SOPORTAMOS MAL LA MONOTONÍA.

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miércoles, 9 de junio de 2021

 Hay que leer novela  y beber de ellas como la tierra necesita de la lluvia , para nutrirse en sus charcos.


Por muy embarrado que esté un charco, basta remover un poco de la superficie, separar el pan de rana que hace opaca la luz, para que se reflejen los rayos de sol en medio de tanto fango.

Con el cine sucede lo mismo...en realidad , con las artes.

Pero hay lectores, o espectadores, de un sólo libro, o de un tipo de atmósfera: indolora, inodora e insípida.

La Biblia es, sin duda , "el Libro": allí se mezclan todos los géneros, y todas las historias: hay luz, sí, pero también oscuridad, gracia y pecado, virtud y vicio. Lo mismo sucede con los  Evangelios, donde se entremezclan los grandes misterios, sin ocultársenos nada : la lucha eterna entre Dios y el Diablo por salvar al hombre.

Hay mucho fango en las sagradas escrituras.

No te fíes del hombre de un sólo  libro, escribió santo  Tomás. Y yo añado, "ni de un sólo ambiente".

Recuerda la anécdota del hombre que quedó atrapado en los laboratorios de una fábrica de perfumes. Al  salir de él, después de una noche entera entre aromas dulzones y esencias , gritaba al que le quisiera oír: "¡dadme a oler mierda!, ¡dadme a oler mierda!".

Soportamos mal la monotonía.


MIEDOS

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martes, 8 de junio de 2021

Existe un miedo necesario para la supervivencia que compartimos con los animales. El miedo a las alturas, a los extraños o a lo desconocido es ese que nos viene instalado de serie y nos permite ir con ojo. 


Hay otros miedos que se van instalando en nosotros con el paso del tiempo : la educación que recibimos, los convencionalismos,  el miedo al qué dirán, a que te saquen cantares ,  no ser lo que otros esperan, sentir diferente,  o intentar ser felices a nuestro modo.


Vivimos castrados por esos miedos mientras dejamos pasar eso que tanto vale pero no se compra y es el tiempo. 


Los miedos nos impiden ver el jardín, es la bola en el tobillo que no nos deja avanzar.


No hace falta ser fuerte para vencer nuestros miedos pero sí encontrar el motivo por el que no despegas.


Hay vida más allá de muchos miedos. Concretamente, la tuya.



¡¡! A LA COJITA NO... A LA COJITA NOOOOO!!!

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lunes, 7 de junio de 2021

Los  monos,los felinos  y nosotros   compartimos la  visión estereoscópica.


Gracias a ella vemos la realidad en tres dimensiones y podemos enfocar  los  objetos  con gran precisión.


Los monos calculan  la distancia en el momento de saltar de rama en rama . Los predadores dan  un zarpazo medido a la presa, pero la posición frontal de los ojos tiene una desventaja: ni los monos ni los felinos ni los humanos pueden ver al enemigo cuando se acerca por la espalda. 

Esto no les sucede a  los rumiantes de la sabana, que tienen un ojo en cada lado de la cabeza cuyo campo de visión, si echan las orejas hacia atrás, abarcan toda la circunferencia, una cualidad que les permite avistar el peligro en cualquier dirección mientras pastan. 


A  la  mayoría de los empresarios o ejecutivos  que  conozco se  les  puede  aplicar esta  división. Las palabras no significan nada frente al lenguaje de los ojos. El odio, el miedo o el desdén de las personas  se manifiesta mejor en el brillo de sus pupilas que en la fuerza de sus  argumentos

Cuando  converso  con alguien me gusta fijarme en la forma en que me mira ,o habla de alguien. 

Hay  gente que parecen rumiantes , tiene la mirada dispersa. Raramente enfoca a la persona que tiene delante. Cuando se enfadan sus ojos parecen estar más pendientes de algún riesgo que puede sobrevenir por los lados. 

