"NIEBLA".

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sábado, 7 de septiembre de 2024

Estaba tranquilamente con los ojos cerrados al sol en una terraza de Caldas de Reis. En una plaza que llaman de Las Palmeras. Y escucho un ruido como de alguien corriendo. Miro a mi derecha y observo una señora, unos cuarenta años, que es arrastrada por un perro. En principio, se podría decir que lo había sacado a pasear, pero la realidad es que el chucho- un gran danés de dimensiones gigantescas, algo exagerado y espantoso- llevaba a la dama por donde quería, ora allí, ora allá, ora acullá. Era  él el que paseaba a la mujer. Casi la arrastraba.


Daba pena ver a un ser humano sin dominio ni sobre sus miembros, ni sobre el animal, girando sobre sí mismo, dando círculos al buen  tuntún, sin sentido, esprintando a zancadas, y gritando " ¡ para "Niebla"..."¡ Niebla, quieto!"..." ¡Niebla, chiá, chiá!".


Lo de "Chiá" sonaba a truco de amaestramiento. 


Yo pensaba que si hiciese la señora como en el rural, un buen taco, una blasfemia, y un correazo, "Niebla" despeja y se queda quieto.


- ¡¡¡ MECAGÜEN TUS COJONES , NIEBLA, USTIE YA!!!


Y ya está.


Pero no. Esta señora iba como Mesala en la cuadriga, mientras el cabrón de " Niebla" cruzaba la plaza a olerle el culo a otra perra, o la bragueta a un peregrino...


Pensé: " así está la Iglesia hoy".


En el colegio el padre Lahuerta nos enseñó que el  hombre es inteligencia y  pasión. Y ponía el ejemplo del jinete y el caballo. El jinete es la inteligencia, que domina las pasiones, que es el caballo. Y terminaba diciendo " ¡ pero, ay, si el caballo se desboca y el jinete pierde el dominio sobre el animal. Entonces  todo es instinto y termina mal!".


Aquí la metáfora es que la señora  canofilia es la Iglesia , que ha decidido embozar las riendas a un sabueso, que son las ideologías dominantes. Sólo que éstas,  que son  fieras mal entrenadas,  han estado sujetas mucho tiempo: el  cambio climático, las emigraciones, la sexualidad, los trans,  lo woke, los gays lavandas, las lesbos, la izquierda caviar...y toda las razas de lo políticamente correcto. 


Simultáneamente, lleva las correas de sacerdotes diocesanos de diferentes pelajes y razas. También nuevos movimientos de extraños pedigrís. Monjas del Furor del Espíritu, la Curia del Lavandino me tocas el pepino, las Hermanas Castas hasta Desorejadas, obispos que se dan por culo porque la tierra tiene fiebre, Emaús,  Éfeta, Talita Cumi, ¡ Hip hip, Hakuna...  


Y vemos el ridículo espectáculo de una dama perdiendo la dignidad, haciendo extravagancias , piruetas absurdas, molinillos y contramolinillos de una manera estrafalaria, mientras va suplicando por la plaza , y al viento imperio " ¡Niebla, por favor, no le huelas los testículos a ese señor!, "  Niebla, para!".¡¡¡ Nieblaaaaaa!!!!


Eso es lo que pensé. Así que me levanté de la terraza, pagué mi consumición, y me fui justo  justo por donde no estaban la señora, y  "Nieblaaaaaaaa". 



LLAMADME GILIPOLLAS, PORQUE ME LO MEREZCO

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viernes, 6 de septiembre de 2024

Estuve en un curso para voluntarios. Fueron unas jornadas un tanto , no sé, curiosas. 


En las presentaciones, propuso la coordinadora una idea. Una especie de puesta en común, " para que nos conozcamos todos" . Y propuso que  dijésemos nuestro nombre, y, entre otras cosas, " cuál es vuestra mayor virtud y vuestro peor defecto". 


Una gilipollez. No voy a decir allí, delante de unas cacatúas del Yucatán, quién soy, así, a calzón quitado. Además, era el único tío.


