LOS GRANDES IDEALES.

1 comentario

jueves, 9 de noviembre de 2017

De mis años en que viví en los Grandes Ideales me quedan unos recuerdos  que me han vuelto muy escéptico.

Esas  romerías multitudinarias  organizadas  con  un orden eufórico, perfecto, el día de las familias , con cientos  de personas que avanzaban enfervorecidas  hacia un altar común erigido en los Pirineos  Los  participantes en esta ceremonia religiosa tenían el corazón inflamado por un fervor místico bajo la poderosa energía magnética que despide la masa.

 Después de tener la gloria de esas horas  en la mano, lógicamente la fiesta terminó, se plegaron las pancartas  y cada uno hubo de volver a casa. Allí el portal sigue oliendo a colliflor hervida como ayer. Los contenedores de basura de la esquina son rebuscados por  los mendigos  de siempre. Sin duda la gente común se acostó en la cama  donde el tedio se unía cada noche a un insomnio lleno de sueños rotos y tuvo que levantarse al amanecer para ir al trabajo, tomar el autobús o el tren de cercanías, cruzarse con las caras de viajeros anodinos cargados con los problemas de siempre, la crisis, el paro, los hijos, la vida de cada día , de todos los días.

Ahora había que meter de nuevo el pulpo en la pecera, una labor muy ardua.

 La masa es algo anónimo , que nos iguala a todos. Allí no hay nombres y apellidos, y yo ahora necesito que me nombren. Me identifico con las parábolas de la Misericordia , que alguien  tituló con el feliz término de "Las parábolas del  uno": un hijo pródigo  que regresa a casa, una oveja descarriada, un dracma perdido...

Quiero estar solo. 

----------------------------
Como  veréis  en el contador  del  blog ,  estamos en   803.580  páginas  vistas.  ¡Gracias  a   todos!. Alcanzaremos  el  millón   con  una  buena  quedada.  

EN EL VELL AMETLLER.

1 comentario

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Para  mi un  año es  un curso escolar. Doce largos meses. Mido  todavía los años por las vacaciones de verano :  el curso ha terminado. 

Por mi parte, aún acostumbro a contar los meses por las angustias  de final  de curso. Sé que será diciembre  por la fiesta de Navidad   cuando hay que preparar el show  de la puestas en marcha del Belén y   la movida donde toda la familia va a ver a su hijo / nieto.

Mayo vendrá acompañado del  mes de María  y junio dejará paso al estres del final de curso.

El perfume de esas fechas lo llevo asociado  aún al tiempo de los exámenes. Mientras estudiaba desesperadamente con el libro abierto bajo el flexo, desde la habitación memorizaba  los temas y los fotografiaba. Mi memoria es fotográfica.

La libertad del verano llegaba, de pronto, con ir a Bielsa.  Ahora trato de recordar cuanto de bueno y de malo me ha sucedido a lo largo del año, y lo guardo en la memoria.

 Así siembra el trigo el labrador,como  mis padres  sembraban la semilla del amor en mi alma. Así maduran los membrillos,como las sonrisas que a voleo lanzaban mis maestros.  Así humean las hojas podridas de otoño donde anidan las trufas que descubrirán los cerdos   morreando en mi interior. 

El curso ha terminado. Ha pasado otro año. Después toca  descubrir el nuevo paisaje que la mente crea en el verano, y otras estancias del propio interior deben ser abiertas y oreadas. 

Es un milagro que se repite al final de cada curso: cargado con la experiencia acumulada durante nueve meses, uno vuelve a  la adolescencia  con el espíritu entero o maleado  y encuentra allí todavía algunos placeres de la infancia que nadie ha podido arrebatar. 

Puede que aquellos días  del ayer  hayan pasado , pero  si recuerdas   lo que vale una canción    el día de le Verge de   Montserrat como en aquellos días felices en el Vell Ametller   aún  estás a  salvo.

------------------------------------------------

AUNQUE LO POSEAS TODO.

2 comentarios

lunes, 6 de noviembre de 2017



Muchas veces me lamento  por lo que no tengo. 

Pero ahora lo que más falta me hace no es lo que deseo, sino lo que ya poseo: escuchar esta lluvia  que es cosa fina, escribir, ordenar el apartamento donde vivo, atender un  madrigal de Monteverdi, y amar esta hora.

Muchas veces usamos  de una manera absurda lo que tenemos, la gente que nos acompaña, la vida que podemos disfrutar, y la peor de las privaciones consiste en ese mal uso.

¿Quién necesita más el pan que alimenta, el que tiene hambre o el que lo vomita?

¿Quién está más necesitado  de amor:la chica que está esperando que aparezca su príncipe azul, o el  vicioso que corrompe todo lo que toca?

¿Quién está más lejos del verdadero Dios: el ateo angustiado por el vacío de un cielo sin respuesta, o el beato que estruja la fe con su corazón como si fuera un amuleto  que besa histérico y atormentado?

