NOS HAN QUITADO LA LIBERTAD.

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martes, 15 de octubre de 2024

Ayer en la Cruz Roja llamé, como cada lunes, a personas mayores que usan el servicio del "medallón". Es un servicio de teleasistencia pensado  para que las personas mayores, puedan ser atendidas cuando están solas y tienen algún problema.


Con los años allí de voluntario uno distingue  muchas necesidades, carencias, incluso profesiones de las personas que atiendes desde el teléfono. 


Hablé con una mujer- Herminia- pasaba los ochenta años, y su modo de expresarse me pareció distinto a las personas que habitualmente llamo. Vive en A Estrada.


- Oiga, le voy a hacer una pregunta un poco particular...usted, ¿ en qué ha trabajado?, ¿ qué oficio  ha tenido en su vida?


Toqué la tecla de la nostalgia , que en gente mayor abre un mundo de confidencias maravillosas. 


- A los veinte años me casé, y nos fuimos con mi marido a Aix en Provence, conocíamos a unos parientes. Y allí trabajé en un hotel haciendo camas. Poco después, me nombraron gobernanta. Y al final fui la directora. Fuimos muy felices. Trabajamos como burros, pero estuvimos muy bien. Hicimos muchos amigos. Mi esposo era albañil. Tuvimos dos hijos. 


- ¿Y usted sabía francés?


- Nada. Lo aprendí allí. Haciendo camas. 


Me sorprendieron muchas cosas de esa conversación. Una fue su valentía.


- ¿Qué íbamos a hacer?, ¡ había que buscarse la vida! El campo era muy duro y no daba para vivir.


Otra fue la talla humana de esa mujer. Este verano vinieron a visitarle a su aldea los actuales  propietarios de ese hotel -  hijos y nietos de  los dueños de aquellos años.


- De pequeños decían que tenían tres abuelos, los suyos, mi marido y yo.


Regresando a casa recordé un amigo que decía que somos genética , y  punto. La secuencia del material genético se compone de cuatro bases nitrogenadas distintas, que tienen una función equivalente a letras en el código genético: adenina (A), timina (T), guanina (G) y citosina (C) en el ADN y adenina (A), uracilo (U), guanina (G) y citosina (C).


O sea, que  sólo somos eso, y a tomal pol saco. Comenzamos de cero movidos   por ese  motor  que viene así de serie , todos la  misma e idéntica maquinaria celular , idéntica a todas las personas. 


Después de hablar con una persona como Herminia uno piensa que  en la vida hay más que esas letras de la cosa  genética. 


Cuando alguien se enamora, y decide  en un cruce de caminos andar  una aventura  y  se anima a  quemar las naves y  jugarse  la vida por  un ideal...¿qué sucede?...¿ qué  pinta allí la A, o  la  G, o la T, o la C?


¿Y si es la A, de Amor, o la C de Coraje...o la L, de Libertad?.


Esa  decisión marca definitivamente nuestro futuro. Nacer y vivir en esa Galicia de Herminia  suponía gastarte y sufrir . Nacer y vivir en la Barcelona  de Pedralbes significa salud, y esa  gilipollez que  llaman "calidad de vida".


Esa pareja buscó, como tú y como yo, un poco de felicidad , una educación para sus hijos, un futuro mejor.


Y también pensaba  que hemos perdido libertad, que es lo que esa gente activó para salir adelante. Hoy ni de coña podrían haber tenido esa aventura y llegar a  dirigir un  hotel. Hoy necesitarían un título universitario, una máster en Turismo y su puta madre, unos permisos, una capacitación, haber hecho Erasmus, saber el idioma, tener pinta de pijos, vestir guays. 


El socialismo ha hecho mucho daño a Europa. Todo reglado, todo  legal, todo estabulado.  


Nos han quitado la libertad, y no nos damos cuenta.








ZAPATOS: TU AUTORETRATO.

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lunes, 14 de octubre de 2024

Van Gohg pintó sus zapatos, que  son  otro autorretrato.


También tus zapatos  dicen mucho de ti. 


Los zapatos están hechos para  vivir emparejados. Después, con el uso, el izquierdo tiene sus juanetes, el derecho  la forma curva de tus genuflexiones , que pueden ser de orar , o de besar los pies de tus amos.


