EL ÚLTIMO CIGARRILLO.

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martes, 21 de octubre de 2025

La vida es el río que va a dar al mar, por supuesto, y también está claro que nunca nos bañaremos dos veces en la misma corriente, según dijo Heráclito.


Esta es  las  dos  últimas  fotos que le hicieron a Fortino Sámano  en el momento de su fusilamiento.


Una mirada de  que  me  quiten  lo bailao, y  lo  fumao. Se  intuye  un   desprecio  absoluto por la vida, y por sus ejecutores.   


Como  todos, este hombre amó sentándose  en la ribera entre las flores de una primavera  incipiente.  


Contempló  cómo fluye el agua. 


Recordaría  los besos de su madre , los primeros latidos  provocados  por una mujer .


Tal vez, mientras miraba  sonriendo los fusiles,   remontó   el cauce  de  su memoria  hasta llegar al manantial donde uno se bañaba de niño, aquellas aguadillas, aquellas  zambullidas  a la carrera , y recordaría también los maravillosos  y  alborotados días de la adolescencia cuando el  agua   tenía reflejos de plata del deshielo de los  glaciares, tan fría cuando caía  en cascada.


Pensó en  la espesura de los abedules, en ese  primer beso, en la primera vez que amó de verdad a una mujer. 


Pero hubo en momento en que la vida dejó de deslizarse suavemente sin peligro río abajo y aquello se empantanó de  pan de rana  . Recuerda  entonces los líos  en los  que se metió    por  su mala  cabeza, por tonto, por vanidad. 


Y  ahora  está allí, frente  a un pelotón de  fusilamiento. El río tiene una doble corriente, una superficial y otra profunda, como sucede también en la vida. 


Hace un  airecillo de marzo a la hora  del final. No escucha  la voz del oficial  contando  la marcha  atrás.


Siente  que el mar está cerca.  El mar de  su vida ..."nuestras  vidas son los  ríos..."  El esfuerzo que hizo para no ceder al fracaso, los amores y sueños, toda la belleza que obtuvo como un regalo en su paso por la tierra. 


¡Adiós, vida!: os dejó una sonrisa y el humo de  mi último cigarro.



DE UN AMOR QUE NUNCA MUERE.

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lunes, 20 de octubre de 2025

La vida tiene sentido sólo si lo buscas. En realidad, todo tiene sentido sólo si lo buscas. Esa fue la lección que aprendí de  Ezequiel Cabaleiro cuando me puso delante de mi mismo y me preguntó " pero tú, de verdad, ¿ qué quieres ser  en tu vida?".


Entonces no supe, o no quise entenderle. Preferí quedarme en mi zona de confort. 


No salí de esa zona por convicción, ni de un modo voluntario. Pero eso no es importante. También  espabila uno a  leches. A veces buscas porque en los diferentes cruces de caminos te vas encontrando personas ejemplares - ¡ ni ellos saben de sus luces! Esas personas que te han hecho cuestionar tus certezas, tus dogmas, tus verdades de niño , que ya no son. 


Podría escribir sus nombres. Daría para un  libro. Y no todas fueron buenas, ni sensatas, ni ortodoxas, ni se portaron bien- ni yo con ellas. Pero las recuerdo con agradecimiento porque no sería quien soy sin ellos. 


Nadie piensa solo. Sin los otros no se puede razonar ni llegar a la verdad.  


Estoy escribiendo mientras escucho "Il canto", de Pavarotti. La canción me arrastra al texto que escribo, y no al revés. Quiero decir que llevo desbocada el alma mientras , conmovido y temblando, esa letra, y esa voz, me  embriaga de una sensibilidad que sólo consiguen algunas canciones, y algunos versos. 


Fue Juan de Dou el que me enseñó que al cantar lo importante no es el lugar, no el escenario, ni la gente que escucha, ni el cómo  interpretas esa canción. Lo único que vale la pena es " a quién"  se la cantas.


Así que no tengáis muy en cuenta esta entrada que habla de otro asunto.


Il Canto

La noche aquí nunca vuelve

Desde el día que te fuiste

Y el cielo ha dejado de jugar

Con las estrellas y la luna

Y las nubes se han detenido aquí

Como lágrimas que no caen

Mira cómo está el tiempo

También pierde recuerdos

Solo queda la canción

De un amor que nunca muere

Toma mi mano

Baila con el viento

Abro mis alas

Solo puedo amarte así

Vamos vamos

Ven conmigo

Solo queda la canción

De un amor que nunca muere

Toma mi mano

Baila con el viento

Abro mis alas

Solo puedo amarte así

Vamos vamos

Ven conmigo.