Tuve  un jefe que pastaba por   los pasillos con las orejas muy hacia atrás intuyendo que a su espalda estaba  un   león al acecho , un felino dispuesto a echarle la garra encima en cuanto lo vea cojear. 

Cuando una gacela coja va  por la sabana  los leones no gritan: "¡a la cojita no, a  la cojita no, pobrecita!

A la cojita sí: es  la. primera  que caerá.

Ese  hombre  sabía  que estaba rodeado de felinos  que enfocan a cuatro metros en un punto bajo. Son gente  que  no mira a los lados ni piensa en que puedan atacarle por la espalda. Un descuido y la zarpa lo partiría en    dos.  




EL CLAVILLO.

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domingo, 6 de junio de 2021

Lo   conocí en mi última etapa en sant Cugat. 


Se llama Antonio. Tiene cerca de 80 años y es un señor.  Hombre cabal, de una integridad sin artificio y ostentación. Es  cultísimo.o 


Nos conocimos en la barra de un bar donde él iba a tomar su cerveza, y yo mi vodka con naranja. Le conté mi vida, y el la suya.  Hombre de misa diaria que no escondía su condición de persona  de fe.


En ese bar se recogían  las ganaderías más variadas, en general gente sencilla, algo bebida, otros solitarios que resuelven crucigramas a gritos, algunos que ven el programa " ¡ahora caigo!"  y toman la penúltima. 

Alí los ostias, güendios, la  Virgen y todos los santos, van y vienen, como sobrevolando el ambiente. 


Excepto cuando está  Antonio. 


Hay días que nos sentábamos de tertulia y bromeamos, nos empuyamos. Un día Antonio salió a hacer un recado.  Quedamos cinco en la mesa.   Y uno comentó  " no sé qué tiene Don Antonio ( todos le llaman " don" ) que cuando está él no decimos "¡ güendiós!".e


Desconozco cuántos de la condición de este caballero frecuentan tugurios como él, pero tengo claro que este sí está en medio de la calle y que hace de clavillo de un abanico maravilloso donde está él. 


Será divertido ver en su funeral la cara de la gente cuando vea entrar en el Monasterio la tropa ésta a presentar sus respetos.


Por cierto,  y ya que estamos en ello, mi madre fue, es. ese clavillo que nos unió a todos. Justo es reconocerlo. 


90 AÑOS: EL ELIXIR DE MARISOL.

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sábado, 5 de junio de 2021

 Hoy cumple años mi madre, noventa, ¡casi nada! 

Los cumple el ocho,  pero se adelanta la celebration. 


Los Mendive somos incorregiblemente sentimentales.

Ver a mi madre es maravilloso. Su rostro refleja una suave alegría  que nos inunda a todos. 

Parece presumir y decir " ¡ qué felicidad más grande es ser madre de unos hijos así!

No sé los demás, yo me dejo querer así, aunque sé que no merezco sentirme orgulloso de mi.

Hay en la cara de mi madre un no sé qué de bondad, de ternura, de algo luminoso y muy tierno que encanta mirarlo y llena el corazón de dicha. Su alegría no tiene límites en esa hora larga,  unidicos, todos junticos, arracimados,  llenos de gozo en un ambiente tan simpático y tan lleno de amor como nunca se podría soñar.

Falta mi padre.

¡ Qué pareja!...una boda de vergüenza para los Mendive, y los dos allí, pobrecicos, a las ocho de la mañana, con cuatro de la familia de mi madre, sin más celebración que un desayuno.¡ Pero , qué digo!. ¿ Qué orquesta podía tocar que pudiera acompañar la filarmónica de esos dos corazones enamorados, locos de timbales, tambores, trompetas, violines, arpas y el copetín ! ( cómo le gustaba decir eso del "copetín" a papá)

Y ahora, mira...¡ qué maravilla!...¡qué aventura!...¡qué milagros hace el amor cuando es de quilates!

