CUANDO ALGUIEN TE HABLE DE LA MUERTE.

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viernes, 8 de octubre de 2021

Cuando alguien te hable de la muerte, de su muerte, de su enfermedad, no cambies de tema.


No te preocupes por lo que va a decir. Escúchale, tócale, acaríciale, muestra lo que sientes.


Comparte tus sentimientos de impotencia, de amor , de no saber qué cojones decirle , de cercanía. Admite que no sabes lo que está pasando, que no tienes todas las respuestas. 


Reconoce que estás desconcertado, a veces impotente ante esa situación. Que tú también sufres.


Cuéntale que a veces te sientes culpable por estar sano, que incluso rezas pidiendo que esa enfermedad fuese la tuya. Que tú también tienes miedo.



Que esa confidencia que te hace el amigo es una forma de partir en dos mitades su alma, una para entregártela  y otra para ser amada…



Esos sentimientos son normales. Compártelos. Sé muy sincero.



PARAULAS DE AMOR.

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jueves, 7 de octubre de 2021

Al final, una gran pasión acaba diluyéndose en la vida cotidiana como un río caudaloso desemboca en el mar. 


Releo una cartas  que escribí hace años. Son cartas de  amor. Me cuesta reconocerme en ella...¡buf!: ¡estaba como una cabra!


Al final todo eso no son más  que palabras. La vida  va por otros  derroteros. 


Joan Manuel Serrat ha escrito versos inspirados por el amor, versos de  una belleza  estremecedora Pero estoy seguro que cuando  Serrat  estaba enhebrando el hilo de oro de Paraulas de amor , poseído por la inspiración, tal vez, no pensaba en tal mujer sino sólo en la cadencia y en la rima del verso. 


En cambio, ahora vive  con una mujer que no es la inspiración de esa melodía , pero que  sabe que el poeta ha tenido ya algún infarto y está atenta a su dieta , a sus pastillas, a que se cuide  un poco. En fin, lo que de verdad hace el amor.


Dispuesta a hacer de su parte todo lo posible por defender su amor, le acompaña al  hacer la revisión y al llegar a casa, le  da un beso antes de acostarse juntos .


 " Paraulas de amor, sencilles i tendres", canta él."


Y ella le contesta  " no duermas boca arriba, porque roncas, amor mío".


Aquella mujer a quién   le escribí esas cartas  me volvió loco  . La gran pasión que me  provocó  se diluyó en unas rimas en el aire de  la imaginación y el deseo. Nuestras vidas son las cartas que escribiste que van  a parar al mar. Nada. Papel mojado. 


Pero si mi  amor hubiera tocado tierra y como un río poderoso hubiera desembocado suavemente en la vida misma de  esa mujer, y en la mía,  un día en que ella estuviera mala, ningún verso de Joan Manuel Serrat  hubiera sido más insigne que éste:" X  voy a prepararte para desayunar un café  bien calentito, una tostada recién hecha, y un zumo de naranja.


Lo demás son tonterías.





SI QUIERES VIVIR FUERA DEL SISTEMA.

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martes, 5 de octubre de 2021

Alguien   insistió en mi vida en una fórmula mágica para  la felicidad: ser salvajemente sincero. Hacía broma  de la sentencia y  afirmaba:


- No  lo confundas  con ser sinceramente salvaje.

Después  lo veíamos en las películas americanas de aquellos años. El marido que había sido infiel esa misma tarde, llegaba a casa y lo confesaba todo a su mujer mientras se desabrochaba la camisa y encendía un cigarrillo.

Y viceversa: la esposa acababa de cepillarse  a un   abogado , pero no podía callar. Siempre había un momento en que ella apagaba el televisor y con mirada sincera le decía al marido  en camisón  que le había engañado. Ambos eran coherentes. Lo comprendían todo, no se sabe bien por qué. 

A continuación hacían el amor, el plano se fundía y de pronto amanecían desayunando tostadas  con mantequilla.

Esa costumbre causó estragos. No se puede ser salvajemente sincero nunca. Hay cosas  que no deben saberse. Para eso está el  amigo de verdad, la amiga  íntima, el    confesor , y el peluquero.  

Nos educaron para mentir.  La sinceridad iba asociada a la bofetada, a poner  la mano con los dedos de punta para que  la regleta te  diera bien dado . La sinceridad es cosa de inmaduros , de gente que  le  falte un hervor. Al llegar a cierta edad la gente se  viste de mentira. La madurez consiste en convertir la falsedad de la vida en una bella y envenenada obra de arte. 