Una de ellas se levantó y dijo " yo soy muyyy empática, y  mi mayor defecto es que me doy  mucho  los demás. ¡ Siempre estoy ayudando a otros! Yo creo que debería pensar  más en mi". Así, sin cortarse el pelo la tía. Su mayor defecto era "  que se daba mucho a los demás".


Yo dije que era un "casi": casi buena persona, casi mala persona, casi generoso, casi egoísta, casi bueno, casi malo, casi  hábil, casi torpe...¡ Casi!".


La lie buena. Porque hay un tipo de  mujer separada, divorciada, viuda, que ése tipo de hombre " casi" les pone. Pero, bueno, eso, otro día.


Una se definió como " buena persona" , y afirmó que esa manera de ser le había hecho mucho daño " porque hay gente que se aprovechó de su bondad. Y todas jalearon esa idea. Una dijo " hay mucha hija de puta y mucho hijo de  puta suelto. Y lo digo porque  donde yo trabajo hay que andar con mucho cuidado de quién te fías". 


Yo me levanté en plan rollo Barullo y le dije " ¡ eso no es verdad. Eso es lo que quiere esa gente, para mi gentuza , que te hizo daño. Que pienses que hay mucho hijo de puta suelto, y que te quedes paralizada y con miedo. Te habrás equivocado de persona cuando hiciste el bien, pero tu corazón no se equivocó".


Ovación cerrada. Vuelta al ruedo. Y no me tiraron la ropa interior  porque no tocaba en ese ambiente.


Vivimos tiempos extraños. Que a la gente buena se diga que es tonta. ¡ Venga ya! Tan extraños, que la generosidad es vista con recelo. Tan extraños, que damos lo perdido por perdido.


Mis padres me enseñaron otras cosas, pero luego la vida nos lleva por diferentes caminos. Por el de la competencia del trepa con piolet y escalada en cara norte,  por el del egoísmo.  Hasta en la Cultural Leonesa he visto trepas. 


¿  Y tú qué , Suso? Tú que vas dando lecciones. Pues yo digo lo de aquel: todo el mundo va a su bola menos yo, que voy a la mía.


Todas las noches, cuando me acuesto, pongo la cabeza en la almohada, por el lado izquierdo , y  tengo un instante de soledad.  Allí aprovecho para rezar. Repaso mis muertos , luego la Virgen. Y terminó con un " cuando quieras, dónde quieras, cómo quieras...pero contigo". Eso se lo digo a Jesús.  Y poco más. Me giro al lado derecho, y caigo redondo.


Ya no tengo edad para sentirme  culpable. Ya no tengo edad para  mentiras. No estoy para que un imbécil anónimo y cobarde me condene y desee el infierno   Ya sólo vivo para la felicidad. La propia y la ajena. Ya sólo vivo para el encuentro, para la amabilidad, para las risas.  Vivo para ser perdonado y perdonar.


Sólo quiero pasar por los años sin hacer daño a nadie, sin hacerme daño a mí mismo. Que bastante la he jodido ya,  a otros y a mi. Y recuperar lo que perdí, que no es otra cosa que el  niño que fui.


Y si es de gilipollas ser bondadosos , llamadme gilipollas, porque me lo merezco.





 

DOUMAN: UN CREADOR DE TABÚS.

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jueves, 5 de septiembre de 2024

Antes de ir a vivir a  Monterols - un centro de estudios donde se  formaban las nuevas vocaciones al Dinamo de Moscú, y también se probaba la idoneidad, o no, de su entrega- estabas dos meses en una curso de verano. Yo llegué  asilvestrado , pero allí , a base de correcciones y de broncas (porque a veces con la corrección no bastaba) a uno le ponían a andar..


Uno de los temas en los que llegué pez era en lo que llamaré " Baladas de amor inconsútil". 


El director era un psiquiatra , un tío que estaba bastante pallá, con un sentido del liderazgo un tanto inestable.  Era un creador de tabús. Yo entré allí  virgen y salvaje salí  de allí domado  y con muchas telarañas, fijaciones, rarezas y estrecheces. ¡ Con lo majo que yo era! 


