PERDURA Y SE CONSERVA.

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sábado, 7 de diciembre de 2024

Ahora vivo en el rural. Es una pequeña casa de dos plantas. Abajo está la cocina y la sala de estar. Y arriba hay un despacho, dos habitaciones y el baño. Nos rodea una finca. Y los sonidos del campo y sus cosas.  Tengo bastantes libros. Mi portátil y la Steimberg- un pequeño software de audio donde grabo canciones - apenas ocupan espacio. Y con eso me basta.


Me he trasladado tantas veces , pero tantas,   que estoy acostumbrado a convivir con la pérdida.  En cada ciudad, en cada colegio, en cada casa,  he dejado algo de mí. Algo íntimo, muy hondo, entrañable , profundo ,  y también algo físico. He ido abandonando retazos de mi, y recuerdos. De cosas materiales perdí la cuenta.   La vida es una búsqueda interminable. Al menos para mi.  Llamamos hogar a cualquier cosa. También esta casa donde vivo hoy la siento provisional.


Y la mujer que comparte mi vida también la siento provisional. Y a mi. 


Cuando se te ha muerto alguien que querías mucho sabes qué es eso de estar de paso.


A mi la vida me ha enseñado a desprenderme de casi todo. A usties. Y , al final, haces de la necesidad virtud y concluyes que lo importante, lo verdaderamente importante, lo llevas dentro. El amor y la culpa. Las ilusiones y los fracasos.  La felicidad y los remordimientos. La salud y la enfermedad. Los amores apasionados y desaforados, las canciones, los principios y algunos finales. Todo está allí,  en el corazón. Mezclado. Hecho un barullo. Un maravilloso desorden al que llamamos vida.


Nada nos vamos a llevar allá , al otro mundo. Ni los libros,  ni las canciones, ni la ropa, ni el portátil ni esa mierda de gorra que llevas en las excursiones. Nada permanece. Tampoco nosotros. Es lo que hay Todo está de paso . Somos fugaces. Y ya que eres caduco, sé intenso. Vive con ganas.


Porque las cosas son efímeras, como juguetes de Reyes Magos, como amores encoñados . Los cuerpos  se estropean. Las cosas se regalan, se venden, se rompen. Pero el amor que tuviste, las miradas que  hicieron brillar la tuya, la memoria, eso no hay quien lo rompa. Eso es algo para eterno. Porque todo lo que nace del  corazón perdura y se conserva.


Al menos en el mío.




CRISTO EN VALLADOLID.

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viernes, 6 de diciembre de 2024

En Valladolid hay una compañía de teatro llamada Corsario . Tiene  mucho prestigio . Llevan un repertorio  de los clásicos en lengua castellana. Y lo hacen muy bien. También ponen en escena , alrededor de ls Semana Santa, un espectáculo que titulan Pasión. Está  inspirado en la imaginería castellana y en los desfiles procesionales de la Semana Santa de Valladolid, con textos de los cuatro evangelistas.


La representación tiene una veracidad  asombrosa. Los actores simulan ser estatuas que reposan en el silencio de las hornacinas. Al levantarse el telón, reciben el soplo de vida y reviven  una vez más la historia para la que fueron esculpidas. 


Se ponen en movimiento para mostrar el drama de la Pasión por medio de sus afectos casi humanos. Impresiona mucho observar esas imágenes vivas,  que parecen esculpidas .


Cuando vi por primera vez la representación  fue en  el interior de una Iglesia del rural de Castilla, en Benavente.  Hacía un frío polar. Y al ver a Jesucristo me quedé acojonado. ¡ Yo había visto a ese tío tomando vinos en la plaza Mayor de Valladolid! Recuerdo que cuando lo veía pensaba que  le faltaba un hervor: esa melenilla  lolaila, esas greñas, esa mirada de zumbado...y resulta que era el actor que representaba a Jesucristo.


Y allí estaba el tío, dando la vuelta al atrio, con la corona de espinas, mirando a lo alto, con los ojos inyectados en Ribera del Duero - si no, no se entiende como con ese braguero  podía soportar esa gélida frescura sin inmutarse.  También es verdad  que se pretendía escenificar que la estatua cobraba vida, y que la carne de gallina que tenía el pobre hombre en su piel  desdecía de la condición  marmolea. Pero si hacías abstracción de los puntitos pilosos, daba el pego.