Hoy lo   vemos  a  diario: cae día sí, día también, al  abrir el armario , el cadáver sobre la mesa del salón: un ministro corrupto, una que engaña al marido,  la mujer, el amante, el socio, el votante, el notario, el confesor, el compañero de colegio , a cualquiera que se muestre interesado por la verdad.

La verdad es algo obsceno. 

Jesús, que  afirmaba que hacía libres , la llevó hasta el extremo  , y la convirtió en  una agresión. Sólo en la infancia o si uno alcanza la  vejez puede permitirse el lujo de contar lo que piensa porque entonces nadie te cree. 

En este tiempo la verdad es el invento de un niño o la batalla del abuelo. En medio está el fregado de camuflajes y  capas de  mentiras  que uno disfraza  sobre su  puta  existencia.

Si quieres  vivir fuera del sistema; sé  sincero.




EL BAILE.

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lunes, 4 de octubre de 2021

"Ahora riendo mis amigos se encuentran burlándose  de lágrimas que no puedo ocultar Entonces yo sonrío y digo  "cuando una llama encantadora muere,  el humo entra a tus ojos".


La vida es esta canción que habla del humo que ciega los ojos. El amor es un cigarrillo que  se quema conforme  lo acercas  a tus labios para besarlo, quizás  por  última vez.


A  veces  parece que alguien nos dio un empujón en la oscuridad , y salimos  a la luz  desde un punto  muy  negro  del universo. La  gente  está bailando  en un inmenso  escenario: tus padres, tus hermanos, tus abuelos...naciste blanco, catalán, europeo...¡a bailar!


Unos kilómetros más abajo  y escucharías el canto de almuecín  , y la vida  sería muy distinta. Más  al sur  bailan tribus en África . Al  norte  no sé lo que hacen, pero  tendrán  su  folclore.


Unos bailan  adorando  a Alá,  de rodillas, arriba  y abajo, otros  bailando una jota, aquellos, a son de un blues...algunos  al ritmo de un flagelo, o del sonido de unos tortazos, 


Mientras tanto, damos unas cuantas vueltas  al sol, poca  cosa: unas ochenta. Con suerte.


Luego , qué...para algunos, nada, vuelta a  la noche oscura, desintegrarse. Se paró  la noria, la musiquita, el baile, y  el humo  ya no  cegará  tus ojos.


En fin, ya que estás aquí, y estés  donde  estés, se trata de que  disfrutes  de este baile - todo es un movimiento de  esferas  a  nuestro alrededor. No estropees más  las  cosas  de como  están: baila, sonríe, acaricia, besa, déjate  mecer  por tantas  cosas  buenas  que tienes  alrededor.


Acércate la  brasa del cigarrillo a los labios , antes de que  las llama  muera , deja que  el  humo entre en tus ojos  y llores  la última lágrima bailando con ella.





UN PASEO POR EL BOSQUE.

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domingo, 3 de octubre de 2021

Estos días voy mucho a andar por el bosque.


En otoño el bosque habla , canta, suspira, se mueve. Aquí en Galicia la vida es muy fecunda: fragas, soutos, faial, carballo, todos sombríos, de una luz maravillosa, cada uno con su río, grande o pequeño, que lo cruza con una sonoridad que, joder, embalsama el alma.


Durante el otoño se mezcla la vida y  la muerte.  Hay una especie de ciclo que estremece: las hojas caen, los árboles se pudren, todo se desgasta y muere, pero esa vida vegetal no muere del todo. Se reintegra a los componentes del mismo bosque, incluso de la biosfera.


Entre los componentes animados e inanimados hay un intercambio permanente. Los miembros nuevos se nutren de la materia que les proporcionan los que mueren con sus desechos. Es un espectáculo ver como todas las especies se nutren de unos de otros.


Incluso el agua participa de ese ciclo. Esa gota de lluvia que hoy cae aquí será líquida, gaseosa, sólida...y vete tú a saber dónde caerá y a quién.


Todo en la naturaleza participa de un ciclo que hace que muchas personas crean en reencarnaciones. El alma de los muertos que no muere, sino que evoluciona, y esas cosas.


La iglesia cree que hay una comunión , llama de los santos, que recuerda un poco a este ciclo. Los vivos, los muertos, toda la creación , están unidos unos con otros y esa unión conecta lo espiritual, lo materia, a través de la oración , del dolor, de la caridad...unos interceden por otros. Nadie está solo.


Es un misterio. Para mi muy hermoso, y muy fácil de entender. 