En lo de las canciones el director era un obseso de las letras de amor. Para él había canciones al mismo nivel que comer   cerdo para un musulmán. Yo no sé qué  tenía con Roberto Carlos, Julio Iglesias, los Pecos, Dyango,  Jeanete...en fin, que si decías " querida , querida , vida mía", o " abrázame, pero no me digas nada , pero abrázame", o " y te vaaaaassss, y te vasssss, rompería casi todo si no estás". Y el tío te venía cabreado y te decía , pero poniendo  cara de haber lamido la escobilla del wáter, " ésta canción no la cantas más, ¿ de acuerdo?".


Una vez que me puse a cantar "  Para que no me olvides" de Lorenzo Santamaría , se levanta, viene a por mi , y suelta " ¡ te he dicho que esas canciones no. ¡ Basta!". 


Yo pensaba " ¿ pero este tío  qué se cree, que  voy a enterrar la nutria con  la chica de Lorenzo?.  Era tremendo. Pensaba que con esas canciones de amor las aprovechaba el personal para la cosa lúbrica - ya no digo si tuviera una connotación carnal, rollo besos, abrazos, o piel....


Total, que al final sólo podías cantar canciones  ambiguas , neutras, que lo mismo servía para la Virgen, tu madre, o tu hermana. Tu prima no, porque también en las charlas de pureza, ignoro la razón , siempre salían las " primas". Ese sí que es un tema que me gustaría profundizar: "¡¡¡ las primas!!! ".


Otra que sí podías  cantar era la de " ¡hoy hay paellaaaa, qué delicioso manjarrrrr!".


Una vez , en un show, salió a cantar un numerario recién pitado . Era un tío que venía de provincias. Formación escasa. Tal vez había estudiado en la pública. No lo sé. Pero  imitaba muy bien a un cantante que se llama Richard Cocciante. Tenía el italiano una canción bastante guarrilla donde el notas  baranda se iba calentando, con esa voz afónica y sensualota ,  y terminaba  cantando a gritos " ¡¡¡ Y AHORA QUE ESTÁS AQUÍ , DESNÚDATE COMO YA SABES TÚ, TE NECESITOOOOO!!!.


Y el numerario se movía así, como dándole a las caderas palante y patrás, con los ojos cerrados,, muy puesto en su papel erótico ...y, entonces, llega el psiquiatra Moisés- lo mismo que Charlton Heston con las Tablas -  se incorpora de la silla , y dice " ¡ vamonos, basta!". Y todos nos levantamos del show dejando a Richard con los ojos cerrados el micro en los morros, y las manos en la entrepierna.


El tema de la entrada  son los tabús. Este director era un creador de tabús. Creaba una línea  que dividía " los que se enteraban", estaban bien formados, y " los que no se enteraban", no tenían buena formación.  Yo , hoy, con sesenta y siete años, aún me cuesta cantar ciertas canciones porque me parece que desdicen. Lo del tono humano y eso. Por ejemplo, hay una canción de Melendi que dice 


" Y en este bendito cuerpo a cuerpo

A mí me surge la gran pregunta

¿Cómo me vas a decir: "te quiero"?

Si ya tenemos la boca junta

Si ya tenemos la boca junta".


Y me imagino al de Dou, y es que no puedo. 


Me sucede lo mismo que esas tribus que les han  enseñado que tocar el totem produce la  muerte.  Y no sólo son canciones. Hay muchos tabús tatuados a fuego  que siguen allí. Soy incapaz de  comulgar en la mano. A veces lo he intentado - en la pandemia - y estuve a punto de caer al suelo y gritar " ¡ Señor, Hijo de David, perdónameeeee!". No puedor!...


Hubo una época en mi vida que estaba lleno de tabús: en el sexo, en las mujeres, en la religión...y, en fin, algún tatuaje me queda. No me he desprendido de todas las pinzas, y un poco colgado aún estoy.




OTRO CURSO.

