RECUERDOS.

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miércoles, 8 de octubre de 2014

Me dijo en la plaza de Arroyo, con lágrimas en los ojos: " ¿ qué será de ti?".

Estos días me viene esa frase, y esa mirada, con mucha frecuencia...sí, ¿qué será de mi?.

Alguien me profetizó hace años, en otro cruce de caminos , algo menos delicado: "te veo dentro de unos años, viejo, alcoholizado, en la barra de un puticlub, contando batallitas".

Le contesté: "yo también".

Se llamaba Satur.

Manuela y Satur me hablaron desde el cariño...¡pero qué diferencia!.

Sé que ella hará las cosas a su manera.

De Manu aprendí a compartir con los demás y descubrir la alegría de ser útil a tu prójimo. Por ejemplo, ella siempre se adelantaba a pagar las consumiciones. Era muy difícil invitarle a nada.

El que no vive para servir, no sirve para vivir.

SILENCIOS QUE TE AMAN.

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martes, 7 de octubre de 2014



Mi dolor es no poder hablarte

 Y saber si estás aquí ahora

Y si eres capaz de interpretar

En mi mirar

Silencios que te aman.

Tengo la intuición de una certeza

Un pequeño amor imaginado

 Hechos de segundos que robé

Tu corazón

Y tú sin darte cuenta

Rozo en el agua tu reflejo

Tu brasa encendida casi beso

Siento el torbellino de tu viento

Que juega conmigo y no te veo.

Mi vela tu fuego ha deformado

Derretida su forma de antaño

Parece que lloro una espera

Lágrimas de ayer que se me sueldan.

Y no me olvido las cosas pasadas

Que unas se amontonan sobre otras

Lágrimas soldadas del ayer

Por tantas cosas sin hacer...

LA PERLA.

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lunes, 6 de octubre de 2014

Las perlas se forman  cuando en el interior   de una ostra una partícula "enemiga"  se introduce entre el manto y la concha, y  produce una irritación en el manto, el cual se defiende cubriéndola con nácar. 

Si la partícula permanece ahí el tiempo suficiente, será cubierta con varias capas de nácar, hasta convertirse en una perla. 

Es de la defensa de un cuerpo extraño de donde nacen esas maravillas de un valor incalculable.

La enfermedad hace lo mismo con algunas personas...la ELA -una partícula "enemiga"  que se introduce entre el manto y la concha-  estuvo el tiempo necesario con Manuela  para hacer con su dolor  una perla preciosísima.

Intenta que tu dolor  produzca una perla, o nada tendrá sentido.

Hoy, lo sé, tenemos una perla.


QUIERO UN CORAZÓN NUEVO.

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domingo, 5 de octubre de 2014





Esta canción la hice cuando estaba en un cruce de caminos. La grabé con medios caseros.

Y se me concedió, con Manuela, "un corazón nuevo", por unos maravillosos años.

A veces me pasa, sentir un pez en mi corazón

Y otras parece un pájaro enjaulado

Y otras un charco en el que canta un sapo.

Y otras me parece una bandera de trapo.

A veces mi corazón huele a racimo

Y le suben besos de vino a la cabeza

De tanto andar y andar

Se le han gastado las suelas

Y , de vez en cuando, tiene dolor de muelas.

Tengo el corazón de un loco

El saco de un trapero

Le brillan los ojos como a un ciervo

Y juega al veo veo

Y en el sobaco le hizo cosquillas a un muerto.

Tengo el corazón muy bizco

Cuando llora se le moja la espalda

Y con frecuencia inaudita

Ve a Napoleón en minifalda.

Y por la noche parece un elefante que salta.

A veces a mi corazón le crece la barba

Parece también un viejo

Que se le cae la baba

Y otras es un puzle, volcán de lava

Y otras un niño riéndose de nada.

Tiene mi corazón un pato

Y lo lleva de sombrero

Y tiene una nube

Que le llueve cerveza en febrero

Y cantando le palmean

Las penas salsero

Tengo el corazón de un loco

Quiero un corazón nuevo...

MÁS FUERTE QUE LA MUERTE.

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sábado, 4 de octubre de 2014


Escribe William Blake «Ver el mundo en un grano de arena y la eternidad en una hora». 

Es verdad: si conoces muy bien algo, por pequeño que sea, si llegas a ser un experto en cocina, o en setas, en cultivar con afán una huerta, o en conocer los seres vivos de las profundidades abisales, como Jaume Rucabado, comprendes el mundo.