Tus  zapatos   lloran  al recordar que un día calzaron a aquel niño que daba saltos al ir al colegio, que jugaba al fútbol en un patio infestado de niños , y un cura que se recogía la sotana . Zapatos que trepaban  a los árboles, que daban patadas  a las latas de la calle  , de   regreso a casa, cuando  aquella chica te dio calabazas 


Los  zapatos   de aquel chico enamorado que los frotabas al pantalón   para  lustrarlos antes de entrar al  Wellington.


Zapatos  de aquel joven con alma de  mártir que entrega su vida  a  un ideal que  le hizo pasar  noches de rodillas. Zapatos de   aquel hombre  enamorado que paseaba horas y horas de la mano de  una mujer que tenía  estrellas  en la mirada.


Zapatos  de un hombre  en paro que  va  pisando charcos y charcos , y regresa  a casa a  cenar pan  con lagrimas. Zapatos de   aquel anciano  que no puede atárselos  y su   mujer  se  arrodilla  para calzarlos. 


Tu  biografía  son tus zapatos, tu retrato, tu espejo. Todo comenzó con esos patucos que te compró tu madre, y siguió con esos primeros  pasos balbuceantes. O    aquellos que dejaste  en el  salón de casa  la noche de Reyes.


El alma , cuando  te agachas para  ponerte  los zapatos, también se abaja, y  queda  atrapada en ellos. Uno siempre es responsable de los zapatos que calza.


En  tu   memoria , aunque no  lo  sepas, están todos los zapatos que has llevado: los indómitos,  que te hicieron llagas que no has olvidado,  los flexibles, los dóciles, los  que  tuviste que tirar  porque eran de muy mala calidad:  así fueron , según  las  etapas de tu vida.


En Caldas  vi  un hombre hurgando una papelera  con un zapato en la mano buscando con ansia el otro par. A veces pienso que la felicidad consiste en la inminencia de alcanzarla y en la certeza de no conseguirlo nunca.


Y ya que estamos con los zapatos. No se me olvida mi primera visita al Cotolengo de Barcelona- un centro muy grande de todo tipo de discapacidades y personas con problemas- que nos hicieron limpiar zapatos de la planta de adolescentes y niños. Eran decenas. Y recuerdo que esas horas dale que te pego con el cepillo y el betún me dejaron un regusto muy bueno. Le di muchas vueltas a esa experiencia.


¡Ojalá encuentres ese zapato y que tengas una historia  con  ellos  que valga  la pena!




TESOROS ESCONDIDOS.

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domingo, 13 de octubre de 2024

El viernes fui de  voluntario de la Cruz Roja a una escuela de Primaria a impartir un taller de afectividad, emociones y como gestionarlas. Eran niñas y niños de 4º, 5º y 6º.  Para mi fue maravilloso reencontrarme con ese mundo. ¡ Cómo disfruté!


En el aula había una alumna de integración. Tenía una enfermedad rara- una variante  de parálisis cerebral. A su lado estaba una profesora de apoyo. También estaba muy cerca, y ayudando, una señora mayor - parecía su abuela. Salí muy tocado de aquella experiencia. 


No sé si os ha sucedido a vosotros, que  que te gustaría conocer qué sucede después, adelantarte a  los años que vendrán. Que no te basta saber del pasado  y vivir el presente, y te gustaría correr la cortinilla del futuro, a ver un poco. Como en la cima de la montaña contemplas el horizonte. 


Cuando trabajaba en los colegios deseaba que corriese el tiempo de una manera mágica y me plantase , yo que sé, en la edad que tengo ahora. Quizás se me hacía larga esa vida. 


Pasa con muchas cosas. Pasa con el amor. Y especialmente,  intuyo, con los hijos. Cuando eres padre imaginas el mañana de tus pequeños. Qué vocación tendrán, qué cruces de caminos tomarán. Qué carreras. Qué amores. Qué ilusiones marcarán su existencia.


Pero no todos los futuros son tan fácilmente imaginables. Hay un día en el que tu hijo no responde de la misma forma que otros niños. Te das cuenta. Lo sabes. Aunque no quieres verlo. Preguntas. Buceas en  Google. Sabes que tu hijo mira distinto, siente a su manera, no como los otros. Y ves que la película que te habías hecho no tiene nada que ver con los planes imaginados. Que ahora hay un camino que recorrer juntos y que ese camino te va a atar a él, a ella , de por vida. 


Esos padres, muchos de ellos, no tienen fe, no son religiosos, no les sostiene la transcendencia. Y allí están, como esa abuela, dispuestos a todo.


