda que da a entender que no se sabe por qué el enamoramiento se da entre esas dos personas precisamente. La verdad es que a veces el niño ése en ocasiones es pelín cabrón y se levanta la venda y apunta que te rilas: para eso están las mamás, las amigas de mamá, las amigas de tus amigas, los amigos de tus amigos, la abuela o la intelnés.

Eros hará que alguien se fije en nosotros y nos vea un Adonis, o una Venus, aunque seamos Sancho Panza y Maritornes. Nos verá muy majo, muy tierno, muy seguro, o muy inseguro, pero ella sabrá darnos la mano fuerte. Eros sabrá darnos una mirada que llene de infinito los detalles más pequeños de la persona amada: su voz sonará como violines de Viena, sus gestos estarán llenos de picardía alegre y simpatía, nuestro modo de andar le parecerá interesante, nuestros silencios le darán paz y nuestra arqueo de ceja derecha cuando ella pregunta algo nos dará la imagen de un galán de primera.

La vida es así, es como los cables de los cascos del walkman que siempre se enredan de una forma inexplicable; te das la espalda un momento y, hala, ya están liados. No sé cómo se lo montan. Pues en la vida lo mismo, es cuestión de salir y vivirla, que ya te enredarás.

La lotería, que no sé si es lotería, está en que eso puede ser amor o no, porque puede ser muchas cosas, algunas muy tristes, muy dramáticas y también miserables. La lotería está en que de verdad encontremos el amor, que no tiene nada que ver con lo escrito párrafos más arriba.

Es duro leer de alguien que no sirve para eso de amar. Me lo escribió en privado ayer uno del Barullo.

No es verdad, hombre, no es verdad. Es una mentira de las gordas. Es verdad que siempre hubo solteros tímidos que rezan “yo pecador me confieso mudo y tímido” y que envían postales de silencio, y solterones que van de putas, y solteras con ternura, que hablan a solas, tienen sobrinos y no saben a quien escribir “yo te quiero”, y solteronas con perro y cara de mala leche, maridos con amantes y mujeres maltratadas; esposas que sueñan aventuras y que a veces las viven… es verdad que hay gente muy desgraciada, todo eso es cierto, pero no neguemos el milagro; es lo más increíble de los milagros: que existen. El amor es uno de ellos.


lunes, 30 de diciembre de 2013

MADRUGADA.


Si supierais qué diferente está esta noche. 

Son las tres de la madrugada, tengo uno de mis insomnios. De repente, abro los ojos e intento aguardar , fetal, a ver si una mano amorosa me cierra los párpados. Nada.

Bebí una taza de café, ya que en realidad no iba a dormir. Oigo el ruido del viento silbando por las rendijas. Esta noche está diferente porque, mientras duermes, estoy conversando contigo. Repaso la lista de gente que he conocido y me han dejado huella. Enciendo un cigarrillo.

Comienzo por Torrero, el barrio donde nací , don Clemente, La Valen, mi padre en camiseta interior haciendo flexiones conmigo en su espalda, un capuchino con barbas, el padre Benito, que me confesó por primara vez...y sigo trepando por los recuerdos, hasta que hay un momento que hay demasiadas mujeres que recordar.

Interrumpo. Levanto la persiana y abro la ventana. Entra un biruji arremolinado y gélido. miro la calle y la franja de cielo que se ve a la derecha. Está oscuro. Tan oscuro.

Pienso en personas que dejaron huella: todas están durmiendo. Y pienso cuando me escapaba de alguna de las casas que viví, a altas horas, y me perdía andando como un gato hurgando papeleras. ¡Loa años de Lérida y Tarragona!

Y la oscuridad se vuelve mayor. Estoy cayendo en una tristeza sin dolor. No es malo. Forma parte de mi sistema , lo hago a propósito. Mañana probablemente tendré alguna alegría, también sin grandes éxtasis, sólo alegría, y eso tampoco es malo. Sí, pero no me está gustando mucho este pacto con la mediocridad de vivir.

Sólo quiero ser así. Ya estoy harto.
.........

¡¡¡AQUÍ ESTÁ LA NAVIDAD!!!

domingo, 29 de diciembre de 2013

UN TIPO.


Retorno a Brideshead es una novela que llega muy dentro. Más que recomendable. 

Un tipo de personaje muy reconocible dentro de nuestras sociedades, es Rex Mottram, el hombre de negocios y político que se casa con Julia Marchmain. Para bautizarse, antes de casarse recibe instrucción católica del padre Mowbray que, un día, les dice a los Marchmain: 

—«Lo malo de la educación moderna es que nunca se sabe hasta qué punto la gente es ignorante. Con personas de más de cincuenta años se puede adivinar con bastante exactitud qué se les ha enseñado y qué no. Pero estos jóvenes tienen una fachada muy inteligente, muy informada, y luego, de repente, se quiebra la costra y se perciben profundidades de confusión que uno ni siquiera sospecharía existieran».

 En ese momento, la pequeña de la familia, la que había provocado con sus bromas que la ignorancia de Mottram quedara de manifiesto, lo califica de «tonto divertido», y la madre de «niño idiota». Años más tarde, Julia le recuerda del siguiente modo:

—«No era en absoluto un ser humano completo sino un trocito de ser humano, que se había desarrollado de una manera extraña, poco natural; como dentro de una botella, como un órgano mantenido vivo en un laboratorio. Yo creía que era algo así como un salvaje bueno, pero me equivoqué; era algo absolutamente moderno y al día, que sólo esta época espantosa podría producir. Un trocito muy pequeño de hombre que juega a ser un hombre entero».

