UNA VISITA AL HOSPITAL

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lunes, 10 de febrero de 2020


Ayer fui a visitar a un amigo al hospital. Compartía habitación con otra persona. Hablamos.

De regreso pensé que  se reza más en el ascensor de un hospital que en su capilla. Y allí pensé en escribir este entrada.

Has corrido mucho y mal  en todas las direcciones, como una gata en llamas, que si has visto eso una vez no lo olvidas nunca. A ti el fuego del sexo te comenzó a devorar de muy cría.

Ahora estás en tratamiento psiquiátrico.

Siempre creíste encontrar lo que imaginabas como el amor de tu vida en el sexo. Lo primero que pedías, lo primero que entregabas como señal de tu amor, era el cuerpo, y luego te dabas cuenta que no se trataba de eso: que te  has relacionado con personas equivocadas, nocivas, que no han sabido mimar y apreciar tu cuerpo, que es más que sexo, y has acabado viéndote  ultrajada, despreciada.

Nadie te dijo una verdad que no sale en las películas: tu cuerpo es el vestido más bonito que te puedes poner, y lógicamente, la mayoría de la gente el vestido más elegante que tiene no se lo presta a cualquiera, ni lo da con manchas y arrugado, y aun así, si lo deja, ¿quién se pone eso?, ¿dónde lo lleva?.

 Te has cuidado poco, no te has hecho valer.

Y, como dijiste, siempre has recaído una y otra vez en el mismo tipo de hombre.

Pero hoy, con treinta y cinco años, la custodia de tu  hija perdida,  trabajando  lejos de ella (aunque te escapas una vez a la semana a verla sin que nadie lo sepa) , estás luchando sola, dispuesta a todo por volver a tenerla contigo. Y  me lo contabas  con  ese brillo en los ojos , que es la  señal de los que van a ganar la carrera. 

El brillo que tiene gente como Usaín Bolt segundos antes de llegar  a la meta.



UN VIAJE AL INFIERNO.

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domingo, 9 de febrero de 2020

En cierta ocasión hice un viaje al infierno.

Fue en el Raval , donde en compañía de un grupo de chavales de dieciséis años , visitábamos la miseria hacinada en casas apestosas . El dolor es la máxima contaminación que existe en este mundo.

Para llegar hasta ese infierno había que subir escaleras con olor a coliflor, y entrar en habitaciones con colchones con manchas y jeringuillas , con olores a orín , y niños con el SIDA en la cara. Una madre retrasada mental ofrecía sexo a cualquiera que pasase por allí .

Una mujer anciana comía su pan empapado en lágrimas, y rezaba a su Virgencita para que obrara el milagro diario de poder bajar y subir tres pisos sin ascensor.

El párroco de nuestra Señora de la Merced con una sonrisa impasible me comunicó su fórmula para sobrellevar la crueldad humana y salir indemne de cualquier peligro. Ante una situación angustiosa , sea la que sea, "acaricia el dolor. No demuestres asco. Ni orgullo. No juzgues. Mis manos son la esponja que dio de beber el centurión a Jesús. Soy Longinos".

Luego he tratado de aplicarlo ante cualquier adversidad de la vida y a veces he conseguido ser esa esponja . No se trata de un método de fuga, sino de una conquista del espíritu para afrontar la crueldad o la estupidez.


Hasta que un día descubres que la esponja son los demás.



En el campo de la vida miserable a veces parece que vivimos en el infierno , pero en medio de las llamas hay un manantial muy puro que brota de la sonrisa de los niños, de la lucha tenaz de la buena gente , de la mirada de resignación de los agonizantes.



Ese manantial divide con aguas de plata aquel infierno y cualquiera que se detenga a oírse por dentro, embriagado de felicidad o angustiado por el dolor, sentirá que fluye también por el interior de su alma.


LA CLOACA MÁXIMA

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jueves, 6 de febrero de 2020

Cuando  estuve en Guatemala me gustaba ir a  pasar la mañana a un pueblo que se  llama Tactic . Era algo así como  una capital comarcal que aunaba comercial y economicamente muchas  de las  pequeñas  ciudades y aldeas del  entorno.

Una experiencia inolvidable en Tactic fue  buscar unos  urinarios. Y, desde luego, cuando  los encontré  , vi cosas que harían vomitar  a  una vaca. Allí aprendí la  importancia  de  que los desagües no se vean,ni huelan,  ni se oigan.

