DOS DÍAS EN BARCELONA.

16 comentarios

jueves, 11 de diciembre de 2014

Pasé dos días en Barcelona.

Me recibe la recepcionista del hotel. Por el acento, y la curiosidad de saber si es de Guatemala - por eso de comenzar a sintonizar  en la cultura maya- le pregunto de dónde es. Es de Montevideo:

- Somos la Suiza de América- me dice.

- Eso suena muy catalán

- ¿Qué quiere decir con eso?

- No te veo muy integrada aquí, la verdad.

- Para nada.

Salgo a cenar. El barrio de Sants está sembrado de bares y restaurantes chinos. Entro en uno. Hay varios jóvenes con la estelada viendo el partido del Atlético de Madrid de Champions. Atiende la barra un híbrido de Confuncio y Buda, parece que está soplando un trombón, pero no , son de cuna  sus belfos. Su señora, de ojos estreñidos, diminuta , come a su lado con palillos.

- ¿Tienen bocadillos?

El tío me mira con cara de Yakuza, sin pestañear, impertérrito. Sólo le falta mover de arriba abajo su brazo izquierdo para que me lo lleve al salón de casa.

Emite un sonido gutural , algo así como "¡Tora Tora Tora!", que podría significar cualquier cosa como, por ejejemplo: "vuelve a decirme eso y te rompo los güevos".

Hago la señal de universal de pedir comida (los dedos en punta y el gesto de llevarlos a la boca varias veces). Y , sin moverse un ápice, da otro grito: ¡banzai!. "Banzai es un chico de trece años que aparece. Es el listico de la familia. Habla un español perfecto.

Me gustaría tener unas palabras con Arturo Mas sobre la inmersión linguïstica con los chinos, la higiene de sus locales, y rotular en catalán. Y los de la estelada...¿por qué no queman ese bar que no vol integrarse y televisa el Atlético de Madrit?

Por la mañana desayuno en una cafetería que atiende un colombiano. Es de Pereira, en Colombia.

- La ciudad con las mujeres más hermosas del mundo- me dice.

- Perdone, pero el país con las mujeres más hermosas del mundo es Cataluña- le respondo- parece mentira que viviendo donde vive no se dé cuenta.

- ¿Aquí?: si no hay más que chinos, moros, pakistaníes, brasileñas, gitanos y turistas.

- Y españoles.

Barcelona es un sidral preocupante.

Rozo el coche con un autobús urbano. Bajamos a hacer los papeles, que al final no hicimos, y el chófer es de algún país de sudamerica. Muy majete.

Como con un amigo en un restaurante atendido por panchitas.

Me cruzo con un antiguo alumno- ¡alegría y sorpresa!- y me comenta que en casa de sus suegros hay temas que no se tocan. "Estos tíos de la política nos están separando. Y es algo muy común en muchas familias".

Dejo el coche en un parking. El baranda de la garita es un mulato A. L. A. (de Aspecto Ligeramente Amarronado). Tiene pinta de esclavo, con aro en la oreja y todo. Aparca él, porque aquello es un tugurio inquietante de columnas con huecos diminutos entre ellas. Seguro que en en el interior de ellas hay algún cadáver cementado de alguien que no pagó sus deudas.

Debajo del hotel hay otro bar de chinos. Son la tira: una señora china joven, dos niños jugando en el suelo, su abuela palmoteando y cantando algo con voz estridente, un tío en la barra con  cara de "Cagaré", y un moza de 15 años, sentada en una mesa haciendo los deberes.

- Un Jack Daniels.

El tío pone cara de inmensa perplejidad. Como si "Yádaniels" en chino significara "mecagüen tu puta madre".

- ¡Banzai!

Banzai es la chica de los  deberes. Viene a la barra y en perfecto español me pregunta qué quiero. Me sirve y le pregunto qué estudia.

- Cuarto de la ESO- contesta muy complaciente.

- Oye, he visto que estabas haciendo los deberes. ¡Muy bien, chica!. De verdad que me ha encantado verte allí sentada...¡llegarás lejos!.

- Estaba escribiendo el menú de mañana.

¡Joder, qué plancha!

La recepcionista de la noche es blanca. ¡Un acatalana!, ¡y además está que hasta los perros y los gatos se dan la vuelta para verla!

- Bona nit!

- Bona nit!

¿Y ese acento?...¡De Ucrania!

Majetes, lo siento  mucho, pero con Independencia, o sin ella, os vais por el sumidero, pero ya.

Os están colonizando.