¡Los tenemos tan cerca!

viernes, 27 de diciembre de 2013

COTILLAS Y ENREDADORES


Durante años viví profesionalmente fuera de oficinas y de ambientes de corral. Iba muy por libre, viajaba muchísimo, deambulaba de aquí para allá, y no me enteraba de los chismes de la empresa.

El cambio a una nueva ha sido gigantesco: viajo menos, de manera más ordenada, y estoy en el engranaje de la empresa: ahora me entero de los chismes y, lo que es peor, yo también formo parte del engranaje.

Esto es “¡pim , pam, pum! Donde todos dicen de todos.

He de reconocer- cualquiera que me lea desde hace tiempo lo sabe- que me encanta divertirme haciendo trajes. Pero es un divertimento. Me chifla vestir anécdotas, exagerar situaciones, caricaturizar, describir situaciones de enredo.

Y no me importa que lo hagan conmigo. Estoy acostumbrado a reconocer anécdotas que alguien inventó de mi.

- ¿Suso?. ¿tú eres Suso?- me dice un tío que no conozco con una emoción indescriptible- ...¡¡¡SUSOOOO!!!. ¿ES VERDAD QUE UN DÍA LE TOCASTE EL CULO A UNA NUMERARIA QUE ERA LA DIRECTORA DE SAN MIGUEL DE LA PRELATURA EN ROMAAAA?

- Buenoooooo...

No lo niego, ¿para qué?... si a esas alturas lo sabe este tío, probablemente, ya se esté contando en Piura, todos los centros de la Cordillera Andina, Asia, Europa, Machachusets, y allá, a su frente, Estambul. Y con toda seguridad se adorne el bulo con los apellidos de la piadosa y principal célibe entregada a Dios en celibato apostólico.

En este campo los susceptibles y picajosos lo pasan mal.

Pero en el corral de una empresa, en sus oficinas, en sus delegaciones, en sus reuniones, la cosa es un poco más Tombstone, OK Corral. 

Si eres persona débil y susceptible los chismes destruirán tu vida, y con tus chismes harás lo mismo con la de los demás.:cotilleos de pasillo, de trabajo, de vecindarios, de ejecutivos, de iglesias. Hay patrañas que han terminado con familias enteras, chismes que han producido peleas, batallas, rivalidades.

¿Cuántas personas conoces que tienen el chisme como su actividad favorita? El chisme es el deporte oral más antiguo que se conoce.

Los murmuradores están vivos porque la gente cree en ellos. Cada filfa tiene su mercado, que compra la mercancía: hay personas a las que les encanta enredar sobre temas del trabajo, ya sea de sueldo, de horario o de uniformes, de que si el jefe tal, si fulano cual; se trata de ese tipo de gente que sabe hasta las veces que te levantaste de la silla y el tiempo que tomaste para descansar un rato.

En todos los colegios, hay su grupito de cizañeros. Como estamos en Navidad evitaré citar algunos de ellos.

Lo mejor es que pases si eres protagonista de esos perros que van a ver qué herida lamen.

E intenta no ser ser chismoso, es algo muy feo.

jueves, 26 de diciembre de 2013

MEDIOCRIDAD


La gente mediocre es contagiosa.

  - ¿Para qué te vas a esforzar? ¿por lo que te pagan? 

- ¿Pero no te coges una baja?

- ¿No te afiliaste al sindicato? Yo hago paro siempre, no sé si soy de tal o cual gremio, pero yo paro igual 

- Si no te lo llevas tú crudo se lo lleva otro.

- ¿Qué te va a pasar por una vez?

- Ojos que no ven corazón que no siente.

- Lo está comprando todo el mundo,¡no seas tonto!

- ¡Olé sus cojones!, ¡yo haría lo mismo!

- ¡Qué polvazo tiene su mujer! 

Mediocridad, vulgaridad, mezquidad. Ya
eres parte de un paisaje que define muy
bien lo que pasa en este país. Haces
lo que hacen los demás, camaleón de
lengua corta y ojos
estrábicos que se conforma con
mimetizarse con el entorno y pensar que “no haces mal a nadie”.

Sólo a ti mismo.

"El milagro no es que hagamos un determinado trabajo, sino que estemos contentos de hacerlo" decía Teresa de Calcuta. El milagro es que hagas bien a tu alrededor, y que no te adocenes. Que no trabajes para tu jefe, ni guiado por el termómetro del “qué dirán”.

Entonces, además de disfrutar de esta
vida, darás más de lo que
se supone que te pagan, no cogerás una
baja que no necesitas,
y a veces necesitándola, no te afiliarás a
sindicatos que te
engañan, no te llevarás nada crudo, aún
pudiendo, no
necesitarás que tus ojos vayan al oculista,
comprarás lo que necesites...

Sólo los mediocres están “en el mejor momento”.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

ELOGIO DE LA MADRE.


“ Cada mañana es una buena noticia, cada niño que nace es una buena noticia, cada hombre justo es una buena noticia, cada persona que canta es una buena noticia, porque cada cantor, es un soldado menos.

Todo esto y mucho más, lo aprendí de mi madre, se llamaba Sara, la elegí como madre por la misma razón por la que Dios la eligió como hija. Nunca pudo aprender nada puesto que, cada vez que estaba por aprender, llegaba la felicidad y la distraía. 

