MÁS DE PEDRO LOMBARDÍA.

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domingo, 9 de febrero de 2014


Escuchar la mili de Pedro Lombardía, contada por él, era un privilegio. Inolvidable. 
Eran muchas las anécdotas arracimadas en personajes y  situaciones: el rodaje de extra en “Salomón y la Reina de Saba”, los amores del Pichurri con una mula- el Pichurri era un un soldado analfabeto que cuidaba de los caballos en el servicio militar- , las cartas que escribía a la novia de otro soldado iletrado que le pedía a Pedro que le redactara las misivas que le dictaba, y como , viendo la poca originalidad del enamorado, las comenzó a adornar él con asuntos de su cosecha...
A Don Pedro- así le llamábamos-  le extrañaba las contestaciones de la novia, más que floridas, de un romanticismo feroz, cursis...hasta que cayó en la cuenta que también era analfabeta, y se las escribía la maestra del pueblo. 
Terminaron carteándose Pedro y la profesora, firmando con los nombres de los novios sin consultarles antes...
Contaba , admirado, la vida de otro soldado, hombre notable por su talento y que se había educado por generación espontánea, por su cuenta. Éste , encontró de modo casual un ejemplar de una obra en verso, sin tapas , ni página del título. Se la sabía de memoria, de tantas lecturas que disfrutó...no supo hasta mucho más tarde, y por casualidad, que se trataba de las Obras completas de san Juan de la Cruz.
Era un lector de los que prefería Peguy, que antes quería ser leído cinco veces por la misma persona, que una vez por cinco distintos.  
A este tipo tan singular Lombardía le sacaba mucho jugo, pues le veía como la esencia misma de la cultura: un hombre culto no se deja impresionar por el que firma una creación, sino sólo por la calidad de la obra en sí. 
Ya conocéis, supongo, la broma que hace unos años perpetraron a unos editores en Francia. Sometieron a su consideración un clásico de la literatura universal (no recuerdo el título) , cambiando únicamente el nombre del autor y el título.
Todos los editores rechazaron ese texto, juzgándolo un bodrio.
Este papanatismo a Pedro le hacía mucha gracia. La tontería de los snobs.

PEDRO LOMBARDÍA: UN PERSONAJE SINGULAR.

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sábado, 8 de febrero de 2014


Pedro Lombardía fue uno de los hombres más divertidos y cultos que he conocido, de una gracia extraordinaria para lucir anécdotas, y una cultura que abarcaba todo: desde lo más sencillo, como cuando hablaba de la “Culobién” - una secretaria de la Universidad de Navarra que, afirmaba con acento cordobés, “ la verdad, vamos a dejarnos de leches, que la señora tiene un culo bien majo” ...o cuando trataba de sus cosas como presidente de la Asociación Internacional para el Estudio del Derecho Canónico y consultor de la Comisión Pontificia. 

Estar con él era una fiesta. 

A mi me prohibieron ir de excursión con él, pues el hombre regresaba alterado y muy desfasado del día, y lo acusaba después. Porque Pedro era un señor que disfrutaba haciendo el gamberro. 

Se me agolpan las anécdotas... 

Una de las excursiones fuimos de visita a un monasterio en Gerona. Comimos unos bocadillos en un parque anexo , y fuimos a tomar un café a un restaurante que está muy cerca. Era un restaurante de nivel. Mucho tenedoraco's. 

Estábamos en relajada tertulia en la terraza , cuando Lombardía lanza un reto...”¿a que no hay cohone pa sacar la guitarra y cantar en el restaurante?” 

- Hay cojones si usted pasa el platillo después para recoger la pasta- le contesté. 

- ¡Hecho! 

Lo último que yo esperaba era que un catedrático de derecho de la universidad de Navarra , y presidente de la Asociación Internacional de canonistas, cogiera ese guante. 

Así que , guitarra en ristre, sin pedir permiso al jefe de sala que estaba en la puerta, entramos cantando dos tíos, seguidos de un tal Francás , don Pedro, y alguno más...quiero pensar que un tal Ernesto Casas, y Ponseti.

Recorrimos todas las mesas con el repertorio más socorrido de la tuna...de la tuna del UNIV: reina de reinas, a mi me gusta la pesa, qué más da... 

El jefe de sala, viendo que la gente, sorprendida y encantada con aquel grupo, aplaudían cada canción, permitió la función. 

Llegamos a la última mesa y digo al respetable... 

- Señoras y señores, a continuación, aquí, don Pedro, catedrático de derecho canónico, y presidente de la asociación internacional de canonistas, pasará el platillo, muchas gracias, y que aproveche. 