Los imaginas yendo a médicos, de aquí para allá, y las visitas al colegio, y charlar con esos y aquellos. Y en el colegio, en los juegos del parque, nada es como creías que sería. Y las madrugadas se quiebran . Y tu hija te abraza. Y sabes que ya no puedes fallar. El diagnóstico te reconforta, ya sabes cómo se llama eso que le pasa. El amor te anima. Pero hay días que se hacen eternos. Y aquel futuro que soñaste un día se esfumó. 


Ya da igual . Hay que tirar. A pesar de la angustia de las  decepciones de los demás. Y las lágrimas dan igual, y lo que te importa a ti  es lo de menos . Ahora lo único importante es tu hija. Y  ser invulnerable.


Y rezas para que a tu mujer no se le quede  esa cara que has visto en otros padres así: de tristeza, de agotamiento, de una resignación que deja huella fea.


Le pregunté su nombre, y esa niña- acompañada de su profesora-   escribió su nombre en un portátil, con un esfuerzo maravilloso cuando buscaba las letras: Isa. Como un pajarillo picando las teclas. 


Y era de maravillar la expresión de su abuela. Esperando a que su nieta tenga la mejor de las vidas, aunque no sea la que imaginó. 


Y, estoy convencido, porque lo he visto, que esa mujer te dirá  que esa niña es lo más maravilloso que le ha dado  la vida. Es como si ese cuadro que tiene el nombre de "Isa"  tuviese escondidas texturas insospechadas en sus colores, en sus formas, en sus miradas,  en...como si , poco a poco, esa niña te va descubriendo  en ti tesoros que no puedes explicar.



LA MANADA DE GATOS POR UNA CARRETERA

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sábado, 12 de octubre de 2024

AQUÍ, CANCIÓN " COMO UN IDIOTA".


Una vez me comentó un viejo profesor de  una clase de la que yo era P.E.C. ( un término que significa Profesor Encargado de Curso ) : "ese curso está hecho a tu imagen y semejanza. Es como llevar una manada de gatos por una carretera". Me hizo gracia, y no le faltaba razón. Él era un domador con la suya. Tenía a los chavales adiestrados: "agua fría, agua caliente" , ése era su lema. Llamaba la atención que cuando entrabas en su clase  todos se ponían de pie, perfectamente alineados  en su correspondiente baldosa.


Y entrabas en la mía y aquello era la casa de tócame Roque. 


Este señor era viudo. Conocí a la hija de ese profesor- ya mayorcita. Estaba casada con uno que fue alumno mío. Y me comentó que su padre , a la hora de explicarles las cosa de vida,  de dónde nacen los niños, la sexualidad y esas cosas, el tío le dejaba a su hija un libro sobre el tema y les decía " lee esto, si tienes alguna duda, me preguntas".


Tenía su lógica. Es de esos cuadriculados que piensa que si algo no entra en un excel , no existe. O sea, fórmulas, cuadrículas, casillas.


Yo siempre he pensado que el amor, como los gatos, siempre elige el camino más complicado. Las personas no tienen mapas, y las rutas son impredecible. Por eso a ese hombre yo le resultaba un tipo desconcertante.  


A veces me sucede, a mi desde luego, que todo lo que hago, todo el día, es conocer personas. Pero te mueves aquí y allá, conoces , amas, lloras, vuelves a empezar, te equivocas, y  acabas llegando a un corazón, y no sabes cómo. Pero llegas, ¡ vaya si llegas! Y cuando llegas , sabes que es allí. Parece que te dice esa persona " no busques más, es aquí". 


Cuando enviudé , me marché lejos y solo. No quería saber nada de mujeres. Además soy un mal viudo. Demasiados recuerdos. Mucho apego.  Al regresar  , me lie con un  ser humano, pero era más la necesidad de no estar solo. Incluso un algo doméstico. Duro poco aquello. Me echó de su lado. Hizo bien.


Y todo me daba igual. Los divorciados y viudos que conocí me hablaban de sitios de contactos para católicos , o de salir por allí ."A volver al mercado".  Y a mi eso de volver al mercado me sonaba a esos  besugos que exponen en las pescaderías con la boca abierta y cara de gilipollas. Esos ojillos... Y eso era yo. Un besugo. Aunque siempre había alguna piadosa supernumeraria, o exnumeraria, que me veía en el Mercado como "una perita en dulce". No me sentía a gusto en el Mercado.