Nunca usó agenda porque hacía sólo lo que amaba y eso, se lo recordaba el corazón. Se dedicó sólo a vivir y no le quedó tiempo para otra cosa.”

FACUNDO CABRAL

martes, 24 de diciembre de 2013

DONDE HAY QUE ESTAR: ¡FELIZ NAVIDAD!


Lo que celebramos esta noche es una locura: Dios se hace hombre. ¿Quién puede creerse de verdad esto?.

La omnipotencia y la indefensión, la divinidad y la infancia. En Belén los extremos se tocan, y creer eso es creer demasiado.

Estos días todos los símbolos se han frivolizado: todo es una inmensa mentira, un comercio obsceno de bullicio, celofán, sensiblería raphaeliana- ¡la la la lá, lalalaaaa!- loterías ridículas que tapan agujeros, villancicos que cantan al acebo, al musgo y al muérdago , anuncios epidérmicos de fragancias para ricos, bebidas que anuncian la resaca de nuestra mierda de sociedad de bienestar, brindis por el derecho de las madres al aborto con un Nacimiento de fondo.

Algunos creemos esto : la Navidad fue, y sigue siendo una locura. Es creer que este niño es ése Niño, y esta madre que le amanta es Ella.

Y si no estamos allí, no estamos donde hay que estar...¿qué pensarías si hoy te dicen que Dios se ha hecho hombre de una Virgen en África, y se encarnó de esta manera?

En esto creemos.


domingo, 22 de diciembre de 2013

EXCEPCIONALES.


Hay gente que se siente excepcional, y como tal actúa. Estos excepcionales hacen lo que les rota porque se lo permiten, y se lo permiten, normalmente, porque mandan. 

Así, san Josemaría en ocasiones tenía unos puntazos que dejaban a la peña con cara de muñeco de ventrílocuo – labios que se levantan, frente que se arruga, ojos de pez, boca que se desencaja...- Una vez se abalanzó sobre un crucifijo que consideraba poco apropiado (por hortera, por cursi, por lo que fuese) y lo rompió delante de la perpleja concurrencia, y aclaraba que no se trataba de un acto de rebeldía iconoclástica , sino de un desvelo porque las imágenes sagradas fuesen dignas...

Esto san Josemaría se lo permitía porque no había quien le rechistara: tenía espectadores, no dialogaba, ni interpelaba. 

El problema venía cuando uno de los asistentes al espectáculo, chutado de ese ejemplo que había presenciado alelado, como si, de repenete, depronoto, los astros se escaparan de sus órbitas, se precipitaran unos contra otros, chocaran, se rompieran, rodaran histéricos por los espacios, imitara al fundador en un colegio, o en una EFA, o en una meditación.

Y , entonces, ya no había san Josemaría que le salvara al “notas”. Porque ver a un cura tirando un crucifijo al suelo acojona mucho. 

Otra frase de san Josemaría era “¡os quiero más que vuestras madres!”....en Viaró se la escuché a un profesor,. Miraba a la clase , que estudiaba silenciosa, y musitó medio en voz alta con una ternura emocionada “os quiero más que vuestras madres”.

Los chavales estaban tan acostumbrados a la expansiones de este amoroso profesor, que seguían a lo suyo. Como quien oye llover. 

Este profe da para un libro.

Un día, rezando el Ángelus en clase, vio que unos alumnos se reían...¿de qué se reían?, no se sabe. Pero se reían, y a nuestro piadoso personaje le pareció que se mofaban del Ángelus. Más aún, de nuestra Señora. 

Cuando abrí la puerta de esa clase, llegaba mi hora, encuentro al baranda pateando literalmente a los chavales que se defendían en un ovillo fetal, mientras fuera de sí gritaba el apóstol “¡¡¡DE MI MADRE NO SE RÍE NADIE, DE MI MADRE NO SE RÍE NADIE!!!

Pensé que le habían llamado hijo de puta...fui a calmar a nuestro hombre y, peinándose el flequillo que caía en cascada sobre su frente, señalando la imagen de la Virgen, me dice “se estaban burlando de la Virgen”. 

Esto pasa por chutarse cosas sin prescripción médica, que te sale la vena fundadora y haces cosas muy raras.

sábado, 21 de diciembre de 2013

LA COMEDIA HUMANA


En la Comedia humana, de William Saroyan, una maestra habla con uno de sus alumnos.: 

Mi más vivo deseo es que mis alumnos y alumnas se esfuercen, que obren bien y sean nobles. No me importa lo que parezcan a primera vista; a mí no me engañan los modales, ni los buenos ni los malos. Me interesa lo que hay por debajo de los modales. 

Si los alumnos de mi clase son humanos, no quiero que sean todos iguales en su manera de serlo. Si no están corrompidos, a mí no me importa en qué difieren unos de otros. Lo que quiero es que cada uno sea él mismo, que sean personas, cada una distinta, especial, una variación agradable y fascinante de todas las demás. Quería que él supiera que cada uno de vosotros dos empezará a ser verdaderamente humano cuando, a pesar de vuestra natural antipatía mutua, os respetéis el uno al otro. Eso es lo que significa ser civilizado. 

Antes de que pasen muchos años, oirás reír muchas veces, y no se tratará sólo de la risa de los hombres, sino también de la risa burlona de las cosas, que intentarán avergonzarte y reprimirte. Pero yo sé que tú no prestarás atención a esa risa”. 

Que alguien tome nota de esta cita...

jueves, 19 de diciembre de 2013

RONRONENAR.