A veces paseando por el campo a atardecer,  veo decenas de golondrinas sobrevolando el cereal  piando con una alegría que contagia el alma de uno. Rozan   las espigas y , en ocasiones se zambullen  en su espesura.

Así imagino a mi madre en esas horas: sus hijos , subiendo, bajando, entrando y saliendo en su corazón , jugando, cantando, riendo....¿ y mi padre?....no  andará lejos. 

Leo que se necesitan 130 flores diferentes para elaborar el elixir de los cartujos. Marisol, mi madre, señoras y señores,  tiene el elixir destilado  de sus cinco hijos, de su marido, sus padres ,  de sus hermanos, sus  sobrinos, sus nietos, sus bisnietos,  licor de pétalos de aromas finos que se  pueden oler y paladear.

¡ Felicidades, mami!.





DESORDENADO Y SIN CRITERIO.

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viernes, 4 de junio de 2021

A veces pienso que durante años fui como esas tapias, con esos carteles que se superponen unos con otros. 


El anuncio de un concierto dura exactamente tres cuartos de hora hasta que viene otro cartel de una inmobiliaria que lo cubre, o de un puticlú, después un anuncio de un  circo que pasa por la ciudad.


Consumí sin orden.  Daba lo mismo belleza, fealdad,  tristeza o alegría.  Una vida desordenada y sin criterio. 


Así me ha ido.





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jueves, 3 de junio de 2021

 Piensa  en  los hombres y mujeres a quienes les quitan sus casas, los que no consiguen trabajo, los que tienen que cuidar a sus enfermos sin la ayuda de nadie o emigrar a países cuya lengua y costumbres desconocen.


Todos ellos guardan en su interior vidas que no logran hacer reales, y parte  de  nuestra tarea  es levantar la cartografía de esas vidas que esperan despertar alguna vez. Esas vidas nada tiene que ver con la que tantas veces llevamos en este mundo tan desagradable en el que estamos presos. 

Bancos que roban a sus clientes, turbios especuladores de bolsa, paraísos fiscales que administran los mismos que nos piden austeridad y resignación, listas de los hombres más ricos del mundo, caciques piadosos, asesores de la inanidad, vendedores ufanos del bien común son los personajes de esa ficción absurda que llamamos realidad.

Qué pensaríamos   de alguien que elegido por sus vecinos para dirigir el museo de su ciudad se dedicara a vender los cuadros con la nada inocente idea de que es en las casas particulares donde van a estar mejor cuidados.

Dice el  Papa  Francisco   que  "al  mundo  de  hoy  le falta  llorar.  Lloran los  marginados, lloran los que son dejados de lado, lloran los despreciados, pero aquellos que llevamos una vida más o menos sin necesidades no sabemos llorar".

La realidad está enferma y necesitamos el elixir de esa flor misteriosa que sólo en los países imaginados florece. Cada  noche  imagino  esos  paisajes    y  rezo a mi  manera. En  realidad  , no  es  oración. ¿Quién sabe  rezar?. Me  recreo  en  el ejemplo  de  mi  padre, la sonrisa  de Manuela, la  bondad  de  Andreu, la  alegría de  Santiago .  

Me  entretengo  en la  mirada  de  Joaquín, enfermo  y doliente,  en  las  pupilas  encendidas   de  Carlota, o  la ternura  de Ana,  la  bendita  locura  de aquel  hombre que  me  lío  la  vida, o dibujo  rostros  que amé...Sólo así nos curaremos de nuestro extravío, y  nuestros olvidos.. 

Te  lo  recomiendo. Necesitamos soñadoras de provincias, buscadores de perlas, bodas entre vivos y difuntos, resurrecciones de  amigos  muertos, niños que hablen con los animales, exploradores  que  criban  con la  batea  el  agua del río buscando  pepitas  de oro, cancioneros  de  letras  infantiles , ballenas blancas, artistas del hambre, relojes  flácidos, para  convertir  tu apellido en algo  Mendivertido.


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