TURISTAS Y NATIVOS.

2 comentarios

sábado, 8 de marzo de 2014


Un buen profesor es un nativo, y un mal profesor es un turista.

Los profes malos están de visita a un país extranjero llamado alumno, o clase . Entran en el paisaje del aula , pero sólo para darse una vuelta, o por temas comerciales, importación y exportación. No se quedan, ni quieren saber nada de costumbres, de problemas. Son como turistas , indiferentes.

El nativo quizás no tenga una guía tan maravillosa como la del turista, pero conoce el terreno que pisa porque forma parte del paisaje, es uno de ellos. No se pasea, distante y lejano, lo verás mirando a los ojos de hito en hito al pequeño, y se agachará para ponerse a su altura.

El turista no se agacha nunca para hablar a un canijo.

COMO EL AGUA.

6 comentarios

jueves, 6 de marzo de 2014



Claro,completo,conciso, breve.

No les votes:son todos iguales.

Pásalo, la gente tiene mala memoria.

(Gracias,Jeckyl)

El que lo ha visto no lo olvida nunca: el brillo en los ojos de un niño cuando ha entendido algo.

Es algo conmovedor escuchar ese “¡haí vá!” ante un descubrimiento tan sencillo, y tan complejo, como entender que dos más dos son cuatro.

Aprender es sufrir, y un gozo. Si tú, que te dedicas a la enseñanza, no percibes esa maravilla, y no la disfrutas, ¿qué coño haces?

¿Y la lectura?.

La lectura es un misterio. No tenemos ni idea de cómo se llega a ella. He conocido muchas formas de llegar a descifrar las letras, ¡qué esfuerzo!. El niño , con el dedo apretando en la vocal, o en la consonante, quieto parado, mirando fijamente, y principiando con torpezasupronunciación”...p......p...pa...l...l...la...la...br...br...¡palabra!”.

El empeño es arduo, fatigoso, se necesita ahínco y mucha energía para terminar juntando las sílabas, después las palabras, luego el sentido...y la mayoría terminan en el aburrimiento.

Para muchos leer es eso: saber leer. No hay más. Aprenden a leer, poco más que juntar letras que tienen sentido en unas frases, y allí lo dejan. Más tarde leerán por obligación, jamás por placer...para estudiar, rellenar formularios, pasar un test...la mayoría, como Rajoy, para leer el Marca.

Otros, gracias siempre a alguien (¡podría nombrar a los míos!) comienzan un hermoso camino en la lectura, una senda sin final, donde después de un libro viene otro, y otro. Es un placer, una alegría, una vida que se vive muchas veces, y de un modo intensísimo. Leerás hasta el final de tus días, descubrirás que nunca estás solo cuando lees.

Descubrirás, ¡qué te voy a contar si estás leyendo el Barullo!, que los que leemos, y escribimos, estamos en el otro lado del muro.

Una gracieta para este martes, que te deseo fantástico.

SAN COYOTE DE LOS BARRANCOS.

7 comentarios

miércoles, 5 de marzo de 2014


Wile E. Coyote and the Road Runner /El Coyote y Correcaminos son parte de mi infancia y adolescencia.

Al Correcaminos no lo soporto, así que pasopalabra.

El Coyote tiene todas mis simpatías. Es el ejemplo a seguir por los perdedores del mundo. Su creador Chuuck Jones afirmó que “El Coyote es mi realidad”. ¡Y la de muchos!.

El Coyote es infatigable en su lucha por cazar a ese pájaro que, digámoslo ya, es para comérselo, por gilipollas. A pesar de sus numerosas e ingeniosas tentativas, el Coyote no consigue nunca capturar o matar al Correcaminos. Muy al contrario, todas sus elaboradas tácticas terminan por perjudicarlo a él, convertido en la víctima de la exageradísima (e inocua) violencia , comprando armamentos, trampas y herramientas de la marca (ACME) para llevar a la boca al “bip bip!”.

Se gasta una pasta en material, que le envían los de Acme en transportes carísimos...¿por qué no se va aun buen restaurante y se pide un menú a base de esos pajarracos?.

Muchas de sus trampas se vuelven contra el pobre Coyote.

Sus caídas en cañones infinitos, o sobre acantilados rocosos; viéndolo caer desde las alturas antes de ver la clásica nube de polvo que aparece cuando finalmente se estampa.