La metáfora de la muerte participando del ciclo de la vida, también se puede aplicar a los blogs: los odiadores, con su participación en forma de caquitas,  son  estiércol muerto que nutren las entradas. 


Aunque no se publiquen  sus potadas. 







BAJO EL VOLCÁN.

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sábado, 2 de octubre de 2021

Llama la atención. 


Parece que el ser humano de hace milenios era más consciente de su irrelevancia en el universo y de su insignificancia en la historia. Espectáculos como los del volcán,  una  fragua donde los dioses creaban la tierra,  debían ayudar a sentirse poca cosa. 


Hoy no hay quien no crea que el mundo empezó con él.


Fenómenos así nos ponen en nuestro sitio. Nos colocan en tiempo y lugar, es decir, en ningún momento y en ningún sitio. No somos más que un (maravilloso) paréntesis  en la inmensidad del universo. Aunque estemos diseñados para creer otra cosa, afortunadamente.


Son acojonantes las imágenes, entre la belleza y la tragedia. La muerte de lo viejo y el nacimiento de lo nuevo. El origen de dioses, ídolos y mitos retransmitido en directo, antropológicamente hablando. 


Conocimiento en mayúsculas, si hablamos de ciencia.


Después de este espectáculo ver a nuestra clase política, a nuestros sabios, a toda esa gente tan lista, produce risa. Y mucha pena.




ENCONTRAR EL JUGUETE.

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viernes, 1 de octubre de 2021

Pensaba Gabriel García Márquez que  lo único importante para educar es encontrar el juguete que llevan dentro los niños.


Según esta teoría ,  cada niño lleva su propio juguete y todo consistiría en descubrir cuál es y ponerse a jugar con él. 

Yo fui un estudiante desastroso (repetí curso, fui expulsado de los jesuitas, y no sigo...)  pero mis padres siempre valoraron mi capacidad de hacer el tonto, imitar, contar chistes,  también la gente de mi entorno, incluido algún profesor, y me dieron alas en ese sentido  y, a partir de allí, todo fue miel sobre hojuelas, pues ese juguete era mi imaginación. 

En fin, no lo sé, tal  vez educar consista en encontrar el tipo de juego que debemos jugar con cada niño, ese juego en que está implicado su propio ser.

Hablar de juego es hablar de disfrute. Y esa  felicidad te hace creer que el mundo no es un lugar sombrío y jodido, un valle de lágrimas, sino un lugar en el que merece la pena estar, por extraño que pueda parecer muchas veces. 

Y hay gente que tienen el maravilloso don de saber ponerse en el lugar de los niños. Eso hace el amor. Basta con amar a alguien para desear conocerle y querer acercase a su mundo. Y la habilidad en tratar a los niños sólo puede provenir de haber visitado el lugar en que éstos viven. 

Ese lugar no se parece al nuestro, y por eso tantos adultos se equivocan al pedir a los pequeños cosas que no están en condiciones de hacer. Muchos padres no tienen ni puta idea de qué quieren sus hijos.

¿Pediríamos a un pájaro que dejara de volar, a un chimpancé que no se subiera a los árboles, a una abeja que no se fuera en busca de las flores? No, no se lo pediríamos, porque no está en su naturaleza el obedecernos. 

Y los niños están locos, como lo están todos los que viven al comienzo de algo. 

Una vida tocada por la locura es una vida abierta a la sorpresa.

Yo tuve la suerte de tener en mi infancia y adolescencia ese tipo de adultos.

Los hermanos Grimm son especialistas en buenos comienzos, y el de Caperucita Roja es uno de los más hermosos de todos. "Érase una vez una pequeña y dulce muchachita que en cuanto se la veía se la amaba. Pero sobre todo la quería su abuela, que no sabía qué darle a la niña. Un buen día le regaló una caperucita de terciopelo rojo, y como le sentaba muy bien y no quería llevar otra cosa, la llamaron Caperucita Roja". 

Una niña a los que todos miman, y a la que su abuela, que la ama sin medida, regala una caperuza de terciopelo rojo. Una caperuza que le sentaba tan bien que no quería llevar otra cosa. 

Si me preguntas qué pasó en mi vida para que no me fuese por el peor camino en los cruces que he ido tenido en ella, es que llevaba una caperuza  así. La que me pusieron en mi infancia. Esa que estaba hecha de " bueno, si esta es tu forma de ser, pues adelante". 

Esa caperuza es la prueba de su felicidad, de que son queridos con locura por alguien, y lo verdaderamente peligroso es que vayan por el mundo sin ella.



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