A mi me impresionó mucho, esa es la verdad. Y los fieles de la iglesia estaban pasmados. Porque parecía que el mismo Jesús te miraba con unos ojos así, como con  tembleque. Y no sabías si era por  tus pecados, el frío que hacía, o el vinazo  que se había tomado el pobre actor. 


La escena de la cucifixión fue inolvidable. Desde lo alto del escenario nos miraba Jesús. Miró al cielo y gritó " ¡ Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu! ". Y expiró de un modo asmático, como un fuelle. Después lo bajan de la Cruz. Y lo entierran. Recordaba la imaginería de unos de los pasos de la semana santa.


Y cuando ya estaba Jesucristo dentro del sepulcro, adelantándose tres días a la Resurrección, se incorpora de la sepultura, saca medio cuerpo  y mira al público fiel - algunas mujeres lloraban a moco tendido-  y dice:


- Mañana la sesión será a las seis de la tarde. Muchas gracias.




IBA CON ELLOS, PERO NO ERA DE ELLOS.

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jueves, 5 de diciembre de 2024

Muchas veces me he encontrado en la vida ajeno y como fuera de lugar , extraño al mundo que me rodeaba y a sus intereses. Como una pieza que no encaja en un puzle, porque no perteneces a él. La sensación de que mi mundo estuviera muy lejos.


Eso me ha sucedido, por ejemplo, cuando he ido a alguna reunión de antiguos alumnos en colegios que estuve.  A las de mi promoción no asisto porque sólo estuve un curso y allí me siento en otra constelación. Me cuesta reconocer a alumnos que el tiempo les ha  puesto muchas capas - tal vez  yo también las tenga. Y a veces pienso " ¿ y a éste  gilipollas le di yo clase?".  Supongo que son sensaciones recíprocas.


Me ha sucedido charlar con  alguno que  después de años sin vernos, me ha preguntado la razón de por qué dejé la obra. Y le he contado la verdad - eso de mis líos, la doble vida y esos temas que ya conocéis- y el hombre se quedaba perplejo, escandalizado, confuso, herido. No  todos están preparados para escuchar ciertas confidencias.


Tengo la impresión de que eso de " los amigos de la infancia" tiene más que ver con la infancia que con la amistad.


Los días anteriores a dejar la Cultural Leonesa también me sucedía. Desubicado  en el desvarío. La sensación de ser el pato que ha crecido entre sus hermanos y se descubre otra cosa. No un cisne precisamente. O, al revés, ser un pato que se descubre , de repente, entre cisnes. Y cuando murió Manuela. Nada me ataba a esa multinacional donde trabajaba- Me parecía una vida de mierda. También me sucedía con  esa ciudad, Valladolid, y su gente.  Y decidí irme lejos. 


Y jubilarme fue eso. Emigrar. Antes de hacerlo tomé una decisión: mandar a freír espárragos  a gente a la que no quería volver a ver en mi vida. Porque a lo mejor se pensaban que habían dejado algo  y  se presentaban , otra vez, en tu vida, en tu casa, con un " ¡ hombre, Suso, venimos a pasar unos días con vosotros!".


Por si acaso , mejor dejar las cosas claras: no quiero volverte a ver en mi vida. Y así fue con los Urelles, Oriol, y alguno más.


Como el Conde Arnaldos , sólo canto mi canción al que conmigo va.


Y me sucede cuando voy a un Museo de arte contemporáneo. No entiendo nada. Todo me parece un truño. O viendo a algunas personas y su forma de vivir - tatuajes, pendientes, percings,  modos de gastar y de pasarlo bien.  


Me siento como un Childe Harold de Byron  que dice " que iba con ellos , pero no era de ellos".  


Y ya me da lo mismo. 


Todos los días  comentan algunos- no los publico- y anuncian las fechas de los nuevos estatutos.  Y se regodean en lo que viene- parece que el palo será guapo. Y no los  publico porque ese tema me importa una mierda. Y ellos también me importan una higa.  Lo mismo que los tatuajes, o los percings, o el arte que no me alcanza a emocionarme. Paso. Me la bufa. 