CAJAS DE SORPRESAS

1 comentario

martes, 9 de diciembre de 2014

Hay personas que esconden sorpresas maravillosas. A veces misteriosas. Algunas , muy dolorosas. Incluso las hay que ocultan lo peor de nuestra naturaleza.
 Son como muelles replegados que mantienen su energía potencial enmascarada, que estalla ante nuestros ojos al conocerse.
Conoces porque se sincera en una confidencia, o por ser pillados en falta, o porque un día caes en la cuenta de quién es esa persona.
Sucede cuando cazan a un corrupto que no esperas ese comportamiento de él, o denuncian un pederasta que era ese profesor tan majo...pero también cuando , de esa persona  con las que has convivido años, descubres oro de muchos quilates.
A mi me ha sucedido en todos los sentidos, y uno hace bien poquito: el final de Manuela para mi fue un hallazgo extraordinario y fascinante.
Y en mi vida he visto lo peor, y lo mejor. Y, supongo, yo he sido para otros una caja de sorpresas, para lo malo, y para lo bueno.
A veces somos el muelle que se distiende y produce una experiencia de sorpresa, euforia, diversión o todo a la vez. O un horror. O un vacío de nada. O una inmensa mentira. O un tesoro escondido: la figura de un muñeco que salta fuera de la caja al abrirla.

EL NUEVO MUNDO

8 comentarios

lunes, 8 de diciembre de 2014

Estoy leyendo estos días libros sobre el descubrimiento de América y su colonización: El dios de la lluvia llora sobre México, Crónicas del Nuevo Mundo, una biografía de Pizarro, el Magallanes de Zweig, y las memorias de Bernal Díaz del Castillo.

La verdad es que son historias que ponen los pelos de punuta: incluso los de los brazos.

El hombre blanco ha hecho mucho daño allá. Primero nosotros, y después el Yanki.

Algo que me llama la atención es que , en su mayoría, estos conquistadores eran analfabetos. No sabían leer ni escribir, y esa era la razón de llevar cronistas.

Son tiempos aquellos  donde la imprenta lo revolucionó todo. En 1440 se puso en marcha el invento y en poco tiempo puso patas arriba el mundo entero. Habla Cervantes de un Quijote enloquecido por leer con manguera libros de Caballería. Y ese fue el imaginario del que se abastecieron estos hombres que fueron a la aventura arrastrados por la codicia, la ambición, y un romanticismo salvaje.

Los best sellers de la época eran Amadis de Gaula, Roland, los Caballeros del Ciclo Artúrico. Esas historias corrían de boca en boca en gente  iletrada, pero con unos ideales de Caballeros andantes.

Una cosa que aprendes de estos tíos es que toda la desesperación humana radica en la imposibilidad de expresarse con exactitud. Almagro, Pizarro, eran analfabetos, y se movían por impulsos atávicos: vivían en el Antiguo Testamento.

Aquello no fue una gesta, la verdad, aunque hubo sus excepciones, aquello fue un churro: las nuevas enfermedades arrasaron con todo , hubo un colapso  demográfico espantoso - México disminuyó de 25,2 millones en 1518 a 700 mil personas en 1623- , y los nuestros eran unos genocidas que dejaban a Hitler al nivel de una profesora de Kid's Garden de Fomento.

Esas que te miran con cara de "¡Pax!!.

Que si las besas te caen 500 días de indulgencia de Urbano.  

MAESTROS.

14 comentarios

domingo, 7 de diciembre de 2014

Todas nuestras aficiones tienen un maestro en su raíz.

Los míos no los olvido, y les estoy muy agradecido. Mucho. 

Mi padre me enseñó a andar los montes, y contemplar andando, y estremecerme ante la belleza de las cosas pequeñas. A él le debo mi anarquía , y el afán de libertad.

Mi madre me dio el don de la risa, del descaro, el hacer el payaso sin cortarme un pelo.

El "watusi" - un profesor de literatura que tuve a los quince años-  sembró la pasión por los libros. Gracias a él leo hasta la alucinación, y  empalabro al escribir, porque soy de los que creo que no "todo está escrito" : falta este Barullo.

X me instruyó en el sexo sin amor, pero con ganas, a su manera bien hecho. Nada de lo que hoy pueda avergonzarnos.

Canto porque mis padres cantaban, y a todas horas.

Rezo gracias a ellos también. y  a algún jesuíta que quiso que fuese como él.

Manuela cogió  mi mano y me alfabetizó en el amor...la a con la m, am...la m con lo o, mo...la o con la r: ¡AMOR!

Mientras escribo, me vienen a la memoria muchas y muchos maestros...

¡¡¡Joder!!!: ¡¡¡son  cientos!!!

No os olvido.


UNA FORMA DE SER.