En sociedades  como la nuestra  la olora fétida  tratamos de camuflarla. La buena educación lo cubre todo: los  esclavos llevan corbata y chaqueta , los políticos no gritan , dimiten de una manera educada , lo que llaman el  fuego amigo, el puñal  en la espalda  de  toda  la
vida,se hace  con elegancia.  La televisión con sus  locutores almidonados  como el mayordomo de Netol  limpia todas las heridas con su algodón color de rosa.

Pero huele mal. Huele como ese pestilente urinario  de Tactic  donde las miasmas  crían  polillas que  transportan en sus patas  bichitos que se posan en la piel y te  dejan una pústulas   muy feas.

Somos   ese balneario de lujo donde los hijos de la sociedad del bienestar  se pasean en albornoz. Pero  debajo de nuestros pies pasa   una imbornal alimentada por varios desagües, toda  la mierda que  no se ve ni huele, mientras arriba, en los salones bailamos  la conga. 

Los encargados de que el sistema  no huela son gente que  llaman "fontaneros". Son los que aconsejan "sonría,presidente", "hay que  ir a la final de  petanca de la champion", "le vamos a  acercar  a una   anciana leprosa , ¡bésela!"

No  estamos en Tactic, donde  los políticos   del indigenismo huelen a aldea, rezan a Dios con las palmas de las manos  abiertas , no beben ,y  eructan en mitad de  un  discursos . Donde  los vertederos  están en medio de la ciudad con ratas y cuervos  gordos como banqueros preconstitucionales. 

 Pero  hay  las  mismas cloacas .Aunque no se  vean, aunque no huelan. 

También en nuestro  interior  hay las mismas cloacas que  en el de un presidente de EEUU. Eso lo sabemos gracias a  Clinton y  la becaria  gorda y fea  que  no se comería ni Magoo...pero se la comió.

Y también llevamos  las mismas virtudes. 

Las dos  cloacas,la interior y la exterior , discurren abiertas por medio de la plaza, con todo el hedor de los bajos fondos arrastrando a tu particular mendigo, al orgulloso  y estúpido personaje en que te has  convertido, a ese  buen hombre que  intenta sacar adelante  su familia con un mal sueldo, a esa mujer que comenzó de cero al separarse y   que envejece  como  buenamente  puede. 

No lo niegues, el que no se vea ni huela  no significa que  no exista. En el salón principal de tu vida interior suena la cadena del retrete. Cada día, por el desagüe baja una carga de detritus hacia la cloaca máxima.

No sufras, estamos hechos también de eso.


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Visita La Recomposición de la Crisma.

ALMANAQUE

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martes, 4 de febrero de 2020

Enero.

En una  habitación en Lasierra  Purroy, en el barrio de Torrero,  estoy subido  en los hombros de mi padre . Está  haciendo  flexiones, expirando e  inspirando con fuerzas. Lleva  el pantalón del  pijama  y  una  camiseta
de  tirantes  blanca. El  sol  entra  por  las  rendijas de la  persiana.  Me  siento  seguro. Es  el  primer recuerdo del  poso  de mi  infancia.

 Febrero.

Por la Candelaria  voy  con  pantalones  cortos. Siento el frío en las  piernas.  Llego tiritando  a  clase. Me enamoro  platónicamente de la señorita Querubina. Dios  aún  no  me  da  miedo.

Marzo.

Despierta la savia de los árboles, apuntan las gemas, en el sexo del adolescente brotó también  un  algo atormentado, sucio, complicado,  y el amor de Matilde. Tengo  pavor de  un Dios  que puede matarme  en mitad  de  un pecado mortal  y  perecer  para siempre.

Abril 

Llovía tras los cristales y ese   chaval  soñaba historias maravillosas  de  amor, de heroísmo, de entrega total, de martirios.  En abril se producía el deshielo, cruzaban las aves el cielo, el sol encendía una colina y a continuación una nube la oscurecía, del mismo modo mi fe  aparecía   y  desaparecía. Un alma  de  juglar  y de  locura  fue  la  que  la   vida   me  impulsó   a  darlo todo  a  cambio  de nada. 

Los días de mayo fueron mis  18 años . Descubro   la peor  de  las  sexualidades, la  que huele a  pan  de rana  y  a  cosa  guarra. Cuando creía, como dijo el poeta, que había venido a este mundo a llevarme la vida por delante  y   me  veo  feo, enrarecido, muy  lejos de lo  que se  podía  esperar  de mi. 

En junio llegó  la  apariencia  completa  de madurez profesional  y  personal  . El  sepulcro  está  más blanqueado  que  nunca.

Agosto. Conozco a Manuela, ¡Todo a  la  mierda!. Vuelta  a  empezar. Luz. Alegría. Paz. 