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miércoles, 4 de septiembre de 2024

Uno escribe mucho. Aquí , durante estos diez años de andadura diaria ,  nunca sabes ni para qué, ni para quién. Me divierte, me gusta esto de escribir, disfruto . Es el misterio de este blog.  Es el misterio de un nosotros anónimo, porque no sé exactamente quien sois.


Septiembre, un nuevo curso , ¿verdad? Cuantos días caben en un solo día. Las cosas familiares, las pequeñas y las grandes, las llamadas telefónicas , el sonido de las cosas del campo, el arrepentimiento tras un malentendido familiar . La confidencia de alguien del gimnasio , comprar en el Froiz,  una  cerveza bebida  a sorbos. La visita a la iglesia de Caldas.


Ayer se me ocurrió una idea absurda : encargar una misa por los lectores del Barullo difuntos durante estos diez años. Algun@  habrá. Además, los lectores de Barullo no creo que digan a nadie "  dile a Suso que me he muerto". Aunque algun@ diría " dile a ese hijo de la gran puta que me he muerto".


Lo mismo el cura me manda a freír espárragos.


Pero aquí estamos. Juntos. A uno y a otro lado de la pantalla. Qué acto de generosidades eso de reírse, llorar, compartir. Es una forma de intimidad. En eso se ha convertido este blog. Incluso para los haters.


Aquí se está bien. En este laberinto diario. Me gusta recordar , porque la nostalgia también es un lenguaje. Pocas cosas más hermosas que una confesión, que una historia divertida. Pocas cosas hacen tanto bien al mundo como la simpatía.


La mayoría de las cosas que cuento aquí las viví. Otras las recojo de lo que veo, leo, o me cuentan.  Somos los días que hemos dejado atrás. 


Gracias por abrirme la puerta. Sé que soy ese  invitado que siempre andan de paso. Y gracias por compartir vuestras cosas.


Porque la alegría es un signo de rebeldía. 


Comienza otro curso.




LOS HOMBRES Y EL VERANO.

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martes, 3 de septiembre de 2024

Uno de los cambios que noto en los inicios  del 2020 es lo difícil que resulta para un hombre mantener la dignidad en verano. Hace unos días fui a un tanatorio a presentar  mis respetos a la familia del difunto,  y me sorprendió mientras estaba allí las pintas de la peña: tíos con bermudas de colores , como de hawaiano que acaba de echar un trullo como un perro muerto  debajo de la palmera, otros con camiseta de tirantes , en plan estibador del puerto de Odessa, aquellos con playeras de esas que se mete el dedo gordo en una tirilla, otro con unos callos como caracoles gigantes del Ganges. Aquel con  sandalias con correa en los tobillos y cierre de velcro No me referiré a los cortes de pelo. Nos estamos hundiendo , y no lo sabemos. Hasta vi, cuando me iba del tanatorio, aparcar un notas que llevaba unas gafas naranjas de espejo, con gorra chochera con la visera hacia atrás, como si estuviese en Santa Mónica, el muy sinvergüenza.


Las mujeres nos dan mil vueltas . Ellas tienen esos vestidos suaves, frescos, de tonos veraniegos, con ese ligero vuelo que da la brisa. Tienen las blusas de lino. Tienen estampados. En fin, ya digo, nos dan mil vueltas…


Yo soy el muerto y salgo del ataúd y mando a los tíos a tomar pol culo. ¡ Todos fuera de aquí, coño!


¿Qué tenemos los hombres? ¿Las bermudas con bolsillos? ¿Las camisetas de Marvel ? En serio, ¿qué  cojones tenemos los hombres? ? ¿La gorra de publicidad de Abanca? 


Las bermudas son el último y frágil asidero que tienen los puretas, para tratar de agarrarse a su tímida irreverencia juvenil.


Mi padre, y todos los padres de antes, sí sabían ir a un tanatorio. Y sabían estar. ¡Joder,  qué  cambio, pero qué  cambio!


A eso se le llama respeto. Porque el muerto,  y su familia, y el dolor, merece un respeto. No digo de ir con traje y corbata - fuera parte que la corbata se la comprarían estos tíos en un Party fiesta, de esas de gomilla mierdera -  pero , coño, un poquito de decoro.