68 MIL LIBRAS EN MIERDA.

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domingo, 19 de octubre de 2025

Leí que en la Feria de Basilea, dos famosos coleccionistas, Frank Cohen, acaudalado constructor de Manchester, y Charles Saatchi, marchante de marca, se enzarzaron por la pasión de poseer una escultura de Terence Koh, puesta a la venta en la galería del norteamericano Javier Peres. 


La instalación de Koh consistía en una serie de cajas de cristal que contenían excrementos humanos recubiertos de oro de 24 quilates. Se trataba de una manifestación contra el consumismo. Frank Cohen se llevó esta obra a casa por 68.000 libras.


El arte ya  no es solo lo que sale de la mente creadora. También es todo lo que pueda expulsar de un cuerpo, ya sea caca, pedo, o pis. Tú no lo sabes, pero cagas auténticas obras maestras.


Entre tanta sordidez, estos días vemos a Ábalos preguntándose extrañado si la mayoría de la gente vive en conventos. 


Y  se lo pregunta en serio. A mi este hombre, me enternece.  Un hombre dominado por su pizarrín, su ciruelo, la nutria, la morcillona,  como queramos llamarlo , dándole al pajarillo alpiste. El alpiste  al periquito se compraba o con dinero público o con dinero turbio del PSOE. 


Antes- no olvidemos la reciente historia del folleteo político patrio  - de en qué puterío nos movemos.


Que el partido antiputas le pagara las pilinguis a su secretario de Organización es maravilloso. Pero por la parte de Ábalos, Koldo, Cerdán , ¡qué bicoca! Todo se lo ha llevado o llevará el río. Ábalos terminará en chirona. Pero aquellas folladeras ya nadie se las quita. Dice el refrán eso de "prometer y prometer hasta meter , y una vez metido nada de lo prometido". Pues a eso jugaban estos tipos con sus putas, prometiendo con dinero público, claro.


Hace unos días, regresando en autobús a casa oí a uno hablando por el móvil : " oye, pues para mi ese tío es un campeón. Ha dejado el pabellón bien alto".


Me hizo gracia. Volvemos a la frase de Ábalos " ¿es que los demás hacen voto de castidad y viven en Monasterios?".  


Este tío del móvil- ¡y muchos más !- se sienten bien representados por esta gente y  gustosamente cederían una parte de sus impuestos a que alguiien deje el pabellón  bien alto. Aunque sean Ábalos y Koldo.


Mejor eso que gastarse 68 mil libras en mierda.



EL CANTO DEL RUISEÑOR.

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sábado, 18 de octubre de 2025

Uno de  los textos más citados de Stevenson , que toca lo  mollar  de sus  principios,  está escrito en "los portadores de faroles":


 "Hay una fábula que casi toca el meollo de la vida: la fábula de un monje que se internó en el bosque, oyó a un pájaro entonar un canto, prestó oídos durante un par de trinos y se dio cuenta de que se había convertido en un extraño al volver a las puertas del monasterio, pues había estado fuera cincuenta años y sólo uno de sus compañeros había sobrevivido para reconocerle". 

" Toda vida que no es meramente mecánica está tejida con dos hilos: la búsqueda de ese pájaro y su escucha. Y precisamente eso hace que la vida sea tan difícil de valorar, y el goce de cada uno tan imposible de comunicar. Y saber eso, y recordar esas horas afortunadas en las que el pájaro ha cantado para nosotros, es lo que nos produce tanto asombro..."

Y , como contrapunto oscuro , se refiere a los realistas  : "esos que ven la vida hecha de barro y hierro viejo, deseos baratos y miedos baratos, los que nos avergüenza recordar y los que no nos importa olvidar; pero de la nota del ruiseñor que devora el tiempo no recibimos noticia".

El canto de ese ruiseñor es el que se oye cuando de verdad estás enamorado, cuando has sentido la caricia de Dios, o la  belleza de un verso, la  canción que nunca cansa  escuchar. Y es bueno tener esa referencia de Stevenson a la hora  tomar la temperatura moral de nuestra vida: si no escuchas la nota del ruiseñor, ¡sal corriendo de ese bosque en el que te encuentras!


NECESITAMOS LOS HUEVOS.

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viernes, 17 de octubre de 2025

Se nos murió Diane Keaton. La maravillosa Annie Hall.  


Un final inolvidable.


" Después se nos hizo tarde, los dos nos teníamos que marchar, pero fue magnifico volver a ver a Annie. 


Me di cuenta de lo maravillosa que era y de lo divertido que era tratarla, y recordé aquel viejo chiste, aquel del tipo que va al psiquiatra y le dice: "Doctor, mi hermano esta loco, cree que es una gallina". El doctor contesta: "Lo ha llevado a un médico?" y el tipo le dice. "Lo haría, pero necesito los huevos".