Por cierto, las ex son tremendas. Son como estar metido de hoz y coz en la canción " Ven, devórame otra vez"- al menos las que yo conocí.


Tuve alguna primera cita. Pero me pasaba como en First dates, que salía pitando cuando veía un gallo congoleño. No había segunda cita. O por parte de ellas o mía. 


Y lo que sucedió fue sin quedar, sin primera cita.  


Hay cosas que empiezan jodidamente y acaban puturrú de fuá - ¡ qué antigua esa frase!.  y cosas que empiezan bien y acaban con el barco entre las piedras, pero si no da un paso primero,  no hay camino.





ENTRE HERMANOS.

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viernes, 11 de octubre de 2024

Leí que hay una generación, la llaman  0 , que  tiene como señal de identidad  romper con sus padres: El texto  que introducía  el estudio decía "te dicen que la familia es sagrada... y luego creces y te das cuenta de que no lo es". 'Millennials' y 'zetas' están saliendo de hogares disfuncionales, cortando lazos con sus progenitores y hablando abiertamente de su experiencia. "La única manera de preservar mi salud mental fue desvincularme de ellos".


Además reciben el respaldo de terapeutas. Normal. Probablemente sean los propios terapeutas los que  necesiten ayuda profesional.


Es una pena - aunque el propio estudio señala la causa , "hogares disfuncionales". Mi madre nos insiste mucho en que nos llevásemos bien pase lo que pase. Y así es. También sucede que en nuestra familia no hay dinero , ni herencias, ni leches. Eso ayuda. 


Pocos espectáculos más oscuros y aterradores que el de dos hermanos que no se hablan. No se puede confiar en la sangre, por desgracia.  Muchas veces los diablos del mundo son las personas "pegadas"  que se han ido añadiendo en forma de cuñadas, amantes, o brujas, que se cruzan en una relación que había nacido siendo eterna, inagotable. La pasta, la envidia, la pelusa, o las palabras que no debimos decir, o las que gritamos. Siempre hay un motivo, aunque, desde fuera, nos resulte una tontería. Tal vez demasiado prosaico como para que se rompa algo tan fuerte  y tan hermoso. Que tanto ha costado construir. La familia salta por los aires. En el silencio entre  hermanos hay mucha tristeza, devastación, íntima desgracia y una infancia jodida.


Veo las fotos de mis hermanos en los álbumes de casa , jugando, riendo en lugares que todos recordamos y queremos . En esos veranos calurosos e interminables. E imagino a mis padres  pensando durante esos años qué sería de nosotros , por dónde nos llevaría la vida. Y, con toda seguridad , rezarían " ojalá, vivan lo que vivan, no rompan esa ingenua complicidad , esas canciones cantadas en el coche con una alegría fantástica" . 


Sí, nos hemos querido mucho. Y seguimos queriéndonos. Nos respetamos, nos entendemos- con nuestras cosas.


Imagino que muchos que me leéis tenéis hijos, algunos nietos. Y sé que comprendéis mejor que yo esta entrada.  Y que también rezáis, o deseáis con todas vuestras fuerzas, que ojalá dure para siempre ese amor entre hermanos. Que algún día, cuando tú palmes, cuiden de su madre y no la dejen tirada y sola. Y que cuando ella se  vaya no anden a usties por la herencia , por la casa de mierda, que no hagan cuentas de más. Que confíen y se quieran. Que nadie se atreva a subirlos a un ring de  Cach a 4, o 6, o los que sean, a darse guantazos.


El polvo del camino que recorra cada uno , la oscuridad de alguna biografías , contra todo eso habrá que luchar yendo cerca de ese hermano necesitado. Y limpiar todo ese miedo y la incertidumbre que es la existencia. Ojalá busques a tu hermano  como lo hacíais de críos.  Con este amor sencillo. Con este amor de hermanos. Que no se miente, ni guarda silencio, que no es hipócrita. Ojalá le  cojas la mano, o te la cojan a ti , como en esa fotografía que está en casa. Y se sigáis diciendo, con ese gesto, sin palabras: "Cuenta conmigo. Para lo que quieras".




UN DÍA NOS TOCARÁ A NOSOTROS.

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jueves, 10 de octubre de 2024

Hace muchos años fui a hacer lo que se llamaba una "visita de pobres" a una residencia de las Hermanitas de los pobres en Barcelona. Iba acompañado de dos chavales de Viaró,  de familias muy pijas . Se llaman Ramón y Borja.


