COMO UN LOBO MORIBUNDO QUE APRETASE LOS DIENTES POR ÚLTIMA VEZ.

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lunes, 7 de febrero de 2022

Doña Rosita la soltera, de Lorca  tiene un monólogo en el tercer acto  demoledor: Rosita tiene 45 años y habla, por primera vez ante su tía y el ama, de lo que ha sido su espera. La vuelta de su primo, de quien estaba enamorada y comprometida para casarse, durante 30 
años.

"Ya soy vieja. Ayer le oí decir al ama que todavía podía yo casarme. De ningún modo. No lo pienses. Ya perdí la esperanza de hacerlo con quien quise con toda mi alma, con quien quise y... con quien quiero. Todo está acabado... y, sin embargo, con toda la ilusión perdida, me acuesto, y me levanto con el más terrible de los sentimientos, que es el sentimiento de tener la esperanza muerta. 


Toda una vida...Es el drama  oculto de  tantas mujeres, y no sólo mujeres. Lo han sacrificado todo  por un ideal absurdo, por su madre, padre, o hermanos. Han estado allí. Leo este monólogo y siento  unas ganas   inmensas de  pedir perdón.


"Me he acostumbrado a vivir muchos años fuera de mí, pensando en cosas que estaban muy lejos, y ahora que estas cosas ya no existen sigo dando vueltas y más vueltas por un sitio frío, buscando una salida que no he de encontrar nunca. 

Yo lo sabía todo. 

Sabía que se había casado; ya se encargó un alma caritativa de decírmelo, y he estado recibiendo sus cartas con una ilusión llena de sollozos que aun a mí misma me asombraba. Si la gente no hubiera hablado; si vosotras no lo hubierais sabido; si no lo hubiera sabido nadie más que yo, sus cartas y su mentira hubieran alimentado mi ilusión como el primer año de su ausencia. Pero lo sabían todos y yo me encontraba señalada por un dedo que hacía ridícula mi modestia de prometida y daba un aire grotesco a mi abanico de soltera. 

Cada año que pasaba era como una prenda íntima que arrancaran de mi cuerpo. Y hoy se casa una amiga y otra y otra, y mañana tiene un hijo y crece, y viene a enseñarme sus notas de examen, y hacen casas nuevas y canciones nuevas-...y yo igual, con el mismo temblor, igual; cortando el mismo clavel, mirando las mismas nubes; y un día bajo al paseo y me doy cuenta de que no conozco a nadie; muchachas y muchachos me dejan atrás porque me canso, y uno dice: ´Ahí va la solterona´; y otro, hermoso, con la cabeza rizada, que comenta: ´A esa ya no hay quien le clave el diente´.

Y yo lo oigo y no puedo gritar. Voy adelante  , con la boca llena de veneno y unas ganas enormes de descansar, de quitarme los zapatos y no moverme más, nunca, de mi rincón.

Quiero huir, quiero no ver, quiero quedarme serena, vacía..., ¿es que no tiene derecho una pobre mujer a respirar con libertad? Y sin embargo la esperanza me persigue, me ronda, me muerde; como un lobo moribundo que apretase sus dientes por última vez."

MADRES POLCULERAS.

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sábado, 5 de febrero de 2022

Uno ha tenido una madre muy polculera.  Aún la tengo. Esa madre que da bola cada dos por tres.  La que te adivina la intención antes de que la tengas. Y que no se extingan las madres polculeras . 


Que este  mundo de ternurita de celofán  y vacío no nos prive de su lengua de fuego y de sus rollo de " que tengo algo de bruja" , de su pulla, de su inoportuno matiz, de sus frases hechas  y sus suaves tragedias. 


Uno como hijo ha sido un desastre. Un trasto que ha echado a perder su talento, su  tiempo, su adolescencia. He fumado desde los ocho años, la he robado  una pasta, he bebido con manguera desde crío , me escapé a lugares nada convenientes, me pillaron en acciones que avergozarían a una vaca. 


Mi madre no fue el puerto en el que amarré mi barco, mi madre fue la playa a la que llegué nadando tras el naufragio. 


Voy a contaros un secreto. Al dejar el opus dei me fui a vivir con ellos y les conté la verdad de esa decisión. Era una verdad que remontaba el río de mi vida hasta la adolescencia , y antes. 


Uno no había cambiado en absoluto desde entonces, , y todas las mentiras se  vinieron conmigo.  Y, la verdad es que no hice las paces con mi madre hasta que no hice las paces conmigo mismo. No hace tanto. Los días son de mecromina . Las heridas son grietas en la piel, no abismos en el corazón. Los hijos somos gatos maullando en el tejado. Y eso lo saben las madres. Ahora  escucho a mi madre. Porque ante la duda, distorsión y no violines. Ante la duda: rock duro.