Septiembre.   La primera decepción . Pedir perdón. La muerte de mi padre. Ganas de  intentar  ser mejor  de  lo que  pueda ser.

Octubre. Se  va  Manuela. Dolor. Soledad. ¿Qué será de mi?. Marcho a  Guatemala. Vivo  en el  desvarío. Dios no  me  da  miedo. La  Virgen de la  Gatera  reina en mi vida.

Noviembre. María José. Me engañan en la empresa, ¡ otra vez!. Entiendo que mi lugar en el mundo tiene nombre y apellidos. A veces vuelvo a tener miedo a ese Dios que me arrebató lo que más quería , cuando mejor estábamos...¿ y si me quedo otra vez solo?

Finalmente en diciembre el protagonista de este almanaque pensó: no  he  hecho  más  que  el gilipollas   intentando ir de  aquí  para allá buscando el amor, el aplauso.Uno poco a  poco  ha ido conociéndose y sabe lo fácil que es resultar herido, sobre todo si uno se empleó a fondo. Soy un desastre: me gusta contar la vida  de verdad, beber de verdad, besar de verdad, hablar de verdad, reírme  de verdad, cantar de verdad, llorar de verdad , enamorarme de verdad , y cuando pones tanto en todas esas cosas lo más normal es que salgas lleno de cicatrices.

Pero  recordé  las  espaldas  de  mi  padre, y  un niño subido  en esos hombros, ¡arriba  y  abajo!. Subí en esos  hombros   y   supe  todo  lo  que  tenía que saber. Sólo  tenía  que  quedarme allí.



O RECIBIR UNA POSTAL.

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lunes, 3 de febrero de 2020

El padre ,la madre, el hermano, la amiga,  la mujer  que nos acompañó   en una parte del camino  no ha muerto. Simplemente se  ha ido de viaje , y ha preferido  sacar un billete de ida  por  su  propia cuenta  , se adelantó a nosotros.  O no, el destino ,que viene así, 

Compartimos amores, aventuras, vivencias, confidencias, algunas lágrimas  que nos bebimos  unos a los otros, 

Cuando  vuelvas  al río de tu vida  él no estará.Tampoco acudirá a la cita por la tarde en aquella cafetería  donde hablabais de todo y de nada ante una  maravillosa puesta de sol. Cuando el crepúsculo de nuestras vidas, se metía en la copa que cada uno bebía.  También habrá un sillón vacío en el cine , y ya no se podrá contar con él / ella para ninguna nueva aventura. 

Hay amigos cuyos rasgos al morir se diluyen muy pronto en la memoria. Al cabo de un tiempo su rostro se difumina, se olvida del tono de su voz , y poco a poco desaparece en la niebla de nuestros recuerdos.

Yo  creo que  esa clase de amigos mueren de verdad porque nada de ti se llevan al otro mundo.  Y cuando los recuerdas tanto, te vienen  mucho  a la memoria, es porque ellos están allí, como esperándote. 

De estos  vienen conmigo unos  cuántos... Repaso las direcciones de watsap y veo que aún siguen allí  su teléfono y los últimos mensajes.  Su ausencia ha dejado un vacío en un tiempo y en un espacio compartido. De hecho, no te atreves a borrar su dirección y su teléfono de la agenda. Es más, a algun@ le he escrito pensando "¿y si contesta"?

Pero no contestan.

 Puede que vuelvan otros días azules de verano y queden algunos placeres por explorar todavía. Si la vida nos depara un motivo alegre para vivirla, sin duda estos que hablo seguirán estando vivos. 

La alegría forma parte de lo minúsculo y de lo imprevisible. Es un martillito de luz golpeando el bronce de lo real. Cuando estamos alegres, Dios se despierta          y ve que estamos  con esas  personas  que nos quisimos tanto.

A veces  uno tiene ganas de morirse como el niño tiene ganas de abrir el regalo de Reyes antes de tiempo,e irse con el  amiog@ del alma

En fin, mientras tanto, tal vez cualquier día recibamos una postal suya desde  Matilla  de Arzón.

ASÍ CAYÓ EL FUNDADOR DE LOS LEGIONARIOS.

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domingo, 2 de febrero de 2020

Estas noches ha  llovido torrencialmente. En Galicia los temporales son de aupa. Estas tormentas a veces llevan aguas que sacan del fondo de  la  tierra cadáveres  enterrados de una manera chapucera. Tarde  o temprano los muertos aparecen pidiendo  justicia.