Es complicada la lógica de sentirse extraño. Pero en este exilio interior al que he llegado me encuentro muy a gusto. Porque el que no encaja en ningún sitio- y os aseguro que  vivo en los márgenes de muchas cosas-  se encomienda a la tarea de convivir con el extraño que lleva dentro.



UN MUNDO BÁRBARO Y JODIDAMENTE HOSTIL.

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miércoles, 4 de diciembre de 2024

CLICK PARA ESCUCHAR " LUCHA LIBRE AMERICANA"



Estoy leyendo un libro sobre la  España que se inicia al final de la guerra civil. Mucha gente piensa que era una sociedad nacida del fascismo,  pura Dictadura. Un  mundo en blanco y negro. De fuertes connotaciones religiosas, ideológicas. Nos han hecho un relato de aquellos años muy sesgado.


Porque lo que uno ve en esa sociedad  es una inmensa alegría por vivir, por volver a empezar,  por olvidar lo que había sucedido. Todos, de uno y otro bando. La gente no era fanática y sectaria- que los había. Nos han pintado una España lóbrega, siniestra, absolutamente repudiable. Y, sobre todo triste. Y es verdad que hubo mucha tragedia,  vidas muy amargas, y que fueron tiempos difíciles. 


Es cierto que se había cerrado la vida pública- la política-  pero fue la vida privada la que se  recuperó. Y fue en el seno de esas familias donde se gestó la convicción de que lo que había pasado fue una  atroz locura, y que había que comenzar a base de muchísimo trabajo a reconciliarse, a crecer, a prosperar.


Uno observa la devastación que ha provocado la Dana en tierras valencianas y recuerda las ruinas de una España de posguerra. 


De aquella destrucción, de aquel paisaje de una nación entera aniquilada , a base de muchísimo sacrificio, de una laboriosidad heroica, de un afán de mejorar - todos unidos ( y no hablo de política) todo fue a mejor.


Y hoy veo un país dividido y enfrentado en una provincia. Jugando a un siniestro   " tocar y parar", al "¡tú la llevas", echándose la culpa unos a otros. No hay unidad, no hay sacrificio. Sectarios de derechas y de izquierdas. Tramposos. Y de espaldas al dolor. 


Sólo la sociedad privada que, otra vez, apela al trabajo, a la unidad, a la solidaridad, a la esperanza, y a la alegría. Porque somos un país que sonríe cuando le van mal las cosas. Y sale adelante.


No esperes nada de la política. Son unos hijos de la gran puta.


Da lo mismo si eres de izquierdas o de derechas, o de nada. Si naciste pobre o rico. Cuando uno observa a las personas lo admirable es que sigan luchando a pesar de todo y que, desilusionado o triste, cansado o enfermo, insista  en ir trazando caminos, en volver a empezar arando la tierra, luchando contra los elementos y hasta creando obras de belleza en medio de un mundo bárbaro y jodidamente hostil.




EL VASO NUEVO.

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martes, 3 de diciembre de 2024

Este domingo estuve viendo la misa en televisión ,  acompañando a mi madre. Se ofició desde la Basílica de la Concepción de Madrid. Se celebraba el día de la discapacidad.


Se me encogía  el alma viendo esas personas con serias dificultades y esa alegría, esa sencillez, esas maneras de rezar a trompicones : sordos mudos, ciegos, paralíticos, personas con las facultades mentales mermadas. Y junto a ellos,  sus cuidadores  y familiares - todos de una sencillez que conmovía.


Y participaban de la liturgia con una fe que varias veces me provocaban  lágrimas. Tal vez muchos de ellos no supieran rezar, o sí, o no lo sé. Uno se acercó con su madre a leer el salmo  responsorial. Aquel chaval sólo debía de decir " te lo pedimos , Señor". Pero su emoción y su  deficiente desarrollo motor le impedían recitar la oración. Era su madre la que rezaba en voz alta por él. 


¡ Cómo me gustaría llegar así al Corazón de Jesús!


Se cantó mucho. Y  fue una celebración maravillosa.