Aquellos padres , con sus protocolos , sus con ideas fijas, pero con dignidad. Pero esta gente en verano comete el pecado  de guarrear siendo un hortera.  Hacer el gilipollitas . Como diciendo: mira qué temperaturas, mi vuy a de comprar estas bermudas rosas con esta camisa estampadas con penes y trompetas  color pomelo. Probemos esos pantalones pirata  amarillos con esa camisa marrón  abierta hasta el pecho y esas cadenas con un crucifijo boca abajo , como de satánico que te cagas. 


Yo he hecho todo lo malo que puede hacer un hombre en verano. Mi madre me hizo llevar "cangrejeras" de plasticurri, que dejaba roña negra en  los pieses.   También he llevado mocasines como de terciopelo sin calcetines. Y  traje de baño de los que apretaban las ingles y dejaba la gomita marca en las estrías testiculares, como para ajustarse el calabacín y salir a bailar " Staying alive"  en la piscina. Hasta he llevado el vaquero rojo bermudita estrecho. Yo he pisado el infierno, pero aquí estoy.


Y estoy aquí para lanzar un mensaje: ser hortera no es un  algo circunstancial, ser hortera es un estado de ánimo.


Este verano ya termina. Pero el año que viene no olvides que somos hombres. Mi padre, en verano, usaba zapatos de rejilla, porque era un señor. Y no le daba vergüenza. Y cuando íbamos a misa y llegaba la consagración el tío sacaba un pañuelo limpio y bien plegado, lo  ponía en el suelo, e hincaba la rodilla sobre él. Ese era mi padre. De allí vengo yo.


Un día le conté esta anécdota a una amiga , y ella se rio. No entendió nada. Así que me levanté, recogí mis calzoncillos del suelo y me marché de allí para siempre.



REPUTACIÓN: LAS SIETE LLAVES.

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lunes, 2 de septiembre de 2024

En la entrada " Pasarlo bien. Una filosofía", me llamó la atención la cantidad de referencias que se hicieron a los "años 80". Es verdad que fueron años de libertad , vistos desde la perspectiva de hoy,   de despreocupación , de pocos tabús, de  un sentido muy - no sé cómo escribirlo para que no suene mal- eso que los catalanes llaman " campi qui pugui". Una especie de "sálvese quien pueda".


Uno ligaba en su versión  más machista, grupal, casi tribal. Los tacos estaban bien vistos, el ser mal hablado era señal de indio machote. Uno decía a las chicas cosas por las que hoy serían denunciado sin contemplaciones. " ¿ Quién te pillara cagando, maña!...¡para sentarte en la mierda, claro!". Y eso hacía gracia.


" ¡Tengo los cojones llenos de amor!"  era otro piropo. Eran otros mundos, otra sociedad. Cuando Rubiales se magrea los trestículos en el palco lo hizo porque venía de esos años. El muy ni siquiera se dio cuenta. Y  lo que menos esperaba  fue que le organizaron la mundial con sus gestitos.


Eran años que uno se metía y hacía chistes de maricas - ya no digo  transexuales. De gordos, de tontos, de mongoles, de tartamudos, de putas, de lelos.


Los asuntos se resolvían a puñetazos, a insultos, a usties. Se fumaba desde edades muy tempranas , y la tolerancia era , ya no de manga ancha, aquello era un poncho. Lo mismo el alcohol.  Los talleres tenían en la recepción posters de tías en bolas. Los hombres se rascaban los güevos sin pudor delante de las damas.


Eso, y mucho más, fueron los ochenta. 


Pero luego crecieron los tabús de una manera exponencial , al mismo ritmo que los escaños de los partidos con diputados con discursos identitarios.  Es imposible que alguien de los ochenta pueda explicar aquellos años, a no ser que hayas pasado por allí. Hoy el cambio climático, las identidades sexuales, el  empoderamiento de la mujer, lo políticamente correcto , los enanos, los homosexuales, los toros, el rollo animalista, la Iglesia, los emigrantes, las lesbianas, la pedofilia, la violencia machista, el hombre como un futuro violador en potencia , los fascistas.