La gente se despiporraba. Don Pedro, literalmente, estaba en su salsa. Hay que decir que iba vestido de cualquier cosa menos de catedrático. Añádase que era muy feo, de ojos saltones, cabezón, algo cheposo, toses de flemas sonoras...vamos, que ni de pastor de cabras pasaba el corte. 

Y, mientras cantábamos la última canción, el hombre coge un plato de una de las mesas, y meciéndose al ritmo de la melodía, va pasando por la sala. 

Una niña se levanta, y deposita un billete. 

Y Pedro, desecho en lágrimas de risa, nos manda callar...se hace el silencio...coge el billete del plato...lo besa...y dice al público... 

- Esto que he hecho al besar el billete es el “osculum (no entendí qué dijo)”, un beso que daban las vestales en la Roma imperial cuando en el Templo de (tampoco recuerdo el lugar) las madres depositaban su óbolo (dijo otra frase en latín)... 

Y la peña rompió a aplaudir, de cachondeo, aunque alguno debió pensar “¡joder, a lo mejor es catedrático!”. 

Recaudamos para tomar helados , cafés y chupitos, los dos coches que hicimos la excursión. 

El hombre volvió cardíaco, excitadísimo, y no paraba de decir “¡cuándo lo cuente en Navarra, cuando lo cuente en Navarra!...¡ya verás la Culobién!. 

Al día siguiente me llamaron a capítulo y me prohibieron ir con él a más excursiones. Al parecer , por la noche, estaba con la tensión disparada, y hubo que llevarlo a Urgencias. 

La entrada iba de otro tema pero...

PARA TI.

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viernes, 7 de febrero de 2014



Se despide Ornella Vanoni con un disco que sabe a caricia de abuela, a corazón de lana, al último beso...

“Meticci" – mestizos- no son sólo el fruto del cruce de razas, lenguas o culturas, está dedicado a aquellos que hoy pararemos el coche antes de llegar a casa y observar la uña de la luna, que parece un guiño de invierno, como un párpado que nos seduce, que se deja caer y nos reclama para que nos quedemos un rato con ella.

Este disco es un regalo para todo el que se pregunta acerca del por qué de las cosas sin cansarse.

Para ti, esta vieja señora te ofrece este “Il fiume”, porque intuye que tú eres capaz de reconocerte entre una muchedumbre anónima. A ti, que tienes algo de poeta, que vives en los márgenes gracias a tu imaginación.

¡Que la disfrutes !

PASIONES.

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jueves, 6 de febrero de 2014


Hay pasiones terribles. La pasión por el dinero, por el poder, por el dominio, los celos, la pasión de la venganza, la del juego, las pasiones machistas o raciales, o el odio.
La pasión del quedar bien...
Alguna de ellas andan cercando el Barullo. Y no sé qué hacer.

Toda pasión produce una visión en túnel, coloca unas anteojeras en nuestra mirada. Lo que está fuera no existe. Intensifica un fragmento de vida y prescinde de todo lo demás. 

Sí sé qué hacer...lo de siempre...¡que le den!: no hay dinero, ni vanidad, ni dominio, ni ese quedar bien que tanto atrae.
Hoy sólo hay "Manuela". 

(Me escribe un lector "no te entiendo"...no me leas, yo sí me entiendo)

No escribo para que me entiendan. 

EL PERRO DE PAULOV.

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martes, 4 de febrero de 2014

Después de tanto darle vueltas, al final resulta que nada importa nada.

Desengáñate, este es tu lenitivo para los malos momentos: nada importa nada. Otros lo dijeron de otra forma, “nada te turbe, nada te espante”, por ejemplo.

Eso que tanto te aflige, te agobia , te preocupa, no es nada. Deja pasar un poco de tiempo y verás como se desactiva lo que parecía un problemón.

Muchos de nuestros cosquilleos en la conciencia son el peaje o la multa que pagas a una mala formación recibida. Eres la perra de Pavlov.

Pero sabes bien que no eres un animal domesticado, o lo deberías saber.

Pon toda esa porquería de comida que has comprado, o te han vendido, en la nevera de tu inteligencia, deja que pase el tiempo hasta que caduque, abre el frigorífico, y la tiras a la basura. 

PASAR DE TODO.

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A mi me ayudó mucho en su día descubrir una debilidad de mi carácter que me inquietaba, y lo pasaba mal.

Todas las semanas en las casas que viví cuatro personas se encerraban en una habitación y hablaban de “nosotros”. “Nosotros” éramos los residentes que vivíamos allí.

Un día pregunté a un viejo zorro  de qué trataban allá dentro tantas horas.