 

Normalmente el problema es que está en el sitio equivocado...es atropellado por un autobús, camión o tren, confundiendo su bocina con el "bip-bip" del Correcaminos. O El coyote "entra" en un precipicio, pero no cae al vacío hasta que mira hacia abajo y se da cuenta de que no hay suelo que le sostenga. A mi esas escenas me encantaban por la cara de pena y angustia que ponía, mirando al espectador suspendido en el aire unos segundos...para precipitarse al inacabable Cañón, empequeñeciéndose en la caída...hasta ver sólo una nube de polvo al caer.



O esa que el Coyote pinta una escena (un túnel en una pared, o un dibujo de una carretera en frente de un buzón), que el Correcaminos entonces utiliza como si de un túnel o carretera ya existiera. El Coyote corre hacia el dibujo (viendo que el Correcaminos lo ha hecho) y choca contra la pared.

En fin, al pobre le pasa de todo, pero no se rinde.

Me gusta esa sonrisa cuando pierde, ese cartel que saca no se sabe de dónde y escribe “¡Help!”.



Los que tenemos una biografía plagada de errores, de finales sin terminar, de pilladas “in fraganti”, de mentiras con patitas cortas, de desánimos por no alcanzar la meta, de vueltas a empezar , de “¡joder, vaya pifia!, de confundir el nombre de la novia por otra, de falsificar una firma de un modo ridículo, de salir de casa con la bragueta abierta...¡qué bien conocemos esa sonrisa de pena de nuestro Coyote!


San Coyote de los Barrancos, ¡ruega por nosotros!

SIN ALMA.

14 comentarios

martes, 4 de marzo de 2014


Él la dejó abandonada como un pañuelo viejo cuando llegaron los problemas. Un hijo fue la causa. Uno de esos hijos que te hipotecan de por vida porque está enfermo y no se vale por sí mismo. Podría ser una flor, un árbol, o un animal. 

Sí, no recibirás mucho a cambio de esa dedicación amorosa.

Con este tipo de hijos las pequeñas recompensas que te puedan ofrecer saben a gloria, tan pocas y escasas se presentan.

No siempre la vida fue así. Los dos pertenecían a esas familias preocupadas por la formación de sus hijos, esas que sueñan con formar familias numerosas llenas de amor en sus lugares luminosos y alegres.

Pero en los sueños de él no cabían las pesadillas...

Se enamoró de una antigua amiga de la adolescencia, o fue pillado juguetando (si hay que escribir la verdad) . Obtuvo la anulación de los buenos, y ella quedó herida como una paloma perdigoneada, aleteando en el suelo.

Ella ,desde entonces, sus manos acarician, sus labios besan, sus ojos lloran pero, no os dejéis engañar, su alma está medio muerta. Vive la vida doméstica y cotidiana todavía sin alma. Es todo mecánica.

Aparentemente, no se ve, pero está sin alma.

Ella sí está preparada para dejar a un lado sus sentimientos, la humillación, el qué dirán, y tirar palante. Él no le pasará dinero, y Marta tendrá que trabajar duro para sostener los hijos, en especial a “ése”, el más querido, el más necesitado.

Sin alma se puede vivir, es algo muy habitual. Se trata de andar en tus labores, con una tozudez titánica en la rutina diaria, ausente de todos , y engañando al mundo sobre esa ausencia .


El amor, y eso que llaman “vocación”, que creíste a pie juntillas, te ha pasado por encima como un tsunami devastador...¿cómo reunirse con lo que has huido?, ¿cómo juntar las piezas descacharradas en este corazón roto?, ¿cómo soplar sobre las cenizas si casi no guardan rescoldos de brasas?

Necesitarás años antes de que crezca la flor injertada, antes de que un nuevo amor te pinte la sonrisa, y te vista de mujer enamorada, esa que le gustan esos zapatos, y ese bolso, o esa falda que ya no miras en otras.

Reconstruirte toda, enterita: con tus pensamientos prohibidos, tu ir al cine, o comiendo de vez en cuando esas hamburguesas que tanto te gustan en ese bar, o esos rollos que sueltas sobre lo que te gusta el otoño.