 De mi madre admiro muchas cosas, por encima de ellas dos: su sinceridad, que siempre es inesperada, y su terquedad de flor, esas silvestres que nacen en las rocas, su asombrosa dureza. 


De mi madre he aprendido que las cosas son como son. Ella lo sabe mejor que nadie. Siempre lo supo. Y ese  talento y buen humor de permitir a las pequeñas alegrías paliar las grandes tristezas.


Lo que sé es que las  semillas que sembraron en la infancia las estoy recogiendo hoy.





OTRA VEZ SÍSIFO.

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viernes, 4 de febrero de 2022

Leo que los heliotropos son hierbas anuales o perennes, o arbustos.  Su nombre proviene del griego y significa »volver al Sol» (Helios se traduce como sol, y tropein como volver). Este hace referencia al movimiento que hace mirando al astro rey.


Somos heliotropos, buscamos la luz, a veces retorciendo nuestro cuerpo hasta hallar el rayito ardiente que nos dé vida y calor. 


Decía Gaudí que la recta no existe en la naturalea, por eso construía raro. No hay caminos rectos, sólo propósitos rectos.  Una de las cosas buenas de ser católico es que los buenos deseos salvan, aunque sea al final, y por los pelos.


Me preocupa la moral de esta sociedad urgente, jubilosa, de eyaculaciones precoces. Y para conseguirlo compartimos memes en Twitter, improvisamos leyes educativas, damos bandazos ideológicos y ridiculizamos todo aquello que no entendemos como propio. Luego culparemos al que pasaba por allí . Ha pasado así siempre. 


El tsunami arrastrará nuestras sombrilla. Flotarán nuestras cosas de la sociedad del bienestar  sobre la espuma como las chanclas y las toallas. Moriremos rezando. Vaya engañifa. Queremos un nosotros mejor y queremos lograrlo sin mejorar nosotros.  El ser humano es un animal pequeño. Si se cabrea agarra berrinches. Si quiere ganar, sueña en el salón de su casa . Si tiene miedo, se esconde debajo de las sábanas. Si tiene ganas de cambiar el mundo, llora, sueña, y lleva las sábanas, por si acaso. 


En la isla de Arosa están los restos de una  barca. En medio de las rocas un timón.  Me acordé de esa poesía de Lope, la de "pobre barquilla mía".  Todo pasa. Pasó Maradona y pasarán las mascaras. Pasará el virus y pasarán Pedro Sánchez , y los vascos, y los catalanes, y este Papa . Pasarán los cómicos de ayer,  y las reformas de la casa,  y los pañales  y hasta el sexo pasará.


El amor, algunos amores, no pasarán.  Porque nada escapa del reloj. "NESCITIS DIEM NEQUE HORA" No conoces ni el día ni la hora, dice el eloj de sol en el Museo de Artes y Oficios de París.


La gravedad nos garantiza el suelo. Su tacto áspero. Su cuna inmisericorde. 


En una ocasión  un padre de Viaró, muy cabreado porque habían expulsado a su hijo me dijo gritando " nunca voy a donde no me quieren, pero si les jode, a lo mejor me paso a saludar". Y no os mando a tomar pol culo porque igual os gusta!". Estoy harto de ver padres muy cabreados que hablan de que qué pasa con  la oveja perdida.


Estamos condenados a la rueda y al serrín, como el roedor. No hay caminos rectos, sólo propósitos rectos. Y un segundo de lucidez   para pedir perdón.  




SUDAPOLLISMO

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jueves, 3 de febrero de 2022

" Ten miedo al ridículo", solía aconsejarme mi padre. 


El Barullo es una ventana con cordeles donde cada uno tiende lo que le da la gana. Hay calzoncillos y pijamas, bragas, camisas. Hay jubilosas miserias y alegrías empobrecidas. Me gusta fotografiar ropa tendida. 


Cuando escribo aquí  lo hago sin intención de convencer de nada. Esto es sólo un desahogo y una manera de vivir.  A uno le entusiasman  los recuerdos de otras vidas, las anécdotas bien contadas.


Crecer no es elevarse. Crecer es hundirse. Como tubérculos, con la fuerza interior y  el empuje hacia la profundidad , que es también vida. Y la memoria. Siempre la memoria hacia adentro.


La edad hace que no entienda el presente , me desconcierta. Las preguntas que hoy me hago no pueden satisfacerse con respuestas de ayer. Así que desisto. Cada tiempo tiene sus pesar y sus renuncias, y sus descubrimientos, sus formas de amar, de desear . Ya tuve cajas de lata de Colacao  llenas de cartas que no queremos volver a leer. Juguetes rotos favoritos. 