Estamos en una sociedad  donde no nos dejan decir muchas cosas, y también, a veces, no nos dejan pensar o sentir. Hay un nuevo puritanismo. Y este puritanismo lleva a algo terrible , al silencio. Nos callamos.  Porque - y se repite las mismas conductas de la moral victoriana- nos importa la reputación: es tan frágil y está tan sometida al juicio de los demás que la defendemos con nuestro silencio de la amenaza que suponen nuestros pensamientos.


Ciertas cosas de uno es mejor guardarlas bajo siete llaves. 


Pero si esto sigue así acabaremos todos neuróticos.




TODOS SOMOS BOB DYLAN, MÁS O MENOS.

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domingo, 1 de septiembre de 2024

Bob Dylan no me gusta. Las canciones de él , versionadas , sí. Algunas muchísimo.


La música está llena de fantasmas elevados a la categoría de genios, y que no valen nada. Todo es una inmensa mentira, como un símbolo,  de la que viven millones de personas. Así ha sido desde hace siglos. Necesitamos mitos. Y hacer del mito una especie de tabú. 


El fenómeno se repite cada año. Es un artificio. Una poderosa energía que fluye como un río, pero que no se activa cuando ponemos un disco en el reproductor, sino al presenciar en directo durante la ceremonia de concierto. Lo vimos este verano con Taylor Swift.  Escrivá  hablaba de una vez que vio en Zaragoza la salida de un torero en el Gran Hotel y un niño que salía de la muchedumbre que rodeaba a su ídolo gritando " ¡ lo he tocado, lo he tocado!"


Es un asunto muy viejo.


Hay una anécdota muy buena sobre Dylan. Hace pocos años fue detenido en los alrededores de Nueva Jersey. Solo y bajo la lluvia, como un anciano desorientado, el compositor y premio Nóbel   más célebre del planeta se paseaba con un pantalón de chándal, unas katiuskas y dos chubasqueros cubriéndole la cabeza. Se dirigió a él una agente de policía para identificarle, pensando que era  John Rambo. El viejo le contestó que era Bob Dylan y que buscaba casas en venta. Fue subido al coche policial casi de inmediato. Un sargento, informado de que Dylan estaba a cargo de la policía, fue a echarle un vistazo. Lo miró de arriba abajo y bufó: “Este no es Bob Dylan”.


No era Bob Dylan, o sí. Era Bob Dylan hasta los cojones de ser Bob Dylan. Podrías ser tú, o yo, qué más da. Todos somos esa mierda que va desorientada por la calle.  ¿Al fin y al cabo quién es Bob Dylan sino un nombre inventado? Además, todos   hemos perdido la cuenta de los años que Bob Dylan lleva siendo Bob Dylan. Y, además, ¿cuántos Bob Dylan ha habido? Todo en él es una imagen , la que han querido que tengamos de él. 


Hace unos días leí una entrevista a Summers , el de Hombres G. Una mierda de tío que ha dejado en el camino muchos David' s tirados en la cuneta.


Dylan, en sus giras juveniles, cuando era un icono en vida (el pelo alborotado, los rasgos aniñados e insolentes, parapetado siempre bajo unas gafas de sol y el humo de un cigarro) salía corriendo de los conciertos perseguido por cientos de personas que lo querían tocar. La escena era siempre la misma: Dylan encerrado en un coche aburrido de su inmensa multitud de fans, que creían ver en él a una suerte de conciencia . 


¡ Qué ridícula es esa gente que hace de una persona un dios, y que llega un día que no le perdona que no lo sea!


"Es muy abrumador tener a tu alrededor gente que te dice cuánto te entiende cuando no puedes entenderte a ti mismo”, declaró  a Playboy en 1966, en una entrevista en la que anuncia que "sólo tengo 24 años".


Hablando de su público  dice “Hay un momento en que dejas de notarlo, dejas de verlo y ya apenas la notas”... “Vivo desde los veinte años rodeado de una cantidad ingente de gente".






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