Estaba tranquilamente con los ojos cerrados al sol en una terraza de Caldas de Reis. En una plaza que llaman de Las Palmeras. Y escucho un ruido como de alguien corriendo. Miro a mi derecha y observo una señora, unos cuarenta años, que es arrastrada por un perro. En principio, se podría decir que lo había sacado a pasear, pero la realidad es que el chucho- un gran danés de dimensiones gigantescas, algo exagerado y espantoso- llevaba a la dama por donde quería, ora allí, ora allá, ora acullá. Era él el que paseaba a la mujer. Casi la arrastraba.
Daba pena ver a un ser humano sin dominio ni sobre sus miembros, ni sobre el animal, girando sobre sí mismo, dando círculos al buen tuntún, sin sentido, esprintando a zancadas, y gritando " ¡ para "Niebla"..."¡ Niebla, quieto!"..." ¡Niebla, chiá, chiá!".
Lo de "Chiá" sonaba a truco de amaestramiento.
Yo pensaba que si hiciese la señora como en el rural, un buen taco, una blasfemia, y un correazo, "Niebla" despeja y se queda quieto.
- ¡¡¡ MECAGÜEN TUS COJONES , NIEBLA, USTIE YA!!!
Y ya está.
Pero no. Esta señora iba como Mesala en la cuadriga, mientras el cabrón de " Niebla" cruzaba la plaza a olerle el culo a otra perra, o la bragueta a un peregrino...
Pensé: " así está la Iglesia hoy".
En el colegio el padre Lahuerta nos enseñó que el hombre es inteligencia y pasión. Y ponía el ejemplo del jinete y el caballo. El jinete es la inteligencia, que domina las pasiones, que es el caballo. Y terminaba diciendo " ¡ pero, ay, si el caballo se desboca y el jinete pierde el dominio sobre el animal. Entonces todo es instinto y termina mal!".
Aquí la metáfora es que la señora canofilia es la Iglesia , que ha decidido embozar las riendas a un sabueso, que son las ideologías dominantes. Sólo que éstas, que son fieras mal entrenadas, han estado sujetas mucho tiempo: el cambio climático, las emigraciones, la sexualidad, los trans, lo woke, los gays lavandas, las lesbos, la izquierda caviar...y toda las razas de lo políticamente correcto.
Simultáneamente, lleva las correas de sacerdotes diocesanos de diferentes pelajes y razas. También nuevos movimientos de extraños pedigrís. Monjas del Furor del Espíritu, la Curia del Lavandino me tocas el pepino, las Hermanas Castas hasta Desorejadas, obispos que se dan por culo porque la tierra tiene fiebre, Emaús, Éfeta, Talita Cumi, ¡ Hip hip, Hakuna...
Y vemos el ridículo espectáculo de una dama perdiendo la dignidad, haciendo extravagancias , piruetas absurdas, molinillos y contramolinillos de una manera estrafalaria, mientras va suplicando por la plaza , y al viento imperio " ¡Niebla, por favor, no le huelas los testículos a ese señor!, " Niebla, para!".¡¡¡ Nieblaaaaaa!!!!
Eso es lo que pensé. Así que me levanté de la terraza, pagué mi consumición, y me fui justo justo por donde no estaban la señora, y "Nieblaaaaaaaa".