Desperté de amanecida con "Tía Carmen" en mi pecho.

Ronroneaba. Manuela también lo hacía. 

Tía Carmen es la gata. Una mirada tan fosforescente, tan esquiva, que es una auténtica maravilla. Es una gata señorial, muy pija, y de un gris intenso. Tiene unos ojos cambiantes y prodigiosos... a veces de un color oro intensivo; a veces de un color miel que emboba; a veces absolutamente indiferentes. 

Sé que no se moverá hasta que levante. Me da pena hacerlo, porque intuyo que es muy feliz en mi pecho. Aguardo un rato, porque es lo que espera ella de mi, y lo que yo pediría a mi dueño si fuese gata...¡un poco más, Suso! 

A veces me pregunto si la vida humana ,comparada con la de los gatos, es una pérdida de tiempo. 

Lo nuestro es un alboroto sin sentido. No ronroneamos.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

LA QUE DESATA LOS NUDOS


Estoy leyendo una biografía del Papa Francisco, y me encuentro con una historia que me ha llegado muy dentro.

Soy “mariano” por mis padres, que no eran de la opus cuando me enseñaron a ir de la mano de María. Y  soy “mariano” por los jesuítas, toda mi infancia y adolescencia con ellos.

Francisco estuvo en Alemania un tiempo para cursar su doctorado. No eran buenos tiempos para él. Quizás ni siquiera él supiera que eran malos tiempos: este hombre tiene la pinta humilde de los que no se coscan de lo que sucede a su alrededor. No ve mala intención en nada, ni en nadie. Va a su puta bola.

De hecho no terminó su doctorado allí por obediencia.

En esos días  acostumbraba a visitar la iglesia de St Peter am Perlach, en  Ausburgo, y se asombró con  un cuadro de Johann Melchior Georg Schmittdner , que representa una advocación de la Inmaculada Concepción bajo el título de Knotenlöserin (la que desata los nudos ).

Pocos hacían caso a esa imagen en la iglesia, pero Francisco quedó enamorado de ella.:¡la que desata los nudos!.

Y se la llevó de Ausburgo a Buenos Aires en una tarjeta postal, y encargó que fuese instalada una copia en la iglesia de San José de Talar.

Hoy existe un Santuario de Nuestra Señora "la que desata los nudos" en Argentina con una devoción popular maravillosa.

La imagen representa a la Virgen con una cuerda en las manos, llena de nudos. Son nuestros líos. ¡Porque anda que no  nos liamos en esta vida!. Unos ángeles se la van pasando y ella los desata.

Leyendo la biografía me conmoví: ¡cuántos  nudos tengo en mi vida!. 

Algo vio el padre Bergoglio en aquella imagen, o algún favor le hizo, que le tomó gran devoción. Cuando volvió a su país decidió promoverla, en particular tras ser nombrado en 1992 obispo auxiliar de Buenos Aires.

¡Madre!: ¡desata los  nudos de nuestra vida!
 

martes, 17 de diciembre de 2013

EL DEBER CUMPLIDO


Tus hijos son lo que tu quisiste que fueran, trabajan donde tú les has facilitado la entrada por ser vos quien sois. Se han casado con las hijas de tus amigos ricachones, y se han casado con el boato de los nuevos ricos. Una boda normal no se llena de políticos, grandes empresarios, financieros, aristócratas...¡si son unos críos que no saben quienes son esos idiotas de los que te adornas, paleto!

Crees que lo haces por amor. Eso no es amor, señor F. es un sentimiento de dependencia o de ciega servidumbre procedente de los campos del alma enferma. El amor verdadero no conoce la supuesta debilidad de la autoestima ni el correspondiente deseo de apoyarse en alguien firme, como tampoco le es propio el uso o el abuso de tu familia con fines egoístas.

El amor verdadero no busca al compañero protector o estimulante, no quiere hijos que exhibir para el provecho propio, ni ansía elogios ni ternura para autosatisfacerse.

Parece mentira que no recuerdes de donde vienes, que hayas olvidado tu particular “Rosebud”.

El amor no requiere absolutamente nada, es soberano, porque la «materia» de la que está hecho es el sí modesto y sin condiciones a la persona amada, como una estrella fugaz que sale despedida de los fuegos ar­tificiales de la Creación.

Por todo ello es capaz de hacer lo que sea necesario: dejar ser al otro, dejarlo ir, no retenerlo, con lágrimas en los ojos si es necesario, pero con afecto sincero. El tiempo pasa y el amor permanece; los sentimientos se difuminan y el amor permanece; la muerte deshace los compromisos y el amor permanece.

Y conozco tu respuesta: he cumplido con mi deber.

Te engañas, no era “tu” deber lo que ellos debían cumplir.

lunes, 16 de diciembre de 2013

LO COMÚN.


Estamos rodeados de miles de tradiciones, de historias comunes inventadas por cientos de civilizaciones que hablan , cantan, bailan , escriben y rezan sobre lo mismos temas de siempre, pero contadas de formas maravillosamente distintas.

Vayas donde vayas en el tiempo, el nacimiento, la muerte, el amor, el miedo, la risa, el dolor, nos acompañan, y vayas donde vayas lo encuentras disfrazados en mitos, en leyendas, en modos de llorar, de vestir, de cantar, de rezar, de sentir. 

Pero nos reconocemos en ellos...aunque sean modos muy primitivos. 

Es como el poderoso órgano catedralicio a través del cual las resonancias de cien tubos distintos se funden en la misma música extraordinaria. 