Pues eso, mas o menos es lo que pienso sobre las relaciones humanas, ¿saben? Son totalmente irracionales y locas, y absurdas, pero... supongo que continuamos manteniéndolas porque, la mayoría, "necesitamos los huevos".

Siempre que recuerdo el final de esa película me viene a la  memoria un personaje que conocí en Valladolid. Un tipo divertido, original, curioso, y desopilante. Inolvidable.

- Soy como Marilyn Monroe con mi mujer, sólo puedo homenajearla saliendo de la tarta  en fechas señaladas  cantando , sensualote de bucles rubios , aquello de  "Happy birthay my love".

Lo contaba de una manera que no me extrañaría que lo  hubiese hecho.

Un día un nuestro hombre heredó un loro. Había pertenecido a una tía suya soltera. Al parecer , muy piadosa. La buena mujer tenía la costumbre de rezar las tres partes del Rosario a diario. Y el loro , a base de años escuchando letanías , las respondía de carrerilla.  La señora murió casi centenaria. Quiero decir que el loro había oído unos cuántos rosarios en su vida. 

Según me dijo, aquel animal podría tener más de cien años. 


- Siempre le pedí a mi tía que cuando falleciese me lo dejase en herencia. Y ahora rezamos el rosario a diario.


Yo no lo creía. Un día me invitó a su casa.


Y, efectivamente, allí estaba el narigudo piadoso, en el interior de una jaula bien grandota, con su cazoleta de pipas y el recipiente de agua. Mi amigo lo bautizó con el nombre de " Tío Santiago" ( decía que era una industria humana que le recordaba a san Josemaría). 


Y cuál fui mi sorpresa cuando , mirando al ave, le dice " Santa María"...y Tío Santiago suelta, con voz de  viejo loro, "¡ ora pro nobis!"...Santa Madre de Dios..."¡ ora pro nobis!"...Santa Virgen de las Vírgenes...¡ora pro nobis!"...


Y así  nos rezamos las letanías enteras. 


- Yo me siento aquí, en el sofá, y nos rezamos una parte.


Así son las relaciones humanas, ¿sabéis? Son totalmente irracionales y locas, y absurdas, pero... supongo que continuamos manteniéndolas porque, la mayoría, "necesitamos los huevos".







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TENER UN MARIDO.

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jueves, 16 de octubre de 2025

En mis años en Viaró, conocí de carrerilla todo lo que hay que saber acerca de los ricos .Y de las mujeres de los millonarios...


No todos los millonarios son millonarios. Los hay de cuna, los de segunda, tercera , y hasta cuarta generación. Y los hay nuevos ricos. De estos mejor no preguntar por el primer millón... los demás se les dan por añadidura.

Los de cuna se parecen mucho unos a otros, y unas a otras. Los tenéis descritos en muchas novelas, así que evito profundizar en esas aguas.

De los segundos hay tres tipos.

Está el que ha ascendido en la vida social, económica subiendo como pedo de buzo, incluso culturalmente. Hasta sabe vestir, el tío. Pero la mujer no le acompañó en el ascenso. Y canta la señora como la gallina Caponata. No sabe estar, no sabe hablar, no sabe callar...y, lo que es peor, le importa nada lo que pueda parecer, o dejar de parecer.

El hombre , poco a poco, la va escondiendo...y vive su vida.

También está el que , una vez llegado a la cumbre, cae deslumbrado por una tronca que tiene el lema “ el rico, para la que se lo trabaja”, o también “pájaro que vuela, ¡a la cazuela!”.

No citemos nombres.

No me olvido de una tercera posibilidad: la de la mujer que ha sabido ascender con su marido en la nueva vida social, y sabe estar, sabe sonreír, le cuida, elige sus nuevas amistades, incluso sabe dejarse besar la mano sin reírse.

Pues bien, en estas dos últimos tipos de mujeres se repite la misma estrategia: un marido no es para mirarlo, es para tenerlo. Y el tío no se da cuenta. El pobre.

Tener se puede tener a alguien de dos maneras. Tener algo de forma que todo el mundo lo sepa, y tener algo sin que nadie lo sepa. Un marido se tiene de esas dos formas, y de muchas otras.

Se puede tener como un chal de armiño que acaricia cálidamente los hombros, que se lleva unas veces a la derecha, otras a la izquierda, y que presiona un poco más o menos  en forma de mohín , de mirada suplicante o sonrisa picaruela.

Se puede tener de tal manera que una está convencida que sólo gracias a ella él está donde está. ¡Si es un adefesio, y un despistado!...¡ay, si no fuera por mi!

