EN LO ESCONDIDO

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sábado, 22 de abril de 2023

Cuando murió Manuela decidí andar. En realidad la palabra no fue "decidí", fue un impulso, como una dependencia antigua, sembrada por mi padre en la infancia. Me  dispuse a caminar, ir de aquí para allá. Cualquier excusa me bastaba. Así decidí  recorrer el Camino de Santiago de San Jordi, comienza en Montserrat. Poco más de un mes andando. También hice el Camino de la Plata. Aquí, en Galicia, anduve el Portugués desde Fátima.


Después me dio por andar la GR 99, la senda que recorre el Ebro desde su nacimiento hasta  la desembocadura.


Estos dos meses recorrí el Camiño dos Faros ,  una ruta de senderismo de 200 kilómetros que une Malpica con Finisterre por el borde del Atlántico. Fantástica.


Recomiendo a cualquiera que esté  desorientado, que no sepa muy bien qué hacer con su vida, que emprenda un viaje a pie.   Caminando se distingue, al menos a mi me sucede,  entre los pensamientos que se tienen en estado de reposo, y los pensamientos caminados, que nacen del movimiento, de la concentración que impone el ritmo, las canciones que tarareas , o una especie de nada que también se da en una larga caminata.


Ese vacío para mi es lo mejor. Cuando llegas a una fonda después de siete u ocho horas en silencio y te das cuenta de que no has pensado en nada. Has visto paisajes, recorridos sendas, y no sabes qué más has hecho. Y eso está muy bien. Se crea en el interior una segunda manera de interiorizar las cosas , muy sanadora.  


Vivir unos días como antes que llegara el automóvil e impusiera la velocidad sobre las otras cualidades del viaje. 


El fino arte de echarse a andar, sin más objetivo que ese: andar, y pensar al ritmo de la caminata, Hoy ,  un viaje lento y  sin palabras parece un  planteamiento excéntrico. Sin embargo, debajo de la velocidad y del silencio, palpitan un montón de posibilidades  que hoy han quedado sepultadas por la internet y la locura  y, sobre todo,  porque el viaje lento no es práctico. Hay que ser viudo  sin hijos , y algo zumbado. 


Recorrer el el mundo andando sirve para empaparse de uno , y conocerse.  En esos viajes a pie no hay  jamás preocupación alguna por nada. Ni siquiera me planteaba donde comer, o dormir.  No dedicaba casi nada a organizar avituallamientos. Nunca acampaba , siempre debía dormir en cama y habitación, por muy cutre que fuese.


Ando despacio, a cuatro kilómetros por hora. Y si me cruzo con un paisano , es fácil que pare y le dé a la sin hueso . Esta es una excelente velocidad si de lo que se trata es de ver algo.  Esa velocidad  permite dejar atrás a mis demonios,  que se sentían  a sus anchas en mis periodos de inmovilidad,  donde me comía el coco por  gente como los Urelles, los Orioles, y toda esa gente de vida porcina y complicada. 


Para esas rutas a pie mi itinerario sólo era  riguroso, para levantar, madrugaba mucho,  desayunaba poco , y salía a caminar hasta la hora del almuerzo algo frugal, un bocata , y remataba la comida con una ligera siesta ,  el yoga ibérico. 


Para mi, desde siempre, incluso cuando pertenecía a la prelatura - que no estaba bien vista-  la siesta es un placer.  Un día sin siesta es un día perdido . Después se sigue andando hasta que caiga la noche y a la hora de la cena, en un hostal o en la taberna, mientras se come un caldo o un filete , brindo  con cerveza, en silencio y en solitario, por esa vida lenta.


Y , antes de acostarme, un Jack Daniels.  O dos. No más.


Y lo que para mi fue un descubrimiento, un hallazgo: nunca he rezado mejor, ni  más intensamente, que andando la trocha. 


" Mas tú, cuando reces, vete a lo escondido, ora á tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto, te recompensará...Él ya sabe lo que necesitas".


Andar solo es ir por lo escondido.


Esta entrada es para celebrar que la semana que viene andaré la vía verde de Ojos Negros. Se inicia en Teruel y termina en la costa valenciana . Ciento ochenta y cuatro  kilómetros en una senda que sigue  el antiguo ferrocarril minero de Sierra Menera.


Tengo mono.




LOS DE SIEMPRE.

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viernes, 21 de abril de 2023

 Estoy leyendo un libro apasionante. Es la historia biografiada de un jesuita español , Pedro Páez, que en el siglo XVI fue el primero en descubrir las fuentes del Nilo azul. Misionó en Etiopía. El libro es de Javier  Reverte, y se titula " Dios, el diablo y la aventura". 