Una de las letras hablaba de dar gracias. " Gracias por amarme a mi también...yo quiero ser un vaso nuevo". 


¿ Qué cojones veo? Unas personas que están rotas, muy jodidas, que podrían ponerse de pie delante de ese Dios al que rezan cantando y con alegría, y que podrían pedirle unas cuántas explicaciones. Podrían acusarle de cosas muy feas.  Y no lo hacen.


¡Dios, pensamos que lo sabemos todo y no entendemos nada.


Hay quién piensa que somos genética , y punto. La secuencia del material genético se compone de cuatro bases nitrogenadas distintas, que tienen una función equivalente a letras en el código genético: adenina (A), timina (T), guanina (G) y citosina (C) en el ADN y adenina (A), uracilo (U), guanina (G) y citosina (C) en el ARN.

O sea, que  sólo somos eso, y a tomar pol saco. Comenzamos de cero movidos   por ese  motor que viene así de serie , todos la  misma e idéntica maquinaria celular , idéntica a todas las personas. 

Yo veo esta gente y creo que  en la vida hay más que esas letras de la cosa  genética. Allí el ADN petó.

Cuando a alguien  la vida se le presenta así ...¿qué pinta allí la A, o  la  G, o la T, o la C?

¿Y si es la A, de Amor, o la V , de Vocación,?...o la L, de Libertad?.

Esa  decisión marca definitivamente nuestro futuro. Nacer y vivir en la India de la Madre Teresa supone  vivir joven , y poco . Nacer y vivir en la Barcelona  de la Diagonal significa salud, y esa  gilipollez que  llaman "calidad de vida".  

Para mucha gente no depende de dónde  ha nacido, y donde vive , es más importante que todo. Pregúntale a esa familia por qué  cojones acepta esa situación y, encima, canta dando gracias.

Es  la L de Libertad , y la D de Dignidad  lo que buscan  y  dejar atrás el miedo de vivir.

Esas letras han hecho posible las mayores locuras de este mundo. 










al máximtambién


EN BUSCA DEL FUEGO

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lunes, 2 de diciembre de 2024

Hay dos tipos de lectores que me producen frío, oscuridad, tristeza. Y , en ocasiones, lástima. El frío es helador. La oscuridad negrísima. La tristeza, amarga.


Unos vienen de mi vida pasada. No me perdonan quien fui.  Se regodean en mis faltas , defectos  y pecados. Hozan y morrean y, venga a cuento o no, insisten.  Para ellos no hay contrición que pueda perdonarme. Insisten mucho en mis infidelidades  con madres de alumnos.


Hace unos días alguien comentó "lo tuyo es despistar al personal, engañarlo es lo que haces. ¿Te crees que sacando estos temas sensibles, vamos a interceder por tu alma? Eres despreciable. Y lo sabes".


El comentario resulta de una frigidez moral que asusta.


Otros lectores también pertenecen a mi pasado. Pero les sucede que  no les gusta que , a veces,  lo recuerde con cariño, que no reniegue de él en su totalidad, que salve personas, aspectos y, no quiera borrar del mapa la institución a la que pertenecí .


Y se asoman despechados, rencorosos, críticos, amargados, frustrados. 


A mi me sucede- hablo de mi , de mis cosas, de mi manera de entender  esta vida que me ha tocado andar- lo  mismo que con la llama  en la película  "En  busca del fuego". La tuve encendida en mi alma y , como tengo miedo a que se apague, y se quede en cenizas , y a  no saber prenderla, pues  hago lo que puedo por mantenerla allí dentro encendida , protegerla de  mis desvaríos, de mis egoísmos, de mi negrura, y poderla entregar al que venga conmigo. 


¿ Qué fuego es ése del que hablo? No es el opus dei, no son  normas ni costumbres. No sé  nombrarlo exactamente. Es amor - con nombres y apellidos. Es eso que me ha dado luz, calor. A veces un volcán en erupción , otras apenas una brasa pero que, ¡ joder!, qué  bien abriga cuando te acaricia los dedos.