Lo común a estos temas múltiples es su origen humano. Lo maravilloso de conocernos en nuestra común historia es comprobar que cada civilización contiene el mismo eterno grito del espíritu, expresado en extraordinarias  variaciones, en el tiempo. 

Si escuchamos y miramos con cuidado, todo nos resulta familiar, desde la pinturas rupestres, los bailes mahoríes, los entierros en Alaska, o el amor en las tribus de África . 

¿No emociona saber que este mundo y su historia es maravilloso.?. Nos descubrimos a nosotros mismos en la literatura, los ritos y símbolos de otros, aún cuando al principio nos parezcan deformados y extraños. 

Mientras escribo esto, el Centro Carter para Estudios de la Paz, en Atlanta, está monitoreando un total de ciento y pico  conflictos bélicos, muchos de ellos basados en reclamos étnicos, a lo largo y
ancho del mundo. 

Estas guerras amenazan con destruir el concepto de un mundo unificado y devolver a millones de hombres a un cruel aislamiento. 

No lo dudéis, estas divisiones étnicas son la amarga cosecha de las distorsiones de las enseñanzas nacionalistas, excluyentes, con frecuencia maquilladas de religión y , sembradas mucho tiempo atrás. Hace mal la iglesia bendiciendo palios, sean de quien sea. 

Desde este punto de vista, los nacionalismos, todos, nos parecen ridículos, necios, excluyentes, paletos.

No tienen ningún sentido. Salvo el económico: la pela es la pela, sobre todo para unos cuántos.

domingo, 15 de diciembre de 2013

PARÁBOLA DE TARZANCITO.


Curiosa la leyenda de Tarzán...¿por qué nos atrae tanto.?
Tarzán no sabía que era un hombre , y chillaba y comía como los monos. En realidad, todo lo hacía como los simios. Entonces, un día un hombre se lanzó a la caza del chimpancé y la manada huyó dispersándose

Pero el cachorro era un hombre, no un primate, así que se quedó quieto, esperando. El grandullón lo miró y le dijo: «¿Qué haces tú aquí, entre los monos ,dando alaridos, tocándote la pirindola, comiendo tus vómitos y riéndote aplaudiendo con las manos y dando volteretas?».

Y Tarzacito respondió: «¡¡¡hu hu hu!!!», y empezó a chuparse el ciruelo, un poco avergon­zado.

El hombre lo cogió por el cuello, lo llevó hasta un estanque y le dijo:

«Ahora, mírate en ese estanque.» Y el cachorro se miró y, por primera vez en su vida, vio cuál era en realidad su cara.

Contempla su rostro e intuye que no se parece a los demás cuadrupedos...está empezando a entender el mensaje.

La lección siguiente del cazador es cogerlo y llevárselo a su casa, donde hay comida fresca, y libros. Nuestro hombre le dice a Tarzancito que se sirva. Éste retrocede gritando con miedo.

-Vamos, nada de tonterías -es la respuesta- , y le empuja el bocado por la garganta.

El cachorro hace arcadas, como le pasa a todo el mundo cuando le alimentas por primera vez de alimentos que no ha probado en su día.

Así, entre arcadas, la libertad se le va infiltrando en el organismo, ya que es la comida que le corresponde, y le activa el sistema nervioso. Espontáneamente sacudido por el alimento adecuado, el cachorro Tarzancito da un pequeño balbuceo humano, y el grandullón le dice:

- Ahora sí. ¡Lo conseguimos! Ahora comerás como un hombre, y te enseñaré a leer, a escribir, a no olisquear el culo de las orangutanas, y no subirte a los árboles.. .

Tarzancito comenzó a pelarse el nabo, pues llevaba años dale que te pego.Le disculpaba que no sabía que es una fea costumbre, y menos mirando a los ojos como si fuese lo más normal del mundo.

- ¡Tarzancito!, ¡no te la casques de esa manera tan bestia!!, ¡control! 

En esta historia hay una moraleja, naturalmente, y es que, en realidad, son muchos los humanos que viven - ¿vivimos? - aquí como putos monos. La función de la sociología, de muchas ideologías, de bastantes religiones, de la política, y de casi toda nuestra educación es enseñarnos a ser monos. 

Observad con detenimiento  los políticos de nuestros días, da igual el partido. Fijaos  en las masas de afiliados que los siguen. Incluso se huelen el culo unos a otros, y aplauden enloquecidos , como mandriles. 

Pero la función de los grandes humanistas es ponernos ante nuestro auténtico rostro de hombres . Entonces aparece el problema. Tú has encontrado tu cara de hombre, pero aún sigues viviendo aquí con los orangutanes...trabajar, trabajar, trabajar, comer, dormir, trabajar, subir al árbol, bajar del árbol, follar, trabajar, fútbol, trabajar, comer, reír aplaudiendo y gritando ¡visca Cataluña!...¡viva España!... y vuelta a  cascártela,   ¡gora Esuskadi!...¡nosotras parimos, nosotras decidimos!... trabajar, follar, furbol, olerle el ano en canal a Mariano...Arturo chupándose el pepino...subir al árbol  

¿Qué vas a hacer?

sábado, 14 de diciembre de 2013

LA GENTILIDAD.


Hace unos meses hablaba con una compañera de trabajo, administrativa, y le comenté que éramos un país de “cainitas”. 

- ¿Qué es eso?- preguntó. 

- ¿El qué? 