Me llamó la atención que en la primera parte  distingue la educación que imparten los colegios jesuitas , de la de los colegios del Opus Dei. Y afirma que los primeros eran una enseñanza de élites - la ensalza- , y los segundos la tacha de clasista, y la describe  a caer de un burro.


Uno, que estudió en colegio de jesuitas, además en su versión ignaciana y arrupiana, y ha estado en colegios de la opus de la obra, puede negar lo uno, y lo otro.


Hubo un tiempo donde a los jesuitas se les llamaba " los de siempre"...¿ quién les llamaba así?: la Cosa.


Los jesuitas eran elitistas y clasistas. Ya conté cómo los padres de la Compañía se licuaban con los alumnos que eran hijos de la élite de la ciudad.


- ¿ Qué tal está su padre, don Jorge?- preguntaba el padre Peralta.


- Muy bien- contestaba el hijo del Capitán General de Zaragoza ,  don Carlos de Salas Murillo, de los Civeira Murillo de toda la vida de Dios.


- Dele recuerdos- y le pellizcaba el carrillo.


A continuación se giraba, le soltaba un collejón a un mindungui, y gritaba: " ¡Poyales, a la pizarra!".


Poyales era hijo de un fotógrafo. 


En los jesuitas aprendí que hay apellidos que llevan una ustie incorporada de serie. Uno es Poyales.


Conmigo se llevaban muy bien por dos razones. Una era que un tío de mi padre era provincial de la orden  en Navarra. Y otro era que el rector, se apellidaba Vidaurreta, era del pueblo de mi madre. Y el muy cabrón siempre me preguntaba por ella, con rintintín:


- ¿Qué tal   está su madre, Zabaldica?


Con los años descubrí que eso de " qué tal está su madre" ,  iba con bala.



En la obra sucedía lo mismo.  Me centraré en Viaró, pero puede hacerse extensivo al resto de colegios que anduve.


También eran elitistas.  Recuerdo un sacerdote en una plática reconvenir a un alumno , " Claudio, compórtese, el Señor está en el Sagrario", susurraba piadoso a un niño que su padre era dueño de la mayor empresa de arroz de España. Y un minuto después, pero un minuto, gritaba:


- ¡Tú, gordo, fuera del oratorio!


El gordo , claro, además de gordo, tenía dos características en su mismidad: era de Sardañola, y su padre daba clase en una autoescuela.  En Viaró ser de Sardañola, de Rubí, o de  alguna aldea del Vallés, era un handicap,  era empezar muy atrás en la pole de la carrera de la vida.  


Cada ciudad tiene su alumno "Sardañola" . En Lérida eran los de la Franja. En Tarragona los de Torreforta, y satélites de Constantí. Y en Valladolid , la Rondilla.


También era muy común - y eso en jesuitas y en opusinos- los profesores que cultivaban las amistades con los niños ricos y sus familias. Las cultivaban como tulipanes, con mimo. Les visitaban, les escribían, les felicitaban los cumpleaños, del niño, de la madre, del padre, de los abuelitos, del  perro, de la chica de servicio, del portero de su casa, que se purga con clorato de potasa.


Aluciné hace unos días cuando me entero que uno de esos profesores, ya ordenado sacerdote, les casó, les bautizó, les...bueno lo de enterrar ya llegará. 


Pero a Poyales, nada.  Por cierto, otro apellido que no sé por qué viene con ustié de serie es "Agudo". Pero eso , otro día.


Hay un tercer ser profesor  en todos los colegios, y también en los jesuitas. El que yo conocí se llama Fidel. Éste se le hacía el culo gaseosa cuando veía en las listas un apellido con pedigrí. Uno que tuviera en medio una "de", después una "y"....y si calzaba un guión entre apellidos, entonces...entonces yo creo que tenía una erecciones increíbles. Por ejemplo: Cayetano García Baxter, Torres - Solanot, y Soleto de Rentería.


El tío llegó a  montar un comedor aparte de invitados, donde las chicas de la cocina debían servir la mesa con delantal a los "marquesos" . 


Este tenía mucha gracia. Saludaba a las damas inclinando la cabeza, dando un taconazo, y haciendo ademán de besar la mano.  Daba clases en colegios del rural y, claro, allí las señoras de Alcampel ( conocidas como las Alcampeludas )  no estaban acostumbradas a esas ceremonias de pitimini y , o daban un respingo , acojonadas, o se petaban de risa , como esos dibujos de Mortadelo retorciéndose y diciendo " ¡¡¡me mondo!!!"...