Me quejo de mi pobreza, y no considero el uso que hago de mi riqueza.

Más:si eres  incapaz de percibir ese brillo divino escondido en cada cosa, aunque lo poseas todo, no tendrás nada.





DOS INDIGENCIAS

No hay comentarios

domingo, 5 de noviembre de 2017

Daremos un gran paso en el camino del amor el día que aceptemos que no somos Dios para la persona amada, y en que le perdonamos que no sea Dios para nosotros. No son dos naturalezas en la que uno lo da todo, y la otra lo recibe todo.

Somos dos indigentes, dos anhelos , la fusión de seres imperfectos con un único impulso que se sabe perdonar en su debilidad.

El amor así vivido es un misterio que impoirta sólo a dos, y que usa en su vocabulario , sobre todo, dos palabras: "gracias", y "perdón".

¡Ay, los ídolos!. 

El hijo pródigo ha llegado al punto de no retorno. Hicieron de  él un Dios, él  hizo Dios del sexo, de la  gula, de la vida en el desenfreno. Arruinado y hambriento envidia la suerte de los porquerizos. Es más, se le cae la baba viendo comer a los cerdos.

Tiene tres salidas a su  desvarío:

Morir de hambre , o quitarse de en medio.

Convertirse en un animal más de la Circe totalitaria.

Regresar a la Casa del Padre. Él, por entonces, no sabe que será perdonado, ignora la fiesta que le tienen preparada para cuando vuelva.

Tampoco su padre sabe cómo reaccionará al ver a su hijo regresar.

En ese momento nadie sabe nada, y todo depende de la decisión ante un cruce de caminos.




LOS RICOS DE VERDAD.

1 comentario

viernes, 3 de noviembre de 2017

Conozco  unos  cuantos ricos  , ricos  de  verdad, pata  negra.


Antes  los  ricos , los  ricos de  siempre, de  varias  generaciones,  vivían dentro de un capullo de oro como gusanos de seda y al final se volvían crisálidas.  Conocí unos  de esta  especie  cuando impartía clase  en un colegio  donde  en alguna  casa  te  abría  la  puerta  un mayordomo  con  librea.

Estos  ricos no se dan ninguna  importancia, aunque sus hijos    fueron  los  primeros  en hablar gangoso. Un día  acompañaba a uno de estos  a  su casa y un mendigo se acercó a pedirnos limosna. Cuando el chaval  vio que aquel ser tendía la mano hacia nosotros  me miró y preguntó “¿Qué le pasa a este señor?”.

- Tranquilo, solo es un pobre-  le dije.

Ricos felices eran aquellos que ignoraban que en el mundo existía la pobreza y tenían casa de invierno en  La  Cerdaña, o en Baqueira,  algunos  con  Ermita   en su  interior,  cazaban en Kuala Lumpur  una cabra autóctona, , disfrutaban de  una  Torre en la playa, y eran piadosos  con pudor.

Alguna  de esas  madres, y sus  hijas , parecían  una de esas crisálidas, escapadas de un cuaderno de Proust.

Recuerdo un matrimonio muy  cool , burgueses  de alta  cuna , canela  en rama  que entre ellos se hablaban siempre en inglés.

Todo ese  tiempo  murió.

Hoy ser rico y exhibir de forma impúdica la riqueza se ha convertido en un deporte de alto riesgo.

Los pobres forman ya un mar tempestuoso que bate contra el acantilado de la política y ha obligado a los ricos a hacerse invisibles, refugiados en sus blindadas madrigueras. Hasta  los  políticos  simulan su  apariencia de  pobres  descamisados. 

Alrededor de la isla de los ricos hay un abismo lleno de cuerpos naufragados y el mar no olvida ninguno de sus nombres. Ya no es posible navegar esas aguas mortales con el antiguo placer de un anuncio de Martini.

Pero  hay  una  nueva  clase , la del nuevo rico  hortera, Tripudos  , sin cuello, caricaturas del  peor  Scrooge   del "Cuento de Navidad"  de  Dickens....pero, eso, otro día.

Resultado de imagen de MR  SCROOGE


----------------------------------
ESTÁS INVITADO A PASEAR POR MI FEISBUK.

¡BIEN, HOMBRE, BIEN!

No hay comentarios

jueves, 2 de noviembre de 2017

Las  mejores  provisiones  que he encontrado   para  vivir  son  los   libros, la  fotografía, la  música, y el cine. Y  ese es el  sustrato  de  mis  oraciones, aunque  no rezo  desde  hace  años. " No  te  preocupes por  qué  has  de rezar, tu Padre  , que ve en  lo  escondido , ya sabe  qué  necesitas antes de  que se lo pidas.

Lo  demás es rollo, rollo, y  rollo.

