EL LIBRO QUE ME GUSTARÍA ESCRIBIR.

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domingo, 7 de septiembre de 2025

Muchas veces he pensado que cuando escribí en Opuslibros  la  serie de Satur allí se escondía el libro que  hubiera querido escribir.  


Algun@s lector@s de aquella época renegaban de esos escritos  porque no daba una visión  sectaria, dura, vitriólica y rencorosa de la opus. No les gustaba que hubiese humor, matices, que ni todo fuese blanco, ni todo negro. 


Pero uno es así. A mi hay gente que me cae  bien, y gente que me cae mal, y distingo muy bien el trigo y la cizaña: en la opus, en opuslibros, en mi también. 


Si escribiese un libro habría luz, y oscuridad. Pero siempre luz. Sería literatura de buenos sentimientos. Entiendo la desesperación de  muchos en opuslibros - también en bastantes del opus - respecto a mi - no soportan que les recuerden que hay razones para seguir viviendo, para seguir amando, para  volver a empezar.


Sería un libro sobre mi familia- hecha de amores de de acero inoxidable y, como en todas las familias,  habría almas frías, duras, clasistas, de pedernal. Y habría personas que en su sencillez supieron sobreponerse a la aflicción. 


Y  escribiría de parientes con una palpitación humana increíblemente vivida- estoy pensando en tías y tíos míos. Y también corazones egoístas. falsos, oscuros, sectarios, blanqueados. Pero, ¡hoy lo veo tan claro!, los trataría de una forma de caridad bienhumorada, aún en sus debilidades y mezquindades. 


Después escribiría de la vida que me ha tocado en suerte vivir. Intensa, contradictoria, caleidoscópica, con toda la cohorte de actores secundarios que me han acompañado : personas de todos los colores, virtudes, sensibilidades, rarezas, pecados , debilidades, costumbres, y también de asombrosos hallazgos  personales. Estoy pensando en esas personas sin cultura que me he cruzado , con una inteligencia natural maravillosa, y un corazón de  muchos quilates, de los que no caben en el pecho.


Sí, amig@s,  me gustaría escribir ese libro para depurar mi vida, aliviarla de angustias y mezquindades, aunque sin privarla de dramatismo, sin edulcorarla. Pero me  negaría a dar rienda suelta a los malos sentimientos, a la rabia, a esas ganas que,  en ocasiones, he tenido de dar una patada al tablero y mandar todo a tomar pol saco.


Siento que la vida es alegría, y así quiero contarla.  Sin resentimiento.  Porque es en las contrariedades que he tenido donde se probó lo que fui y lo que soy, y también mi capacidad para dejarme redimir por esa Gracia que viene de lo alto.


Pero  eso será algún día. O nunca. Hoy estoy en un remolino de hojas secas que el viento de la memoria frota en mi alma.





QUIÉN NECESITA EL AMOR?

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sábado, 6 de septiembre de 2025

Con frecuencia pienso que los momentos que acaban definiendo nuestra vida raramente se ajustan a planes preconcebidos. Por lo menos los míos. 


Estoy convencido de que hay partes de nuestra vida que las mueven razones que no conocemos del todo. Son inconscientes. No sé si somos tan libres como pensamos. La vida es dura a veces, muy dura. Y uno  piensa, también a veces, que no ha comprendido la verdad de algunas pasiones.


El objeto no tiene importancia, el intercambio no es necesario.


Pienso que muchas de las relaciones que he conocido y he visto se basan en  el instinto ciego e irresistible, cerrado sobre sí mismo el que se aferra a cualquier objeto para satisfacer su necesidad de ser querido, como sea, al precio que sea, por arriba o por abajo. Radicalmente incapaz de elección y de comunión.


Y me incluyo en algunas de esas historias que me han sucedido, desencuadernadas y desquiciantes.


Porque, al final,  ¿ quién está más lejos del verdadero Dios: el ateo angustiado por el vacío de un cielo sin respuesta, o el beato que estruja la fe con su corazón como si fuera un amuleto  que besa histérico y atormentado?


¿Quién necesita más el pan, el pobre que le alimenta, o el rico que lo vomita? 


¿ Quién necesita más el amor, la  joven  que está esperando al príncipe azul que la conquiste, o el viejo libertino que pudre todo lo que toca?









LUCHANDO ENTRE LAS OLAS DE LOS DÍAS.

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viernes, 5 de septiembre de 2025

He hecho una lista de amigos enfermos. No todos son lectores del Barullo- hay de todo. Con la enfermedad me llegan noticias de personas queridas que están con sus  problemas, sus necesidades, sus quereres, sus dolencias, sus paisajes dramáticos. 


¡Dios mío!: me veo como un naufrago en medio de la tormenta , debatiéndome entre las olas del tiempo, elevando esta lista fuera del agua y presentándote estos amig@s enfermos - lo más precioso que tengo -  para salvarlos : Santi, Josum, Manuel, Andrés , Alberto, mi madre...¡tant@s!