También se daba pisto. Parecía que iba en la calesa, con la peluca blanca y medias bordadas, y disfrutaba diciendo  a los padres hay que educar " com il faut", o " lo importante es la politesse".


Se me fue la olla. Pero creo que ha quedado claro que hay de todo , como en botica. También los hay majetes,  en jesuitas y en la opus, que son la mayoría. Los normales, digo.




UN ANIVERSARIO

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jueves, 20 de abril de 2023

 ¡Hoy es un gran día!


Un 20 de abril nos casamos Manuela y yo. Un día muy, muy Feliz.

Hace nueve años, un 17 de septiembre, falleció de ELA.

Durante la enfermedad, fue rapidísima su evolución,  le dije: " me volvería a casar contigo". 

No contestó.

Le gustaba mucho dar sorpresas. Así que una mañana organizó una reboda que fue, como todo en ella, un día de luz. No esperaba ni en mis mejores sueños algo así. Esta foto es de ese día de luz.

Me acuerdo de ti . Entre tú y yo, hoy, hay un seto adorable, pequeño. Lo construyó tu marcha.  ¡ Qué pronto te fuiste! , ¡ y qué  manera tan maravillosa de partir!

El seto está hecho de silencio. 

Estás del otro lado de la vida, no demasiado lejos después de todo. 

A los pobres que no saben más que calcular yo opongo el brillo de tu cara cuando tramaba sorpresas de enamorada. 

Ese brillo era una imagen de la  luz de nuestro encuentro. Porque, sí, estoy convencido de que resucitaremos.

Estoy escribiendo. Parece que detrás  estás tú. Casi casi puedo verte. Es como si estuvieras mirando por encima de mi hombro. 

Eres tú. 

Es hermosa esta vida en la que no podemos hacer otra cosa que fracasar , ¿verdad?

La luz está en ti.  Las tinieblas están de nuestro lado, no del tuyo.

Hoy  es un gran día. Y lo celebraré esperándote. Y dando gracias porque todo lo que ha venido después de ti tiene tu firma.

Leo que se necesitan 130 flores diferentes para elaborar el elixir de los cartujos. Tu te fuiste hecha   un licor de pétalos de aromas finos que aún puedo oler y paladear.

No nos dejes , aún buscamos flores.





AGUA ESTANCADA.

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miércoles, 19 de abril de 2023

Una mañana me llamó por teléfono la mujer de un señor que , por circunstancias ajenas a mi voluntad, yo conocía mucho , y bien. Ella creía que yo tendría cierta ascendencia sobre él. La verdad es que era un tipo de los más raros que he conocido, con un carácter lleno de recovecos y oscuridades, y muy difícil de conocer.


Tal vez ni él mismo se conociese.


En lo suyo profesional  era persona que había ocupado un altísimo cargo en una  multinacional, y ya jubilado, pertenecía al  Consejo Social de la Comunidad Autónoma, una especie de viejos expertos de la tribu local   que ejercían  de asesores consultivos del presidente de la Comunidad Autónoma.  Quiero decir que era un tío muy muy, pero que muy muy. 


Yo lo trataba, aunque a ese hombre, insisto, no creo le conociese nadie. William Blake dijo que  «la persona que jamás cambia de opinión es como el agua estancada: su mente cría sabandijas».


Bien, pues esa persona era nuestro amigo. Nunca había cambiado de opinión. 


Un  detalle que lo define. El marmolillo tenía la costumbre de salir a correr todos los días. Realizaba siempre, a la misma hora, el mismo recorrido. Sus zancadas eran siempre de la misma longitud. Toda la liturgia diaria era calcada semana a semana, mes a mes, año a año. Un día le pregunté cuánto tiempo corría.


- No lo sé.


- Bueno, cuántos kilómetros.


- Tampoco lo sé....yo cuento los pasos , todos los días doy 4.550 pasos. 


O sea, el tío no corría, contaba. 


Su mujer comenzó un tanto nerviosa:


- Me han dicho que tú conoces a mi marido muy bien. 


- Bueno....no sé .


Te voy a dar un consejo, ¡no te cases!, ¡ no te cases nunca!, ¡ es una trampa!, ¡es una trampa!


Y rompió a llorar.


Estaba claro que la llamada la provocaba un estado de depresión.