No quiero ir a oscuras. No quiero tener frío. Y  será Dios, o la Virgen, o  Manuela, o mis padres, o esos amigos que pasaron por la vida de uno. Voy con mi pequeña llama encendida . No es nada. ¡ Pero es!


Hay etapas en mi vida que  esa luz se apagó. Y anduve en busca de ese fuego. Allí, chocando piedras - que eran personas e historias que se cruzaban sin hacer nada, o producían unas chispas.


Dios es bueno, y al final  aparece la llamita. Y te pones a protegerla. Como que te va la vida en ella.


Pero siempre habrá gente que ve tu hoguera y se  pone a orinar encima, para que te jodas. Y mientras se mea se ríe y  canta tus pecados " ¿te crees que sacando estos temas sensibles, vamos a interceder por tu alma? Eres despreciable. Y lo sabes".


Y abrazo con las manos la llama. Todo es fuego.



LANZAROTE. CÉSAR MANRIQUE.

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domingo, 1 de diciembre de 2024

Estuvimos cinco días en Lanzarote. Nos hospedamos en un hostal. Arrecife, la capital de la Isla, es una ciudad sucia, la ciudadanía parece dejada- ese tipo de gente que no le pide mucho a la vida. Viven del turismo . Parece que cualquier trapillo les basta : visten de acuerdo al clima - es una primavera casi veraniega  constante. Y tienen pinta de que allí el  orden tiene otro tipo de valor. 


Sorprendente la escapada que hicimos a Playa Blanca. Un moridero de ancianos que, como zombis, recorren el paseo con el objetivo de poder hacer una  ruta diaria en una particular olimpiada de supervivientes que deambulan en silencio, unos arrastrando los pies, otros en sillas de ruedas a motor, todos medicados, como una inquietante "senda de los elefantes" . Algo pavoroso. Muy triste. Kilómetros de ancianos en su soledad, en silencio, tristes, sin hijos, sin nietos.


Ni una sonrisa. Todos esperando. Los supermercados venden pañales y hits para el  abuelo feliz. Mucha clínica dental.  Mucha gimnasia para la tercera edad.


Arrecife es un destino universal , un embudo que sorbe más de lo que la isla puede tragar. Es receptivo diario de Cruceros - hasta  tres al día- que vomitan turistas  unos autobuses que los desplazan por la isla a diferentes tours, rollo volcanes del Timanfaya, Cuevas, la Geria, la Cueva de los Verdes, los Jameos del Agua... y al mundo de un tío que allí parece que le deben todo: César Manrique. 


Todo es César Manrique. Un artista de allí. No se entiende la isla sin ese ser humano. Un hombre poliédrico, con muchas luces y muchas sombras. Y fue esa figura en la que me sumergí. Me visité su Fundación y casa donde vivó. Y la casa donde murió.


Provocativo, deslenguado, libre. Con toques de provinciano y de nuevo rico. Se dedicó a hacer de la isla de Lanzarote toda una obra de arte


Me impresionó su estudio   en Haría . Allí quedó todo tal y como lo dejó el día que murió en un accidente de tráfico. Se  saltó una rotonda con su Jaguar. En Arrecife conoció a su mujer Pepi Gómez, se casó con ella y  triunfaron. 


Pepi Gómez murió de cáncer años después. Y César quedó desolado. Para salir de la depresión marchó a  Nueva York y allí lo peta. Y  se hace gay . Él lo cuenta así ,  " yo me entregué. Quería ver qué era eso". Lo que era le gustó. Curiosa forma de salir del armario. Como excusa eso de " a ver qué era eso".


Me gustaron mucho las visitas a la Fundación y a su casa. Me impresionó su buen gusto. También su soledad. De sus lavabos - un lujo - me quedó con las  la disposición de colonias y fragancias , carísimas y exclusivas. Se gastaba una pasta en oler bien. Ya he dicho que en su casa todo está tal y como  el último día.


Viendo sus fotos me acordé de un cuento de Delibes que trata  de un niño que el maestro le dice " tienes el pueblo en la  cara". Manrique tenía el pueblo en la cara. Y fotografié el mono azul que dejó puesto , abandonado sobre una silla para ponérselo al día siguiente y seguir su obra.


No hubo día siguiente.


  




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