Y te pido, desesperadamente, que acojas en la eternidad esta ofrenda, mientras sigo luchando entre las olas de los días, hasta que tú quieras, cuando quieras.



DE PERLAS Y PIEDRAS PRECIOSAS.

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jueves, 4 de septiembre de 2025

Con el tiempo aprendes que las personas realmente admirables, los héroes anónimos, los santos que andan junto a nosotros a diario lo son por sus defectos.


Las personas que sólo tienen cualidades son mediocres, y terminas por pillarles el tranquillo. Además son aburridas. Un tostón. La suma de actos perfectos no hace un hombre perfecto. Con frecuencia desarrollan monstruos.


Lees hagiografías de los líderes del mundo (cada uno tiene su libro de memorias, o biografías de encargo) y son de una estupidez sonrojante.


Por querer hacer un líder, o un santo en vida se llega a la ridiculez.


No caen  en la cuenta de que los defectos de las personas, muchas veces, son su tesoro. Como las ostras con perlas: sus defecto son su tesoro. Si le quitas a la ostra su defecto te quedas sin perla.


Y eso sucede con estos santos tan santos, esos políticos tan honestos y llenos de vacío, o esos prohombres que no son más que apariencia.


Y con el tiempo aprendes que no, que naranjas de la China, que a otro perro con ese hueso.


La perla escondida está en tu casa, probablemente.


Las perlas, las piedras preciosas, los cristales emocionan cuando se entiende que ese brillo provoca un sentimiento sagrado. No tienen edad. Vienen de un pasado de miles de años, y así seguirán dentro de mil años. La gema ha estado oculta durante milenios a nuestros ojos, petrificada, informe, mineral.


Alguien la encuentra, la corta y la pule, y lo que era una rugosidad muerta, amorfa y anónima, se descubre de una belleza , no se ha encontrado otra palabra mejor, “preciosa”. Decir “piedra” , y a continuación “preciosa” parece un dislate y, sin embargo, hay piedras de una belleza exquisita. Lo será por su color, por algún reflejo óptico inusual, por su rareza, o por la forma del cristal tallado.


Se ha usado mucho la metáfora aplicada a las personas vistas como “un diamante en bruto”.


Yo creo que mucha gente es un diamante sin pulir o, si se prefiere, una piedra sin encontrar, o un mineral solidificado en las entrañas de lo oscuro. Todo está en quién te encuentre.


La belleza de las gemas no está sólo en el color, o en su brillo, lo mismo que la belleza de las personas no se define sólo por sus medidas físicas, sus ojos, o su tipo. Si no,¡estaríamos buenos!


Para Valle Inclán la luz de los cristales tiene algo de oración. Un cristal habla de milenios de silencio, de imperturbabilidad, de quietud, que son aspiraciones del alma que reza. Ese cristal estuvo cerca de Dios, cuando andaba creando la Tierra.



LA FLOR DEL CEREZO.

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miércoles, 3 de septiembre de 2025

Leí que somos como un iceberg.  La parte sumergida- la que no vemos- está nuestro sistema de creencias. Lo que tú  crees. Y según lo que tú creas, tu cerebro te propone  pensamientos. Y según pienses, así serán tus sentimientos. Según tus sentimientos, tu conducta. Y tu conducta marcará lo que observes. 


Por esa razón, modificar tus pensamientos es dificilísimo, porque tu sistema de creencia está muy asentado.  Y, además, en lo inconsciente. 


Nacemos y venimos al mundo con muchas creencias.  Bastantes son heredadas.


Se hizo un estudio con ratones donde se les producía una descarga eléctrica al acercarse a la flor del cerezo. Vieron que había modificaciones a nivel cerebral y en el esperma. Y  como hubo modificaciones en el esperma, estudiaron qué sucedía con su descendencia. 


Pues un 68% de los hijos- sin haber sido nunca sometidos a la descarga eléctrica- desarrollaron una aversión a la flor del cerezo. Pero, ¡ojo!, la tercera generación, sin haber sido jamás sometidos a descarga alguna, heredaron el trauma en un 100%. 


Esto significa que podemos nacer con inclinaciones, adicciones o modos heredados de nuestros abuelos.  Eso explica muchos hábitos y conductas que vemos, en nosotros , y a nuestro alrededor.  Por ejemplo, hay personas con celos patológicos a las que nunca las han engañado, ni les han traicionado. Y la razón de todo eso es que no venimos en blanco.


Recuerdo , en una tertulia, que comentaba un psicólogo - de modo divertido- que en muchas personas que comían de un modo desenfrenado, desmedido y voraz, lo que había eran abuelos que habían pasado mucha hambre. Que en España era muy normal observar eso en sus clientes. Y daba razón en la guerra civil. Gente que pasó hambruna.


No lo sé. En realidad, sabemos muy poco de nosotros mismos. Esa  parte inconsciente hace que con frecuencia no sepamos qué nos pasa. Dios la conoce perfectamente. Pero perfectamente. Y eso es un consuelo.