Creo que la niñez es un opiáceo. Que estamos embobados con aquella felicidad frágil. Que la incertidumbre de los días de hoy, tan tremendamente desconcertantes para un tío como yo, y tan veloces, nos arroja a aquellos brazos firmes. Las manos de mi padre eran como las raíces de una higuera. Las manos de mi padre y su voz que aún recuerdo , incluso en sueños. En esta comunión perpetua. Está bien así, porque zambullirnos en nuestros propios ombligos es un arte noble. 


A veces pienso que mi vida  como mis amores, como mis oraciones, como miss libros preferidos, son únicos. Que se elevan sobre la rutina. Que alumbran a los demás. Y está bien también, porque: ¿Qué sería de nuestra existencia si fuéramos conscientes todo el rato de esta absoluta y total  vulgaridad? ¿Qué sería de nuestra existencia si llevásemos  nuestra contradicción y nuestra banalidad a todas partes?


¡Joder!, . Hoy le diría a mi padre: no fue leyendo todas las novelas que he  leído, ni todas las películas que he visto , ni las conferencias y charlas que he asistido  , sino oyéndote hablar de mi madre que comprendí el amor: es dejar de plantar solo cosas que sirvan y regar, cada día, un tiesto con flores en su honor. No he conocido nadie que supiera del amor y del respeto como él.


 Ay, si es que al final estamos todos enamorados de nuestra pequeñez  . De los años que volaron. De los que nos acompañaron, con dedicación y torpeza, en aquella travesía diminuta.


Es verdad que no entiendo muchas de las cosas que suceden a mi alrededor. Hay un ejercicio maravilloso que te recomiendo, amiga y amigo lector. Date un tregua a través del  sudapollismo o sudacoñismo. hazlo   cada vez que escuches o   leas opiniones que te avergüenzan, en la televisión o con un libro en las manos, en los grupos de Whatsapp...




EN EL CAMINO DE ALGO.

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miércoles, 2 de febrero de 2022

Sé que estoy caminando hacia algo, y no sé qué es. 


Puede que, como otras veces, no llegue más que a otro callejón sin salida. Estoy en el camino que busca y que puede terminar en nada.  Quizá el mejor de los caminos. Pase lo que pase , intuyo que es camino hacia Dios. Todos los caminos terminan en Él. Estoy convencido.


De lo que no estoy tan seguro, aunque parezca una "boutade" ,es de que Él exista. A veces dudo. A veces tiemblo. A veces amo.


Veo un perro dando dentelladas al aire persiguiéndose el rabo. Así ha sido mi vida , a veces. Todo es poco. Como aquel chiste de uno en los shows del Colegio Mayor  Monterols, hace años «¡La felicidad no es lo suficientemente buena para mí! ¡Exijo euforia!...¡ para mí  no hay obstáculo, cortapisa, ni valladar ! ». 


 No es la edad, es la existencia misma, tan angulosa, tan embrollada, como la zarza que arañó en la niñez nuestras blancas y carnosas piernas. Cuando alguien me habla del esfuerzo, me hago un ovillo. El esfuerzo no sirve para nada. El esfuerzo es Sísifo una suerte de primordial paciencia. Subir la montaña como si fuese la primera ascensión .  Con una serenidad atávica. Contar hasta diez o hasta veinte o hasta cien. Vivir es caminar mirando los pies. Que cada traspié sea el penúltimo. Que la ilusión adelgace pero no muera, que la vida sea sólo esta imperfecta y tenaz pasión por la propia vida.



Intuyo que queda poco de salud. Me esfuerzo no dinamitando cada minuto de este trayecto. Me esfuerzo haciendo amables las habitaciones en las que me siento, plácidamente, a charlar sobre cosas sin importancia. A cantar, a leer, a andar. 


Cerca de casa hay un hormiguero. Somos parte de esa gente que pulula como hormigas en la breve boca del hormiguero. Somos sin interrupción. Nuestro cabeza en el culo del vecino . Ni siquiera el consuelo de un algo que permita salir esporádicamente de casa. Somos la cinta de Grease  que grabó aquel chaval de Viaró una y otra vez hasta agotar su cinta de noventa minutos. Somos ese vídeo interminable. ¡ Cómo se repiten nuestras vidas!


Estamos expuestos y somos frágiles. Recibo un  mensaje por Whatsapp, es un tipo que me reprocha no haberme formado más y mejor.  Y qué. Me importa una mierda .


Me han dado una mala noticia. Se murió alguien que conocí hace años. Una  de esos avisos  que olvidas mañana , no grandes tragedias, sólo una agujita clavada, una burbuja de sangre. Derrotas a cámara lenta. Un día la mala noticia seré yo. "Se ha muerto Suso". Un gesto intentando recordar, y ya está.