- Hablan de ti.

- ¿Y qué dicen de mi?

- Todo lo que tenga que ver contigo en cualquiera de los aspectos de tu vida, las que hayas contado en la charla, y las que no..

Yo tendría 18 años. Aquella confidencia me puso en guardia...”¿así que se habla de mis problemas de "pureza"?”...”¿o sea, que saben lo de que escapé al Plata?”...¿así que...?

Y me volví un trolero de campeonato.

Después, años después, me deshice de la idea de quedar bien, de que me importara nada lo que se pudiera pensar, decir, o juzgar, sobre mi persona. ¿Consecuencia de esa decisión?: regresé a la sinceridad.

Lo que hablen en una habitación, en un rincón de un pasillo, en privado, o en público, me la refanfinfla. 

Hay una frase que he oído muchas veces, y una hace bien poco : “eres lo que los demás perciben de ti”,

Pues no señor. Tú no eres tu reputación.

Muchas veces proyectamos una imagen errónea y distorsionada de nosotros, de aparentar algo que no somos, de maquillarnos, de mimetizarnos a ese ambiente que nos mediatiza con sus costumbres, sus normas no escritas, sus miedos.Nos pasamos la vida comparándonos, y las comparaciones son fruto de la ignorancia.

Pásate la palma de la mano por la barbilla y nefrégate en todo. Lo que importa es tu carácter, que es lo que realmente eres en esencia. No dejes al ego ni un palmo de terreno, ¡ése es tu verdadero enemigo!,nunca tiene suficiente, siempre quiere más...y hará lo que sea para que no cantes, que seas como los demás, que tu espejo refleje una mentira en la que nunca te reconocerás.

LO QUE NOS QUEDA.

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lunes, 3 de febrero de 2014


Como una vez a la semana con gente de muy diversas edades, condición, formación, religiones, pensamiento político, inteligencia, y educación. Hay de todo. Hay jefes , indios, transportistas, secretarias, administradores, comerciales, tíos que pasan por allí...

De repenete, depronoto,ipsofacato, alguien desaparece. Y la vida sigue. No es el trabajo un sitio para hacer amigos.

A esta gente los divido en dos: los que hablan de temas que tienen que ver con cosas que tienen: han ido de viaje a no sé dónde, estuvieron en tal discoteca, cenaron aquí, fueron con los niños tal actividad que cuesta una pasta, están reformando la casa, asistieron a “Hoy no me puedo levantar”...alguno de más confianza te cuenta el ligue del fin de semana, y si echó o no echó un casquete.

Y están los que hablan de la vida, de la última que le pasó a su hijo en el colegio, de un partido de fulbito que jugaron con los amigos, de “¡chica, cómo se ha puesto Terelu, pobre!”, de lo mal que baila Colate, de alguna anécdota del fin de semana.

No se habla de política, ni de religión.

Después están los expertos en comentar tonterías...los que se meten con la gente en plan bromitas más o menos inofensivas. Por ejemplo, hay salchichas de segundo y uno suelta, “¿leísteis ayer en el periódico que descarriló un tren lleno de moros aquí al lado, y que fallecieron 45 de ellos?” (esto dicho mientras se zampa una salchicha al aire).

Lo que me llama la atención es que para la mayoría de la gente- me incluyo-, uno es lo que tiene, y necesitamos manifestar lo que tenemos. Aunque sean mariposas en el estómago...que luego vas al WC y hay que ver las mariposas de los cojones cómo son...¿Y ese cartucho , ese zurullo, es lo que te hace sentir enamorada?,¿a eso le llamas “mariposas”? 

De vez en cuando pienso cuando pasé unos meses en el paro, buscando trabajo. Es bueno no olvidar esas situaciones que nos enseñaron tanto, ¿o las has olvidado?. 

Aprendí que cuando pierdes las cosas, o te las quitan, ¿en qué te conviertes? ¿eres la misma persona?, ¡pues claro que sí!. El mismo que cuando tenías trabajo, tu pequeña influencia, tus relaciones de compañeros, tus horarios, los padres del colegio de tus hijos que te saludaban al toque de un claxon cómplice de vuestras actividades... 

Calificamos a las personas por lo que tienen cuando lo material, es solo eso, material. 

Más o menos, como el material del que están hechos “las mariposas en el estómago”. 

No eres lo que tienes, amigo. Pregúntale a tu mujer, a tu marido, a tus hijos, a tus amigos, a tu gente, y verás que eres una persona cojonuda...¿qué te queda si te han despedido?,¡todo!. ¿Acaso eres menos persona?. 

No eres sólo tu profesión.
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