- Lo de cainita que has dicho. 

- De Caín y Abel...¿no conoces la historia? 

- Ni idea. 

- Pues es una de las millones de historias que cuenta la Biblia...Caín mató a su hermano Abel, y por extensión se dice “cainita” de la sociedad que se mata entre hermanos. 

Lo que me sorprendió, y mucho, es que la chica no tenía ni puta idea de historia sagrada.

Me cuenta una salesiana una anécdota sabrosa que me recuerda la anterior.

Su protagonista e un alumno de esos que se matriculan en un colegio religioso en 3º de Primaria y que vienen, nunca mejor dicho, de la gentilidad (aunque no sé si todo el mundo entiende eso de la “gentilidad”)..

Durante una excursión de clase, un grupo de alumnos entró en una iglesia para visitarla. Al pasar frente a la zona más adornada e iluminada del templo -era el altar, pero eso algunos no lo sabían- uno de los niños hizo un descubrimiento que le llenó de extrañeza. Se acercó a su maestro y señaló una especie de caja. «¿Qué hace un microondas ahí?», preguntó con los ojos fijos en el sagrario.

viernes, 13 de diciembre de 2013

VOCACIÓN.


En la leyenda del Grial, Parsifal, el caballero, entra con su caballo en la parte más oscura del bosque y suelta las riendas.

Hay otras mitologías que tratan de lo mismo:, se habla del carruaje tirado por caballos que, si lo conduce solamente el intelecto, va a parar a una zanja, mientras que cuando en su conducción participa el lado intuitivo, la parte de nosotros que, en un nivel profundo, conoce el camino adecuado, la dirección de nuestra vida se aclara.

Estoy convencido que dentro de cada uno de nosotros se encuentra el conocimiento de nuestro camino. Es algo intuitivo. Es el sentido de nuestra vocación que sólo alcanzamos a conocer desde nuestro interior.

Si alguien te dice “tú tienes ésta vocación” te está mintiendo. Porque toda vocación, artística, profesional...¡la que sea!, es personal. Es un camino interior.

Lo que sí es verdad es que tú tienes vocación.¿La has encontrado?.

Y sin embargo, es muy frecuente que, en lugar de vivir nuestra propia vida, sigamos el camino que otra persona ha escogido para nosotros. Pero podemos prestar atención a la senda por donde nos gustaría ir, podemos seguir montados en el caballo, pero aflojando las riendas.

La dirección más importante que podemos tomar no es hacia el este o el oeste, hacia el norte o el sur; es hacia el interior de nosotros mismos.

jueves, 12 de diciembre de 2013

MÁS ALLÁ DE TUS LÍMITES.


Es una lección que, desgraciadamente, muchos aprenden tarde y malamente.: reconocer nuestros límites. 

No me refiero sólo a los físicos, que también.¡Cuántos infartados!, ¡cuantos ictus!, ¡cuantas enfermedades psíquicas se dan por traspasar fronteras que el cuerpo ya avisaba que aquello no iba bien.

Es el “efecto ventrílocuo” : tú no hablas, pero tu cuerpo sí.

Conocí hace unos años a un padre de un colegio. Más majo que yo que me sé. Tiempo después tuve una entrevista con él y con mi jefe sobre un tema profesional. El papi era el director general de una multinacional de las de miles de trabajadores y cotización en bolsa.

Me llamó la atención que el tío padecía de unos tics horribles, de una agresividad infatigable, agotadora...en los ojos, en un brazo, que parecía levantarse cara al sol con la camisa nueva, en los hombros, que los arqueaba como de importarle un bledo todo..

No dije nada, pero en aquella conversación nos contó su agenda de aquella mañana – reunión con el comité de empresa, acuerdo con la directiva del Barça, videoconferencia con la dirección en Francia...a la salida le comenté a mi jefe “¡este tío es una bomba de relojería!, ¡no era así!...¡casca en nada!.

Y cascó. Le dio un zamacuco y a boxers.

Pero también hay empresas que tienen “sus límites”, deportes que tienen sus “límites”, relaciones afectivas que tienen sus “límites”, medicaciones que tienen sus “límites”, formas de educar que tienen sus “límites”...

Reconoce que todo tiene sus límites y aprende a interpretar tus propias señales que te indican que te acercas a los límites o que ya los has sobrepasado.

Y siéntete cómodo al pedir ayuda cuando hayas ido más allá de tus fronteras.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

ENSALADA DE PEPINO EN EL COLEGIO FEMENINO.


Como me la contaron, así lo escribo...cualquier parecido con la realidad- me asegura la autora- es parecido con la realidad.

Colegio Montechuli, hace pocos años. Chicas de primero de bachillerato, una edad muy mala. Es viernes por la tarde y la profesora de de Lengua no se presenta en clase. Las chicas- recordad que es viernes por la tarde- están revolucionadas: unas fuman por la ventana, otras comentan una revista “¡ay, mujer, si yo midiera 1,80 , y fuera rubia y con ojos azules, ¿qué te crees?, ¡sería como ésta, ¡una diosa!...aunque, chica, tampoco es para tanto...pero éste, ¡madre mía!, si es que me lo comería!”...

Una, con alma de artista, dibuja en la pizarra una faldita escocesa, la misma del uniforme del colegio, y unas maracas que le hacen juego festivo a la falda, en las maracas pinta el logo de Habana Club...

Derrepenete, depronoto, entra ella.

“Ella” es Rosa Rialp Cistitis de Balaguer, una profesora E.A.G. (Elefanta de Aspecto Gigantesco).