Quién no encierra dentro de sí a un pequeño crío  cansado de hacer el test de Cooper. Quién no encierra dentro de sí a una niña harta de hacer gimnasia rítmica  con temor a que se le caiga la cinta. Quién no encierra dentro de sí  a un niño que dibuja monstruos para espantar su miedo.


Estoy en el camino de algo. Estoy en el camino de nada. No hay mejor sabor que el primer sorbo de cualquier cosa nueva. Escucho a quien me habla. Hablo a quienes me ofrecen el tesoro de su atención. Todos los días   me siento a vuestro lado para confesarme con vosotros con este tono, a veces de macarra, a veces de un perfecto gilipollas,  otras de beatilla enamorada y lastimera. 


No me pedís nada a cambio. Estoy en el camino de algo.



LA JAULA.

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martes, 1 de febrero de 2022

Para un ratoncito blanco su jaula es el mundo.  Para mí el mundo es una jaula, y me siento un turista cuando paseo, sea donde sea ese paseo.  Esa es mi capacidad de asombro. 


Me gusta atender a la gente, a las personas ,  me embelesa fijarme en su mirada, en su manera de andar. Las personas son desconcertantes. 


Salgo del gimnasio y encuentro en el parque que hay al lado a una  paseando con su perro. La chica es joven . Está recogiendo la caca de su perro con sus propias manos. Son  Z. A.G. ( Zurullos de Aspectos Gigantescos)   Si se les han acabado las bolsas, utilizan cualquier papel que encuentren en el suelo. 


Yo, la verdad, no puedo con eso. No soporto la visión de algunas de mis mierdas...


Una madre tiraba del brazo de su hijo, que lloraba sin consuelo y se sentaba  terco y con morritos. Sale del gimnasio una chica vigoréxica y me saluda. Me giro para verle el culo ( ahora que no me ve)...la verdad, y vamos a dejarnos de leches, la chica tiene un culo bien majo.


Los días y sus afanes. A veces la vida brilla exclusivamente porque se está consumiendo en un fuego inconsolable. A las personas que brillan mucho siempre les salen electricistas que quieren colocarles un interruptor  para que brillen sólo para ellos. 


Menos mal que a uno le educaron para que brillara. Y uno, enamorado, quería que sus amores brillaran. 


Mi jaula no es de este mundo. Menudo pájaro. Quiero explicarlo todo pero apenas me entiendo.


 En fin, buenos días.




HACER LITERATURA DE LA VIDA.

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lunes, 31 de enero de 2022

Vivo en Galicia. Aquí aún encuentras gente que  prácticamente no se movieron de la aldea..


Me crucé hace unas semanas , en medio de una aldea, debajo de un árbol, cerca de una fuente, un hombre de ochenta y tres años que no se había movido de esas cuatro casas. Se había casado, había tenido dos hijos, y era un hombre feliz.


Tanto, que una mañana se presentó en la puerta de su casa el alcalde acompañado de un señor. Le preguntaron si conocía al personaje. Ni idea. Ni siquiera le sonaba.


- ¿De verdad que no me conoce?


- Pues no.


Era Mariano Rajoy. Un tipo que no sabe quién es el presidente del gobierno de su país es un hombre feliz.


Aquí hay gente que  no les interesa nada de lo que hay más allá. Para ellos, el mundo se divide en dos hemisferios: Galicia y Fuera de Galicia. 


El segundo hemisferio, Fuera de Galicia, es como la Ultima Thule para ellos: un lugar misterioso del que les llegaban vagas noticias y que quizá les podía parecer fascinante cuando revolotean las moscas en una aburrida tarde de agosto, pero es un lugar que en el el fondo no tenían ningún deseo de conocer. 


La gran Pirámide es una maravilla, si a uno le gustan las pirámides. Para muchos de aquí son nada, es un viaje que nunca harán porque no les interesa y, probablemente, no les guste conocerla. Y eso les sucede con muchas cosas, habiendo estos bosques, este mar, estas rías...¿para qué Egipto?


Hay una cosa que he aprendido aquí. Todos los lugares son literarios, y cinematográficos. Uno, que vive para hacer de su vida literatura, y cine , ahora sabe que es una tontería distinguir los «literarios» de los «no literarios». Es igual que las vidas. 


No hay vidas literarias y vidas no literarias. Todas son igualmente interesantes si nos ponemos a escarbar en ellas. 


Pero si escarbas en cualquier lado siempre vas a encontrar algo que se puedes convertir en memoria literaria. De todo se puede hacer poesía, literatura, cine.



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