Escucho  mientras  escribo  el cuarto libro de  Madrigales de  Monteverdi. Me  acompaña estas   maravillosas  notas  y  voces   que  no  son  como  las  ideologías, los  catecismos,  la  política, o algunas  religiones , tan  inoportunas  y  plomizas , con su  palabrería, y sus  argumentos  , cada  uno el suyo, sordos  como  piedras.

Los  libros, que  si  no  los  llamas  no vienen, que  puedes tomar  éste  o  aquél a  tu antojo. Mi   biblioteca  es  mi  pequeño  país. Aquí  me  muevo  a  mi antojo. Paseo por Simenón,   asciendo  un ocho  mil  en la  cordada  de  Dostoyeski, o   ando   descalzo  leyendo   versos  del  Cantar  de los  cantares.

Si  no  les  llamas  no vienen. Ellos  te  hablan sus  puntos  de  vista, y  tú  respondes  con  los  tuyos. O no, callas  y  aprendes. No  molestan  cuando  guardas  silencio. Son  mis  buenos  amigos. Leo  cuando  quiero, como  quiero, y  lo   que  quiero. Si  no  me  agrada  abandono.su  lectura. Sólo leo  por placer.

Detesto  los  textos  aburridos. Las   biografías  son platos  que  disfruto  y  zampo  con hambre. Son una pelota  directa  a  mi  frontón. Acabo de leer  una de Montaigne  y  he salido  de ese  bosque  con  muchos  frutos  en  mi particular  mochila. 

Hay  libros  que  me  han  cambiado , voces mudas que  piden  respuestas  que  no  supe dar  porque  estaba  catequizado  y   acortezado  en   cuestiones que  repetía  como un loro ,  algo  así como  esos  watsaps  que  envían  los  partidos  políticos  con   argumentarios  y respuestas  pagadas a  sus afiliados.

Es  frecuente  que sea  otra  persona  después  de  leer  a  alguien  que  me  acompañó  unas  horas.

Muchas  veces pienso   que  sólo disponemos de una vida, y la escribimos viviéndola. Los tachones son nuestras heridas, equivocaciones,  errores , fallos,  ridiculeces , pero en realidad nada se borra.

La  intención   es  buena, con  frecuencia,  pero  somos  torpes, hacemos las  cosas  mal. Y  no  creo  que  Dios , si  existe, y  si es Padre,  sea muy  diferente a  ese  maestro  que  nos  veía  escribir  torcido   con la  lengua  fuera  y la  cabeza  apoyada  en el   brazo , pensando " pobre, ¡  qué  ganas de hacerlo  bien  tiene  el  chaval!".

Probablemente al morir nos llevemos con nosotros ese  manuscrito, con sus obscenidades , sus  historias  vergonzosas, sus  pequeñas  heroicidades, sus faltas de ortografía , su caligrafía imprevisible,  con todas  esas  cuentas  pendientes  y asuntos  de  los  que  mejor  no hablar  que  tenemos  algunos , y  escuchemos  el juicio  de  "¡bien, hombre, bien!...

Porque  Dios, o es Padre, o no es.


A CASA, AMIGO, A CASA

1 comentario

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Millones de personas se entusiasmaron con la película E. T.

Cuando grandes multitudes expresan tanta energía por algo, es porque sentimos que alguien ha tocado un resorte en nuestro interior que nos conmueve. Cuando el abandonado E. T. murmura: "a casa, Elliott, a casa", sus palabras evocan algo que todos, desde hace miles de años, llevamos dentro.

Ese  “a casa, Elliott, a casa" hizo llorar a  millones de personas de todas las edades en todas las culturas . Lloramos porque nos sentimos niños exiliados.

Verás gente que alcanza sus sueños, que parece importarles nada la vida, que están por encima de inquietudes y afanes, pero siempre experimentarán una leve desilusión, un desencanto.

El hijo pródigo comía las bellotas de los cerdos y siente su abandono.

Después del amor, las canciones, el sexo, el trabajo, las inquietudes y aventuras ,  decimos: ¿Esto es todo?...¿y?...

Todos tenemos otro hogar al que pertenecemos. Creo que algo- ¿alguien?- nos pide que regresemos.

Pienso que venimos de Dios. No importa cuán bien marche todo, o lo mal que vayan las cosas: todavía no estamos en casa.

¡Desde que no estás conmigo te  echo  a  faltar tanto!

Llévame lejos de esta gente, amor mío.

Vámonos muy lejos. Vivamos nuestra vida, enteramente nueva, enteramente nuestra, desde su mismo comienzo.

Encendamos nuestro fuego. Sentémonos juntos para mirarnos despacio .

Hablemos largamente, toda la noche. 

La verdad, me encuentro muy lejos de casa...y sí, yo también  escucho "a casa, Suso, a casa".



La imagen puede contener: 2 personas, personas de pie
↑
Top