Rosa irrumpe en la clase y se queda lívida, patidifusa, paté de foie, mirando a la pizarra. Se restablece el orden público. Se sientan y regresan a sus puestos como ratoncillas ante una gata, pero ella sigue ahí, mirando a la pizarra con los ojos desencajados.

Silencio. Rosa respira hondo mientras observa el encerado.

Y brama:

- CREÉIS QUE ME IMPRESIONÁISSSS!!! LO HABÉIS HECHO APOSTA PORQUE CREÉIS QUE ME IMPRESIONÁIS MUCHO, VERDAAAAD???! VEREMOS QUÉ CARA PONE, VEREMOS QUÉ DICE LA FRÍGIDA DE ROSA RIALP!!!!! PUES NO VOY A DAROS EL GUSTO!!!

Allí nadie respira, ni nadie se entera de por dónde  está soplando el viento Se miran entre ellas, perplejas y desconcertadas. Y ella prosigue:

-PORQUE A ROSA RIALP NO LE GUSTAN LOS HOMBRES VERDADD???!!! VOSOTRAS PENSÁIS QUE A ROSA RIALP NUNCA LE HA APETECIDO QUE LA EMPOTREN CONTRA UNA PARED Y LE ECHEN UN POLVOOOO!!!!

Bien, recordad que es viernes por la tarde para todas, para Rosa también. Es mujer con compromiso de celibato apostólico , pero tiene, como todas, sus particulares luchas internas. En su caso, le apetece que un hombre la empotre contra la pared y le eche un polvo. Es un arranque de furor uterino que le puede pasar a cualquiera.

¿Había tenido una experiencia así en su vida?, no lo sabemos. ¿Es sólo una fantasía?,tampoco lo sabemos. ¿Habrá hombre que se coma a Rosa Rialp Cistitis?...¡pues a lo mejor sí!

La alumna que me cuenta la anécdota intuye por donde van los tiros, pues conoce a Rosa, y dice tímida y como susurrando.

-Pero Rosa… Si sólo son unas maracas…

Ojos inyectados en sangre, Rosa Rialp se rasga las vestiduras y señala con un dedo acusador:

-TÚÚÚ!!!!!!! TÚ YA ESTABAS TARDANDO EN HABLAR, CÓMO NO!!!! ANNA DALLÓMESBÓ, ABOGADA DE PLEITOS POBRES, QUE PIENSA QUE ADEMÁS DE FRÍGIDA SOY TONTAAAA!!! ME LA DISTE UNA VEZ PERO NO ME LA DAS MÁS, DALLÓMESBÓ!!! ESO QUE HAY DIBUJADO EN LA PIZARRA SON DOS MIEMBROS MASCULINOS Y LO SABES!!!!!!! Y LO SABESSSS!!!! Y NO UNO, DOSSS!!! HABÉIS DIBUJADO DOSSS!!!!

-Con el debido respeto, Rosa, pero no veo por qué motivo habrían de tener dos varones la misma idea de tatuarse en sus sendos falos las palabras "Habana Club".

La clase se anima e intentan hacer entrar en razón a la piadosa Rosa ("que sí mujer, fíjese, que los hombres tienen dos testículos y no uno y enorme como en el dibujo") y ella en sus trece pero mirando la pizarra de reojo se va poniendo coloradota y va cayendo en la cuenta de su error.

Nuestra numeraria , orgullosa ella, al principio no lo reconoce, pero poco a poco capta la idea...¿y si son unas maracas?…

El desenlace fatal era evidente y como decía el poeta: la senda estrecha, inevitable el choque... no pudo ser!!!!

Finalmente Rosa Rialp se disculpa por "haber pensado mal" de las alumnas y , escribe la cronista en su mail al Barullo “ -que me parta un rayo si esto es mentira, te juro que no son licencias poéticas ni nada por estilo”-... "para que veáis que no tengo inhibiciones" – continúa el relato - “borra la pizarra y se pone a dar clase… tras dibujar en ella un cipote con careto de oriundo de archidona y de un calibre muy principal que por supuesto se quedó ahí toda la hora, mancillando con su envilecedora y pepinil presencia el aura virginal de aquél gineceo”.

Compadezco a don Juan Fernández, funcionario, sesenta años,  que se cruzó aquel maldito viernes con Rosa Rialp en la oscura y estrecha acera de regreso a su casa. Cuenta la leyenda que lo empotró contra la pared, lo puso mirando la luna, y lo devoró con un furor insaciable, mientras gritaba “ ¡¡¡ÉCHAME UN POLVOOOOOOOOOOOOOOOO, ÉCHAME UN POLVOOOOO!!!


lunes, 9 de diciembre de 2013

DESGASTADOS


Tengo una sobrina que se llama Beatriz. Hoy es toda una universitaria muy lista y muy guapetona.

De niña no podía dormirse sin una especie de cosa estropeadísima por el uso, por los achuchones, y las idas y vueltas que a lo largo de su vida ha tenido que hacer. Beatriz no se dormía sin esa cosa a su lado.

Esa cosa en su día fue un muñeco de trapo, creo que un conejo. Supongo que el día que se lo regalaron sería bien chulo y simpático pero, desde luego, yo le conocí en una situación lamentable. Lo tuvo junto a ella hasta bien entrada la adolescencia.

Yo no podía entender cómo no cambiaba de muñeco, porque “eso” era una “cosa”.