A  la hermanita no le hacía gracia que unos opusinos fuésemos por allí a hacer labor pustúlica, así que nos llevó a una habitación  y nos dijo " poner el pijama a este señor, está enfermo y hay que acostarle". Cuando le estábamos quitando los pantalones observamos que estaba de mierda  hasta los tobillos. Ver esos churretones resbalándose patas abajo , y la olora, hizo que nos pusiésemos a potar arcadas irreprimibles, y corrimos a gomitar al baño más próximo.    


Se lo comentamos a la hermanita y , sonriendo con cierta crueldad, nos dijo "llevarle al baño geriátrico, hay una grúa,  y lo limpiáis. Después le ponéis el pijama".


Ninguno había usado una grúa, no sabía cómo activar aquel aparato que tenía poleas y  cintas y arneses. Y entre los tres lo subimos allí, lo colgamos y lo transportamos para echarle un manguerazo. Y , mientras, seguíamos con arcadas y nauseas y repugnancias. Y en un momento dado- tenía al señor colgado en pelotas mirándome de hito en hito.- va y me dice  , en catalán,  " por qué hacéis esto?".


Pensé que la pregunta era en sentido admiración. Como quien está agradecido por el tiempo que unos chavales jóvenes dedicaban a los mayores. 


- Porque me gustaría que esto mismo lo hiciesen conmigo cuando esté como usted.


Aquel hombre me miró como diciendo " hijo de puta, como te hagan lo mismo a mi edad , te mueres, que me estáis jodiendo vivo, yo aquí colgado, con los güevos al  viento imperio , en manos de amateurs que estáis poniendo de vomitinas el baño".


Al final llamamos a la hermanita a que descolgara al pobre hombre , que se balanceaba en el vacío


Sigo sin poder. Soy muy aprensivo, tolero muy mal la mierda, las cacas, los pañales, los esputos. Y sé, porque es ley de vida, que un día ese abuelo colgado de la grúa seré yo. O será alguien que quiera y me necesite. Y no tengo ni la ciencia, ni la preparación, ni  los saberes, para atender ciertas enfermedades.


Me dirás " no es un problema de saber, que sí, pero eso se aprende,  es de amor". Y es verdad. Pero no me gustaría ver a un ser querido mirándome y que me diga " ¿ por qué haces esto?". Y que me lo diga como pidiendo explicaciones de la cara de asco y de las arcadas.


Hay una parte de nuestra vida, que llegará, que será la parte menos bonita, esa en la que nos hacemos mayores y que envejeceremos y seremos personas asistidas. Nuestro cuerpo se irá haciendo pequeñito, perderemos  autonomía y , quizás, olvidemos.


¡ Felices aquellos que tengáis hijos  que os cuiden!


Unos lo tendrán más lejos, otros más cerca, pero esta realidad nos golpeará o ya os habrá golpeado en algún momento. Es ley de vida. Y algo que, por desgracia vemos que no se da en muchas familias. La soledad, la tristeza, la resignación.  En la Cruz Roja, cuando los lunes llamo a personas mayores, muchas viven solas. Y duele. 


Pero también hay quien hace un homenaje a sus padres, esos padres que hicieron  tanto, no solo por sus hijos , por los hijos de otros,  por mejorar la sociedad en la que vivían. Esos padres que se rompieron el lomo trabajando para dar a sus hijos una sociedad mejor.


Y un día nos tocará a nosotros. 


Esa gente, gentuza, que se estremece buscando los restos de un tío abuelo que no conoció , haciéndose los dignos, o que salen a una manifestación pro no sé qué derechos, y no tienes tiempo de ir a ver a tu madre a visitarla a la  Residencia. Vete a tomar pol culo.  Que dejas tirada a tu abuela, como un estorbo, y con unas excusas que sabes que son  mentiras, porque lo que quieres es vivir de puta madre, que nadie te moleste. 


Y los cojones que tienes de irte a Bolivia, o a Perú, a llevar  unas cajitas de paracetamol, y unas vendas y hacerte una fotos con el   iPhone para subir al Insta y marcar moco. Y no puedes ir a echar unas horas a la residencia de ancianos que tienes al lado de casa. Sí, con tus hijos, por ejemplo, y tener una tertulia con ese anciano, o esa señora que nadie va a ver. Y hacer un rato de compañía.


¿ Que no puedes?, a ver, por qué. Anda y que te  jodan, sinvergüenza.