Y hay gente, ¡ es lo que me ha enseñado Manuela!, que se ha dedicado con pasión, mucho amor, y una gran tenacidad, a vivir amando esta vida, su  gente, su familia, su pueblo, su trabajo, a mi...por esa razón, llegó a comprender el mundo.

Sólo desde esa perspectiva se entiende que al preguntarle unas horas antes de irse si tenía miedo a morir, contestase dándose un golpe al corazón, y escribiese en un pizarrín "tengo mucha pena".

Sólo el amor es más fuerte que la muerte: por eso no tenía miedo.

OTOÑO.

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viernes, 3 de octubre de 2014

Regresé a Valladolid.

Paré varias veces a fotografiar el otoño.

Tía Carmen, la gata, está mal. Deambula por la casa detrás de mi , maullando. También la echa de menos. No para de seguirme.

Durmió conmigo.

Despierto y escribo, y ella se sube al escritorio y se recuesta sobre la mesa, a mi lado.

Pronto dejará de estar conmigo. No voy a  poder atenderla, y busco un lugar donde la puedan acoger...¡pobre, Tía Carmen!.

El lunes volveré a trabajar.

El lunes todo será otoño.

Se hacen apuestas sobre mi estado. ¿Cuánto le durará el duelo?....¿cuándo se abrirá la veda?.

Sé cómo es Manuela. A ella la conocí de un modo imprevisible, cordial, nada inteligente, o planeado. Y viceversa.

Dios también actúa así, si le dejas hacer. 

Y yo le dejaré hacer.


ORDESA.

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jueves, 2 de octubre de 2014

Ayer quedaba por visitar la última de las excursiones que hicimos en el viaje de novios.

Fui a Nerín, un pueblín que se encuentra en lo alto del Cañón de Añisclo, como un nido de águilas.

Allí , durante años, fui con mucha frecuencia.

En Lérida, tuve un conocido que le diagnosticaron un cáncer terminal. Tenía tres hijos, y me pidieron si los podía llevar de excursión para evitar que vivieran el final de su padre.

Un día los llevé a Nerín.

Allí hay un restaurante- albergue, que atendía una señora. Al verme con los tres críos, comentó algo de lo majos que eran, y tal. Le contesté que acababa de enviudar, y que los llevaba para intentar olvidar y encauzar nuestra vida.

La mujer se conmovió, y nos invitó a comer, y a los helados.

Pasaron unos diez años, y aparecí allí con Manuela.

Y la señora, al verme, me pregunta: "¿qué tal están sus hijos?".

A Manuela le cambió la color..."¿hijos?...¿tienes hijos?"."Ya te digo luego", le susurré, y a la señora le presenté a mi mujer, y le dije que los niños muy majos.

Me tuve que emplear a fondo para convencer a Manu que no tenía tres hijos.

Fui a Nerín y el Albergue estaba cerrado.

No sé por qué decidí ir en coche hasta el inicio del camino a Mondoto. Y escribo "no sé por qué" porque iba de calle, sin ninguna gana de pegarme una paliza.

Mondoto es, sin dudarlo, el mejor Balcón al Pirineo que he conocido.

Allí he ido decenas de veces, pues es una excursión sencilla, de una belleza en la cima que sobrecoge. He subido con muchísima gente, en todas las estaciones del año.

Al llegar al inicio de la senda a Mondoto, hay una valla que prohíbe el paso a otra senda que asciende a la Sierra de las Cutas ("Cutas", he escrito, si fuera con "P", sería "Cupas"). Esa valla, con candado, siempre está cerrada. Siempre es siempre. Ni una sola vez en las decenas de veces que fui allí la encontré abierta.

Incluso pedí permiso al Parque Nacional de Ordesa para poder ir por esa carretera. Y me lo negaron, pues espacio especialmente protegido.

Pues bien, no sé por qué, fui allí y...¡coño!: la valla está abierta.

Que cada uno piense lo que quiera, pero para mi no fue casualidad: fue el último detalle de Manuela. Porque ella sabía mejor que nadie a uno lo que más le hubiese gustado es haber subido con ella a ver esa maravilla de la Sierra de las Cutas, una vista aerea y panomárica sobre el Valle de Ordesa.

Veinte kilómetros después, y dándole gracias por el detalle, me asomé a un mirador...

Y todo era Otoño, y una belleza, un silencio, y una inmesidad, y la cercanía de Manuela...

¡Joder!,¡ qué maravilla!











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