Viene a cuento la anécdota porque me ha venido a la cabeza después de leer un cuento “El conejo de terciopelo”. En el cuento « el conejo le pregunta al caballo de piel qué significa ser «real», y el caballo le dice:

Real no es la forma en que estás hecho. Es algo que te pasa. Cuando un niño te ama durante mucho, mucho tiempo, no solamente para jugar contigo, sino que realmente te ama, entonces tú te vuelves real [...]. No es algo que te suceda de pronto; te va pasando, y lleva mucho tiempo. Por eso no es frecuente que les suceda a quienes se rompen fácilmente o a los que tienen los bordes filosos, ni a los que hay que tratar con mucho cuidado. En general, cuando llegas a ser real, te han arrancado casi todo el pelo a fuerza de caricias, y se te han caído los ojos, y tienes todas las articulaciones flojas y estás todo un desastre. Pero nada de eso importa, porque una vez que eres real ya no puedes ser feo, excepto para la gente que no comprende”.

Me acordé de Manuela, y no me preguntéis por qué razón esa asociación.

Pero nada de eso importa, porque una vez que eres real ya no puedes ser feo, excepto para la gente que no comprende”.

¡Bnditos sean los muñecos desgastados por el amor.!

domingo, 8 de diciembre de 2013

TIRANÍAS.


Con los años las costumbres se vuelven tiranas. Además, también con los años, queremos que nos dejen en paz. Nos cuesta aceptar que nos corrijan. Y precisamente es el consejo de quien nos quiere el que puede salvarnos de esas tiranas, muchas veces ridículas.

Quien nos aconseja, nos quiere bien. Permitir el consejo ya es luchar contra la costumbre. Aunque no sigamos el consejo.

Detrás de nuestras costumbres, de las malas costumbres, lo que hay es pereza. Es así: uno no es guarro, o es torpe, o abandonado...uno es vago de cojones. Víctor Hugo decía que la fidelidad de muchos hombres se basa en la pereza, la fidelidad de muchas mujeres en la costumbre. No le faltaba razón. Aunque conozco “fidelidades” promovidas por el miedo. La verdad es que conozco muchas de esas fidelidades acartonadas. No deja de ser otra costumbre.

Acostumbrarse también es una forma de morir lentamente.

viernes, 6 de diciembre de 2013

MÁS DE COSTUMBRES.


Seguimos con más de ese tema tan interesante del "acostumbramiento"...para mi de lo más principal, y humano. Y raíz de grandes castástrofes.

En otra cafetería, en Benalmádena, dos tipos atienden el negocio: parecían padre e hijo. Son de los que cuando le dan a la hebra dicen que son "empresarios"

Uno atendía el "negocio"  y el otro secaba la vajilla con un trapito. El que estaba secando observa el vuelo de una especie de moscón de aspecto gigantesco sobrevolando el local con un zumbido Pearl Harbour. Y llega el baranda , gira con la rapidez de una honda el trapo, y le mete un vergajo al moscón que lo dejó espachurrado al lado de un recipiente de olivas, encima del mostrador. Con el mismo trapo lo despeja a banda hasta el cristal.

Y el tío sigue limpiando la vajilla con el trapito con el que había dado muerte al pobre.

Yo  estaba bebiendo una Cruz Campo y me puse a mirar el vaso...y luego al tío limpiando con el trapo. Y se me ocurrió pensar que el bichazo, en su vida antes de aparecer por el bar... quizás había estado hurgando en los testículos de un perro de la zona, o en paseándose por el culo de una mona , o en las narices de un marroquí en Tarifa...Y me largué, por si acaso.

Otro que se acostumbró. El camarero, digo.

ACOSTUMBRARSE.


Lo que nos hace peligrosos es que nos acostumbramos. La primera vez que salí solo en coche a la calle iba temblando. Y la tiritera provenía de saberme peligroso con un volante en las manos. Era muy consciente que podía matar a bastante gente, atropellar ancianas, llevarme por delante madres con sus bebés, arrollar peatones, derribar semáforos. La noche anterior, sólo de pensar que debía ascender una rampa en el garaje, tenía pesadillas...¿y si se me cala en medio de la rampa y viene otro detrás?,¿y si cuando voy a salir a la calle se cruza un carrito con un bebé y lo estampo contra una farola?.

Todo era hostil. Yo era hostil. Sudaba, los espejos me parecían pequeños y pocos.

Hoy sí que soy un peligro: conduzco y simultáneamente me enciendo un cigarrillo a la vez que pongo un CD y hablo por teléfono, mientras me coloco el cinturón de seguridad, me calzó el testículo izquierdo en la pernera, y arqueo las cejas a una rubia que está en el carril de al lado.

Me acostumbré.

Ya conté la anécdota que me sucedió en un bareto de Oviedo. Fui a desayunar. Preguntó si podía tomar un sandwich mixto. El camarero, un notas con una pinta de guarro y cochino más que evidente, me dice “ no sé si tengo la plancha lista”. Y va el tío y echa un escupitajillo sobre la plancha , así como en burbujillas, para ver si chisporroteaban.

- Gracias, ya vuelvo luego.

Claro que le podía haber dicho “¡¡¡PERO TÚ,PEDAZO DE PUERCO INMUNDO, ¿POR QUÉ NO PONES LA PICHA EN LA PLANCHA?,¡COÑO!, Y TE HACES UN PERRITO CALIENTE!!!”.

Otro que se ha acostumbrado. El tío lo veía como lo más normal del mundo.