Se puede tener controlado, sabiendo dónde está mañana, tarde y noche; qué hace los fines de semana, los sábados, los domingos. Incluso qué sueña y cómo lo sueña.

Se puede saber cuánta gente le conoce y cómo. Si le conoce mucha gente, tiene dinero y buena fama. Entonces, al tener al marido, se tiene el dinero y la fama. Eso, la verdad, cubre más que un chal, y da más calor, pero en órbitas más amplias en un solo eje de rotación : ella.

Se puede tener como una tarjeta de crédito, como una póliza de seguros, como una cubertería de plata o un juego de recursos financieros. Como una agencia de viajes, como un mayordomo, como una lanzadera espacial, como vehículo y acompañante para dar paseos por ambientes salvajes, científicos, desérticos, populares, para describir órbitas más amplias, innumerables, excéntricas.

Cuando se tiene un marido así, se tiene algo de qué presumir, de marcarse folio, de pisar moqueta, y se puede presumir de tenerlo más de lo que lo tienen otras mujeres: de poseer un dominio completo de sus gustos, habilidades, pánicos, fijaciones obsesivas, vicios ocultos, costumbres alimenticias, modos de bostezar, faltas de educación habituales tipo pedorretas, regüeldos y cochinadas domésticas de distinto sentido.

Que los ricos también tienen, no te pienses.

Tenerlo es también la posibilidad de vestirlo, enseñarlo, tranquilizarlo, asustarlo, confortarlo, hundirlo, encargarle que recoja a los niños y que vea qué le pasa al coche.

Tenerlo es también poder meterle el dedo en la nariz, hurgarle y decirle “ tienes un moquín , cariño”. Es ponerle una fragancia de diseño, distinta y distinguida. Tenerlo puede ser tenerlo como un niño con una bata y un imperdible enorme con el nombre de él en una cartela .

Se puede tener para llevarle al pueblo y que sepan que él está allí, en mi pueblo, y que ama mi pueblo, mi gente , mi paisaje y mi madre.

Y muchos de estos hombres, no se enteran de su nueva condición.

Casi casi...ninguno.

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EL GAFE.

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miércoles, 15 de octubre de 2025

Viví con un ser humano en Tarragona que era un hombre original, de un carácter arisco, un cascarrabias, huraño y solitario. Pero, como alguno que he conocido con este perfil, también tenía un humor vitriólico, caustico y mordaz. 


Ya falleció. Se llamaba Oriol. Un tío muy inteligente. 


Una mañana , paseando por esa Tarragona que llega al Balcón, me habló de La ley Finagle. Y como era un guasón, uno no sabía si iba en broma o en serio. Explicó que era un  precepto que puede resumirse de la siguiente forma:


"La perversidad del universo siempre tiende hacia un máximo".


Como era ingeniero, señaló que era un guiño al papel de la entropía en el Segundo principio de la termodinámica. 


Eso sonaba exactamente igual que aquella otra ley de Murphy de las tostadas untadas de mantequilla


Oriol era un vacilón. 


Muchas veces gustaba de sentarse en su habitación, solo, en un sofá, poniendo carotas de protestón. Tenía algo de Scrooge. Pero si pasabas la batea por el riachuelo de su vida podías encontrar pepitas de oro. 


Era  muy divertido. Recuerdo un día que me habló de un numerario - lamento no recordar su nombre- que era gafe. 


- Y no un gafe cualquiera. El cenizo lo tenía en la punta del dedo índice. ¡ Todo lo que señalaba se estropeaba, o se perdía, o caducaba...¡era tremendo!


Me contó varias anécdotas. El día que señaló la televisión y dijo " cambia de canal, por favor". ¡ Y a la mierda la tele! Y no hubo forma de arreglar aquello. Otro día, en el comedor, alguien le preguntó por unos yogures y el hombre señaló el frigorífico con el dedo y  comentó: " los he puesto allí dentro". Y contaba Oriol : " ¡me quedé horrorizado, estaban todos pasados, escuchimizados, como blandurrios y caducados!".


En fin, fueron unas cuantas las historias que me contó sobre el gafe. Pero la que más me impresionó- tanto que han pasado muchísimos años y aún la recuerdo.  


- Una mañana , en una convivencia, estábamos de tertulia en un jardín al aire libre. De repente, surcando el aire, pasó una avioneta de esas que llevan detrás un cartelito de publicidad y nuestro cenizo lo señala con el dedo y grita:


- ¡ Mirad, una avioneta !


Y Oriol contó como aquella avioneta hizo un looping , ascendió unos metros en vertical, y al poco se precipitó cayendo  de boca a estrellarse en medio del campo, ante los horrorizados y  piadosos  espectadores de la tertulia.



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