- No sé cuánto conoces a mi marido, pero todo es mentira. ¡Todo!...¿ a que no te cuenta que me pega?...me da una palizas de vez en cuando que me deja marcada durante días, y no puedo ir al médico, ¡ no puedo!...¿ cómo ir a Urgencias si  soy la mujer de...?


- Señora....no sé qué decirle...¿por qué no se separa?


- ¡Es una  trampa, es una trampa!.


Al parecer, este hombre cada vez que daba una paliza a su esposa , arrepentido,  le hacía un regalo muy especial. A ella le gustaba cantar al estilo de María Dolores Pradera. Pues bien, el tío le contrataba tres guitarristas sudamericanos ,  un teatro de la ciudad ( no un local, ni un pub, ni siquiera un auditorio de  la Caja de Ahorros) , ¡todo un teatro! Y la señora se pasaba unos meses ensayando y daba un recital.


Le pregunté , la curiosidad mató al gato, cuántos recitales llevaba  cantados en su currículum.


- Seis.


Aluciné. No está mal. Mucho le debían gustar las palizas para que luego aceptase cantar eso de :


Sufro la inmensa pena de tu extravío

siento el dolor profundo de tu partida

y lloro sin que sepas que el llanto mío

tiene lágrimas negras,

tiene lágrimas negras,

como mi vida.


Quedamos que no le diría a Tyson nada de esa conversación. 


Cuando hablé con él dejé caer, sutilmente:


- Oye, de tu mujer nunca me has hablado...¿ qué tal? ( y arqueé las cejas, rollo Groucho Marx)


- Un cielo. Doy muchas gracia a Dios por la mujer que me ha dado. Una madre  y una esposa maravillosa.


Le iba a preguntar " me han dicho que canta muy bien", pero me pareció , no sé, como que no.


Años después , muchos años después, me lo encontré corriendo su paso cuatro mil y poco en el parque , iba el hombre abotargado y quedamos a comer con su mujer en un restaurante. En un club de golf .  Me vestí de señor de la derecha "bian" de ese Valladolid rancio. Me faltaba de vestuario un galgo afgano.  Por supuesto, era un restaurante que pensé obligaba a disfrazarse con cierto charme, que diría don Fidel Sebastián. Acostumbraban  a comer allí todos los días. Supongo que comerían siempre en la misma mesa, en los mismos platos,  con las mismas copas, y el mismo camarero... y que el tío contaría las veces que movía el codo cada vez que sorbía la sopa.


Parecían llevarse bien. No pregunté si había dado recitales la señora durante esos años.




GRANDES CARENCIAS.

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martes, 18 de abril de 2023

Pienso a menudo que algunos que gustamos de exponernos tanto , y durante  años, a través de entradas diarias en blogs, o subiendo fotografías  a Facebook e Instagram somos egos narcisistas algo desatados, muy muy, de una vanidad superior. Egoescritores de pacotilla,   egofotógrafos , que  somos como esas personas desconocidas que te cuentan su vida en una sola noche, delante de una Jack Daniels, solo con la intención de que te acerques y puedan contar su historia.

¿Qué es un  tío, a través de sus escritos, o de sus fotografías,  que publica en redes sino una persona que no consigue ocultar su gran carencia de ser reconocido por alguien, como sea?

Algunos esa carencia es de amor.

Aunque, en fin , también escribo para reconocerme, para asistir a mi memoria, para encontrar eso que busco, y aún no he encontrado.

En la serie The Crown hay un capítulo  que me tocado especialmente. Sutherland, un afamado pintor, ha recibido el encargo de retratar a Churchill. . 

El capítulo trata de la decadencia y la fragilidad de ese hombre.  En realidad, toca muchos temas. También de como todos  nos aferramos a lo que sentimos que nos hace grandes cuando llega el final. Pocos logran entender que ya se acabó. Pocos lo  logran porque sienten que es el final sin haber llegado el final. Porque, aunque aceptemos la muerte o la vejez, no aceptamos nuestros límites, ni el cansancio, porque hacerlo sería aceptar el final de una vida que aún no ha terminado.

Churchill confiesa una intimidad a Sutherland : pinta muchas veces un estanque que mandó construir en su casa al perder a una de sus niñas, para mitigar el dolor.   Y no consigue reflejar  lo que quiere en esos cuadros que pinta y pinta  tantas veces.