2 comentarios

sábado, 6 de diciembre de 2014


Cada vez desconfío más de la moral. O, mejor, no me fío nada de la moral. La moral entendida como conjunto de creencias y normas de una persona o grupo social determinado que sirve de guía para el obrar (es decir, que orienta acerca del bien o del mal —correcto o incorrecto— de una acción o acciones).

Me parece una trampa, y un modo de hacer muy superficial. Casi casi lo único que pide es obediencia. Y no entiendo muy bien que sólo obedeciendo hagas actos buenos o malos. Conozco gente que obedece muy bien y, sin embargo, están muy lejos del bien. A veces no están en ninguna parte

Eso de que los actos pueden ser “buenos” o “malos” dependiendo de si se adaptan a una norma exterior suena muy infantil. Está bien para los niños.

Prefiero guiarme por la Belleza o Fealdad de mis actos. O por el Orden o Desorden de lo que haga, o la Alegría y Tristeza de mi vida.

Escrivá, fundador del Riazor Dei, decía : “ si alguna vez hacéis alguna muy gorda, al menos que tenga gracia”. Siempre me llamó la atención la frase. Y tiene toda la razón. Se puede hacer muy gorda y que sea algo muy triste.

Hay quien se separa de una manera muy fea, o que trabaja de un modo aburrido, o que educa que es un plasta, o que trata a su mujer con el entusiasmo de un marsupial, o que como novio es un legañas...no hacen nada mal, incluso se puede decir que son “buenos”, pero no creo que valga la pena una vida así.

La vida se vive, y las dudas se resuelven preguntando. Pero en morales de buenos y malos no hay preguntas, hay catecismos.



POLVO ARREMOLINADO.

6 comentarios

viernes, 5 de diciembre de 2014


Hace unos días escribía : "Intuyo que muchas de esas personas que se cruzan en mi camino han atravesado el infierno muchas veces. Y  allí están, de pie".

Manuela atravesó su infierno en su peculiar biografía. No me refiero a  su enfermedad, que no fue un infierno: fue amor del bueno.

Yo también atravesé mis infiernos....¿a qué me refiero?. Kafka lo ejemplifica muy bien:
Intenta explicar a su novia,Milena, que todo podría ser una amenaza para él.

Ella le ha llamado “niño”, y esa palabra a él le ha dado miedo y le ha hecho sentirse ridículo, porque nunca ha sido muy fuerte y las amenazas del mundo le han vestido de una segunda naturaleza que él la define como que le ha hecho un tipo que mira con “ojos de microscopio”.

Le cuenta la siguiente historia.

“Nuestra cocinera, una mujer pequeña y reseca...pero sólida, enérgica y reflexiva, me lleva cada mañana a la escuela. 

Cada mañana se repetía lo mismo durante casi un año. Al salir a la calle, la cocinera decía que iba a contar al profesor lo malo que yo había sido en casa. 

En realidad, no había sido muy malo, pero sí testarudo, holgazán,refunfuñón y con todo eso se habría podido reunir un buen ramo para el profesor....Sin embargo, me esforzaba en creer,de momento, que el camino hacia la escuela era inmensamente largo, y que antes de llegar podrían pasar muchas cosas. 

Al llegar al pasadizo de x el temor se sobreponía a la amenaza. Sin duda la escuela era para mi un terror, y la cocinera quería hacerla aún más temible. Yo comenzaba a suplicar; ella se encogía de hombros; redoblaba yo mis súplicas...Me detenía, le pedía perdón; pero ella me arrastraba hacia adelante...Yo me agarraba a las galerías de las tiendas, a las piedras de las esquinas; no quería seguir adelante hasta que ella me perdonara; tiraba hacia atrás cogido de su bolsillo, pero me arrastraba más lejos, afirmando que eso también se lo diría al profesor...el hecho de llegar tarde también me angustiaba, y sin cesar me atormentaba la idea: “Lo dirá, lo dirá”. Aquella vez no lo decía. 

No lo decía nunca, pero conservaba la posibilidad, y no la perdía nunca. Y muchas veces- figúrate Milena- daba con el pie contra la puerta, de irritada que estaba conmigo. Por último, una pequeña vendedora de carbón se hallaba con frecuencia por allí, y miraba”.

La historia infantil termina con un comentario triste  "Milena,¡qué estupidez todo esto!¿Y cómo podré yo ser para ti,con estas cocineras y estas amenazas y toda esta cantidad de polvo arremolinado por treinta y ocho años metido en mis pulmones? 

----------------
 
No olvides Tamahu Donations.


http://tamahuproject.org/school/

10 € allí son mucho.

↑
Top