QUÉ FÁCIL ES

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miércoles, 9 de octubre de 2024


3, 2, 1...TODO TERMINÓ. 


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Ayer comentaba que estaba convencido de que el secreto de vivir está en descubrir que hay que regresar al principio, al puerto de nuestra infancia, ése que abandonamos hace años. No es un consejo nuevo. En muchas ascéticas se predica. Jesús lo pone como condición indispensable. 


Para mi es una obsesión a la que aspiro desesperadamente. A veces la he confundido con otras cosas , pura inmadurez. 


La semana pasada fui a hacer varias etapas de un Camino de Santiago que se está promocionando mucho, el del Padre Sarmiento Era un benedictino de la Ilustración, un ciencias. El Camino comienza en Pontevedra, y va costeando por Sanxenxo, O Grove, Cambados, Isla de Arousa, Vilagarcía, Catorira, Padrón, y Santiago.  Hice cuatro etapas. El tiempo no acompañó. Mucha lluvia y un viento rebelde y caprichoso. 


Pero disfruté mucho. Ese regocijo es una parte de  mi alma infantil. 


Mientras andaba pensaba en las cosas que recordaba haber hecho, incluso  las que aún podría hacer. Hubo varios momentos que la lluvia y el viento lo azotaban todo, la superficie de la ría, los juncos y el bosque, las aves, mi chubasquero...y me sorprendí diciendo " ¡ qué chulada!" . 


Para mi todo es una aventura. Por la noche, en el hostal donde dormí , estuve de tertulia en una terraza. Era en Sanxenxo. Hablamos del Emérito, del puerto, del verano que se fue, del turismo, de los ricos, de los pobres.


Y se hizo de noche charlando. Y parecía  que estaba en la posada  “Almirante Benbow”, la de la Isla del Tesoro.


Para mi andar, vivir , es coleccionar sensaciones que me hagan recordar al  chaval que fui. Guarida, arco, fogata, tesoro, trepar, cabaña, pozas, glaciares, cuevas, tormentas, desiertos, mujeres, meterme donde no me llaman, cantar, sentir la lluvia … Todo eso, y más,  tiene en común la sensación de aventura, algo a lo que tienden los niños de manera natural. Y, algo que parece cada vez más difícil,  porque requieren tiempo y aburrimiento, dos ingredientes esenciales convertidos en lujo por las razones que podéis imaginar.


También comparto con los niños la necesidad de ser querido.  Soy ese chavalín que gritaba a su padre " ¡ mira , papá, mira lo que hago!". Y me tiraba por ua mierda de tobogán- ¡ ya veis qué proeza!


Más o menos es lo que sigo haciendo.


Si alguien me pregunta qué tiene que hacer para alcanzar ese estado, le contestaría , sin dudarlo, que anduviese  mucho y solo. O acompañado, pero en silencio. El campo - árboles, palos, piedras, senderos, ríos, las cosas del tiempo, animales, sonidos, insectos, y lo imprevisible -  es sin duda el entorno perfecto. Y luego soledad y paciencia. 


Mi padre , cuando íbamos al campo , solos - ya os conté que un psicólogo le recomendó " agótelo". Muchas veces paraba a echar una cigarrito , fumaba Ideales caldo, los liaba, y hacía consideraciones. Un día cortó una flor Edelweis - hoy le hubieran llevado a la cárcel- que es una flor que nace en alturas y en lugares de difícil acceso- y me hacía ver como allá arriba,  cerca de la nieve, a veces en la roca , esa flor había tenido que lidiar con la frustración de los primeros días y luchar por crecer en ese ambiente . A él le resultaba fascinante, que se unieran los ingredientes necesarios para que ver ese milagro.


Yo despreciaba esos rollos. Estaba castigado, y  un preso no le da gusto a su carcelero. Hoy lloro mi dureza. Y le besaría  y le diría " ¡habla, cuéntame más cosas, no te calles!"


Mi padre me enseñó el arte de disfrutar de la vida. Y hoy , como esos álbumes de cromos que guardaba  en una caja, y que nunca conseguí terminan ninguno, siempre faltaban algunos que nunca podía conseguir. Y ahora abro ese álbum y quiero hacer lo que me falta por hacer. Muchas veces es repetir la misma experiencia, pero con otros ojos. 


"Me he acordado del Sempé de El pequeño Nicolás mientras me detenía en alguna de las ilustraciones.


¡Qué fácil que es en realidad ser niño!





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