Muchas veces queremos justificar conductas que sólo podemos  aceptar y vivirlas con sentido del humor- que para mi es el gran motor del cambio interior. 


No somos algo hecho y acabado, sino que vamos siendo. Hay tiempo para cambiar. No estamos determinados en absoluto. 







MIS SOBRINOS.

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martes, 2 de septiembre de 2025

Hace unos días estuvieron en casa dos sobrinos con sus mujeres y sus hijos. Pasaron una semana juntas las dos familias.


Fue de maravillarse comprobar algo que ya sabía pero que la falta de costumbre hace que te olvides: los hijos pequeños son una carga muy pesada. Y no me extraña que en un mundo que no hace más que profetizar desastres biológicos, cambios climáticos apocalípticos, acceso a la vivienda terroríficos y angustiosos, la  gente joven prefiera vivir el presente, disfrutar de la pequeña vida burguesa que ofrece la sociedad de bienestar, y que le den a los niños y la familia. Son una carga. Un coñazo. Mejor pasarlo bien  con el yo, yo, yo y yo.


Como mucho, un perro.


Sin embargo, estas familias- cada una tiene tres hijas- no estaban programadas para eso. No son de nada, ni de nadie. Quiero decir que no pertenecen a ningún movimiento. Son personas que se enamoraron y se quisieron. Nada original. Y ahora no tienen más vida que la que les vincula a esos hijos que te obligan- a diario y constantemente- a vivir sólo y para ellos.


Porque ves que están todo el día sacrificándose por ellos y para ellos. Se dan y se dan y se dan- playa, ir a bañarse al río, y a comer a un sitio con parque cerca, subir a un mirador a ver atardecer....y llegar rotos a casa. 


Y siempre con una de las hijas cargadas al hombro, o a caballito.


Y piensas " ¿ pero de dónde sacan más fuerzas?" - porque al  día siguiente vuelven a empezar con otras aventuras. Y no  es que sean de una pasta especial, o que tengan mucha paciencia. No es eso.


Esta gente está enamorada. Muy enamorada.  Y lo que sí sé- estoy más que convencido, porque lo he vivido- es que estos días de tanta alegría, compañía y felicidad familiar quedarán grabadas para siempre en el alma de esos críos. 


Lo que está sucediendo es que  están sembrando.


No creo que esos padres, mis sobrinos , tengan virtudes naturales para hacer lo que hacen: paciencia, abnegación, entrega. No. Eso no va así. Sucede que disfrutan, lo pasan muy bien, la  gozan. 


Y  es verdad que la convivencia no siempre es la mejor, y que tendrán sus días, y que habrá momentos que te comerías a tus propios hijos. Pero se les ve muy felices. Muy centrados. Y se ve a años luz el bien que les hace a los hijos tener hermanos y convivir.


Estos días también me acordé muchísimo de mis padres y mis hermanos, de lo felices que fuimos, de lo mucho que hay que agradecer tanto amor y tanta generosidad.


Bueno, lo que quiero decir es que presumo de sobrinos, y los llevo al Barullo para que luzcan y brillen. 







UN RECUERDO DE JAUME.

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lunes, 1 de septiembre de 2025

De Jaume Rucabado aprendí muchísimo. Me llevé conmigo muchas lecciones de amor, de madurez en el dolor.


A Jaume le acompañé cerca de un año - mañana, tarde, y noche-  en el Hospital de Valle Hebrón. Padecía un cáncer de hígado. 


Estos días lo recuerdo especialmente - aunque desde que se fue al cielo no he dejado de tratarle a diario.


Durante horas, en largas convalecencias, me pedía silencio. Cerraba los ojos y quedaba como alejado de todo, y de todos. Yo respetaba ese silencio, que era dolor callado. Un día le pregunté en qué pensaba cuando estaba así, tanto tiempo.


- Me imagino a mi mismo sumergido en medio del océano, con el agua hasta el cuello.


Jaume era oceanógrafo. Y añadió:


- ¿Sabes qué es el Océano cuando estoy así?...el corazón misericordioso de Dios Padre. Y yo dentro de Él.


Aquella confidencia me llegó muy dentro. 


Años después, visitando  la Catedral de Astorga, en el claustro, vi el sepulcro de un obispo anónimo.  Sorprende la sonrisa de ese hombre que encara la muerte con una paz maravillosa. Cuando vi aquella imagen me acordé de Jaume. Se parecían mucho en esa actitud serena. La verdad es que la fuente de todas las miserias para el hombre no es la muerte, sino el miedo a la muerte. 


Hoy , en mi foto de watsap- un guiño a Jaume- he subido una foto parecida- uno sumergido en medio del Océano. Todo se une en nuestras vidas, sin darnos cuenta. 



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Aviso a navegantes ansiosos: aunque mis enfermedades- sobre todo la fibrosis pulmonar, son de pronóstico fatal, como todos, estoy en manos de Dios, y me temo que estaré bastante tiempo con vosotros. O no...
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