Los asesinos planean  muertes  con gran frialdad y perfección pero a la hora de sepultar a la víctima suelen exhibir una torpeza inaudita. Es la pereza. Para enterrar  bien un cadáver hay que  echarle muchas horas.

Es  un clásico: arrecian  las lluvias y los muertos sacan del fondo de la tierra una mano crispada pidiendo auxilio al pastor  que pasa  por allí,  o a un cazador con su perro   que transitan por esos escarpados barrancos donde han sido cavadas las fosas apresuradamente. ¿Cuántos  cadáveres quedarán por  descubrir?. 

En el  Canal de  Zaragoza  , en tiempos de sequía, aparecían los cuerpos del delito de  calaveras  mondas,  o pistolas  que  reclamaban los  jueces, o los restos de algún  coche robado del que se habían desprendido  tirándolos  al Canal.

Imagino el espanto que sentirán algunos criminales cuando oigan caer esta  noche el furioso aguacero que está cayendo. 

A Lasa  y Zabala  los encontró   Ramón Soriano cuando se encontraba cazando por la Foya de Coves. Vio esparcidos por las alimañas, restos humanos y la fosa en la que parecía hallarse un cuerpo, por lo que procedió a dar aviso al puesto de la Guardia Civil de Busot.  

Una vez abierta la fosa resultó contener no uno sino dos cadáveres, que presentaban mordazas en la boca, los ojos tapados con cinta aislante y aún conservaban restos de vendas. Al primero de los cadáveres le faltaban las extremidades inferiores, lo que se correspondía con los restos que se encontraban esparcidos por el exterior, en un radio de unos 20 metros. A tres metros se encontró un casquillo, Geco 9 mm. Parabellum, y unos días después, al cribar la tierra y la cal, un proyectil del calibre 9 mm. Parabellum.

En el otro mundo no hay  muertos de derecha ni de izquierdas. Es  esa  justicia misteriosa de la naturaleza que sabe llover a tiempo  sobre  todos para que los cadáveres saquen la mano cuando por los barrancos inasequibles pasa un cazador anónimo. 

Los sótanos del Vaticano  son también naturaleza. Cuando el    protagonista cree que sus crímenes  van a prescribir de pronto un viento levanta  unas denuncias  en un dicasterio  y por debajo de ellos un cadáver olvidado saca el brazo y le  pide   al Perfecto para la Doctrina de la Fe , que se llama Ratzinger , que se acuerde  de  lo suyo.



Así cayó el fundador de los Legionarios.


NO PUEDE ACABARSE TODO.

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sábado, 1 de febrero de 2020

Para mi la muerte, y para muchísima gente que me rodea, y sobre todo si es de alguien cercano, activa un resorte, casi instintivo,que se resume en que " no puede acabarse todo", que las cosas buenas dadas y recibidas no pueden quedar en nada.

Nuestra vida pide otra y no puede terminar del modo que lo hace, a veces tan estúpidamente.

Mi padre antes de morir nos dijo "no vayáis a visitarme al cementerio, allí no hay nada, sólo despojos". Y tiene razón. No he vuelto a visitar la tumba de mi padre.

Sin embargo, no hay día que no hable con él.

Lo  mismo  me  sucede  con Manuela.

Por  la noche , al acostarme, lo último que hago antes de quedarme frito es susurrar buenas noches a los dos y  les pido que arreglen mi corazón , algo estropeado  y desnortado . Y el de algunas personitas  que conocen ellos también, y  que  están  como yo, algo solas, con  sus  miedos  arrastras. 

Cuando estoy así , con los ojos cerrados, arrebujado en las sábanas, imagino  que una enorme grúa se eleva desde  mi habitación, sale por   la  ventana, y asciende y asciende , traspasa  la atmósfera, surca el espacio...y  me veo allá  abajo, ¡tan solo!. Y ellos  me ven desde allá arriba, y escuchan  divertidos mi plegaria.


Eso es  la loca imaginación que  ha hecho el cine en mi.


En ocasiones, viéndome  así, tengo ganas  de  llorar. Es  la soledad, o algo parecido,  pero luego me quedo sobado y tan pancho.. 

Otras  noches , antes de ponerme a dormir , les digo que  eche una mano a Oriol y a su gente. Oriol, que fue un amigo , hasta que me di cuenta que yo no lo era para él, que me miente y me debe dinero. Que cuide  de mi madre, que está mayor. Que se vaya sin sufrir. O de Maríajó y sus planes.

Les pido que no se olviden  de hacer que el sol brille mañana, o que llueva, depende, les  digo "buenas noches", y a  dormir . 


Así  procuro  que sean mis días.





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