¿Qué harás?. Tú verás, Martita, hija, que te estás quedando en nada. Empieza por lo más urgente. Lo más inaplazable no son tus hijos, eres tú. No puedes ir saliendo así a la calle, al trabajo, sin alma que ponerte, sin pintar el rabillo del ojo- ¡Dios, ¿no te acuerdas de cómo son tus ojos?- sin sonreír, sin esos detalles que tanto te gustaban,...y , hala, a la calle.

Ya verás qué bien se anda con el alma puesta.

Y no busques consuelo, busca la verdad, o sea, el amor.

Llegará.

UN SEMÁFORO.

6 comentarios

lunes, 3 de marzo de 2014


Estaba llegando a Madrid, cosa que me pone de mala de mal café. La entrada a Madrid por la A-6 al amanecer es una lombriz de automóviles en cadena, con el sol de cara, y posibilidades mil de darte un buen alaver por la cantidad de puntos ciegos que te encuentras en la canal viaria.

Hay días que uno va “ut videam!”, ¡ut videam!”. Porque es que no ves ni cascajo.

- ¡Si limpiaras el parabrisas no te pasaría eso!- me dicen.

Y es verdad, que la luz se refracta y expande con el cristal guarrete.

Todo esto hace que a la altura de Moncloa uno va con esa cara que pone Rajoy cuando está apurado: los ojos agüevaos, los mofletes resoplando, y como viendo a Viri estornudando de un modo salvaje a milímetros del cenicero a rebosar de cigarrillos en la cena de gala con el matrimonio Obama.

Cerca de la calle Divino Maestro paro obligado por un semáforo. Me despisto atendiendo el móvil ...suena un claxon dos veces anunciando que está en verde, miro por el retrovisor , y veo un matrimonio. La señora me está haciendo gestos y diciendo cosas que no me gustan nada...¡y el hombre también!. Me parece que no son formas , por unos segundos de nada, de ponerse así.

La señora por lo menos se están cagando en mi puta madre.

Pego con decisión un hachazo al freno de mano y bajo a por ellos.

- ¡¡¡A VER , QUÉ COJONES PASA!!!, , ¡¡¡QUÉ CARAS SON ESAS!!!, ¡¡¡A QUÉ VIENEN ESOS GESTOS, JODER!!! , ¡¡¡UN POCO DE PACIENCIA, COJONES!!!...¡¡¡TAMPOCO ES PARA PONERSE ASÍ, COÑO!!!...¿ ALGÚN PROBLEMA CONMIGO?...¿A QUE NO MUEVO EL COCHE, EH?

El hombre está realmente asustado de mi reacción...detrás va una chica de unos catorce años...

- Oiga- dice tartamudeando- es que mi mujer es sordomuda y estaba hablando con la niña...

Silencio. Me doy la vuelta y regreso al coche con cara de gilipollas. La que tengo, pero de gilipollas.

En la calle Divino Maestro hay un colegio que debía visitar.

Tengo la entrevista, me acompaña la directora a la puerta...hay un pasillo donde salen decenas de alumnos de sus clases al patio....¡¡¡HORRORRRRRRRRRRRRRR!!!

¡¡¡QUE NO ESTÉ LA NIÑA DEL SEMÁFORO!!!

TOI.

6 comentarios

sábado, 1 de marzo de 2014


Antonio del Junco ha publicado un libro “IN THE SPIRIT OF SEVILLE, BY ANTONIO DEL JUNCO “ Está editado “IN NEW YORK CITY BY ASSOULINE”.

Osea, la leche.

Si un hombre está llamado a ser barrendero, debería barrer las calles como Miguel Ángel pintaba o como Beethoven componía o como Shakespeare escribía poesía. Debería barrer las calles tan bien que todos los habitantes del cielo y de la tierra se detuvieran para decir: «Aquí vivió un gran barrendero que hizo bien su trabajo».

Antonio, que aquí lo conocemos por Toi, es fotógrafo. Nació para eso, y de él se puede decir “ aquí vivió un gran fotógrafo que hizo bien su trabajo”.

También dijo alguien que si todos estuviéramos satisfechos con nosotros mismos, no habría héroes. Toi no es un héroe, o sí, no lo sé, pero lo conozco bien y es de esas personas que no está satisfecho con sus cosas. Siempre busca, siempre quiere más, siempre anda con la nariz olfateando el aire que respira.

En eso nos parecemos, sólo que yo soy como el Coyote, que busco y tal, pero no consigo hincar el diente....

 

Y, además, es mi amigo.


↑
Top