El pintor le hace ver que ese estanque oculta todo su dolor, su desesperación, toda la carga acumulada por años. Conmueve  ver a este anciano descubriendo su realidad, su sufrimiento, su lucha contra la vejez, su espacio de evasión y enajenación. Inconscientemente su necesidad de expresión artística le llevó hacia ahí, a la creación de algo bello para ocultar su alma atormentada.

Por la noche me derrumbé. Recordé en la duermevela, como , sin darme cuenta, de un modo instintivo, después de la muerte de Manuela, muchas de las fotos que tomaba tenía que ver con su ausencia , con mi dolor,  no sé cómo escribirlo, un reflejo de la herida que me consumía.

No era un estanque , como en Churchill, eran árboles solitarios, muchos raquíticos, puertas rotas, casas abandonadas, mendigos callejeando, pájaros solitarios, caminos que iban a ninguna parte...






QUIÉRELE ANTES DE QUE SE TE MUERA.

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lunes, 17 de abril de 2023

Los dos años y medio que acompañé a Joaquín en su enfermedad fueron de una intensidad maravillosa.  Una vez leí " para qué caváis , si todo es tesoro". Es verdad. Y en la enfermedad, para el que lo sabe ver, el tesoro está allí, bien a la vista.


Visitar a ese hombre, que estaba atado a un cuerpo , preso en una enfermedad , era como ir a un exorcista  que espantaba todos los demonios. Uno salía de esa habitación nuevo, con ganas de ser mejor persona. 


Joaquín era del Opus Dei . Del Opus Dei sé muchas cosas, y espero algunas, porque soy hombre que juzga, y se equivoca mucho en sus juicios. Con él me equivoqué. Una vez me dijo " hace años a un tío como tú lo hubiese mandado a la mierda". Con eso de "un tío como tú" se refería a uno que hubiese dejado la obra. 


Con el tiempo aprendes que quien quiere que cambies solo quiere la versión de ti que le viene bien. Entonces aprendes que eso no es amor sino una pérdida de tiempo. Pues con Joaquín fue todo lo contrario. No quería cambiarme. No le importaba las razones de  mis decisiones, ni mi situación moral. Nunca hablamos de eso. Es más, le presenté a la que hoy comparte vida conmigo. Vino de Galicia sólo para eso. 


Pero no era de Joaquín de quien quería hablar. Es de su madre. ¡ Dios mío, qué mujer!


Cuando murió me dijo: " he hecho todo lo que he podido durante su enfermedad. Todo es todo. Estuve a su lado, le acompañé hasta el final durante todos los días de estos más de veinte años. No he querido perderme nada de  su camino de santidad. No quería que al morir me quedase algo por hacer, por querer, por perdonar.  Hay que querer a los vivos mientras están vivos...cuando se han muerto, ya es tarde".


Pienso mucho en esas frases, y en esa mujer. Pura alegría. Un cielo de persona.


No es fácil ser madre de alguien del Opus Dei, y más si es agregado. No es fácil entender a esos tíos si tú , además de su madre, no perteneces a la Obra, ni ganas. Pero allí estaba. Y se ganó el respeto de todos.  


En la foto que subo a la entrada están los dos. Ya eran los últimos días juntos, juntos aquí abajo. Él está contando algo. Ella atiende y entiende. María Rosa era la única que podía entender a Joaquín....¡ Dios, hay santos!


Bueno, lo que quería escribir es que si tienes alguien enfermo a tu lado - hay enfermedades que no se ven, pero están allí - quiérele. Quiérele mucho , antes de que se te muera. 




COMO CERDOS.

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domingo, 16 de abril de 2023

Voy a soltar una teoría. 


Hay personas que , aunque alguien les ha cogido las dos patitas de delante , las ha colocado arriba, y le han enseñado a andar  con las dos extremidades traseras, siguen siendo unos cuadrúpedos implumes. Y allí ponga usted el cerdo, la oveja, el perro, o la vaca.


Hace unos días comía con un amigo en un restaurante. A nuestro lado , un grupo de seres mugían a gritos, se carcajeaban - las palabras serían " se descojonaban a mandíbula batiente", expeliendo elementos masticables al viento imperio, dando golpes en la mesa en cada alarido ,y tocándose los güevos  al reírse. 


Nos fuimos. 


La comunicación es lo que diferencia a las personas de los animales. In illo témpore, cuando lo de Adán y Eva, los hombres se comunicaban con alaridos, gruñidos, refunfuños. 


Exactamente como los animales. 


Uno decía " ¡ ula! ", y eso podía querer decir " ¡ buenos días!", o : "¡mecagüen tu puta madre!". Dependía del tono de la voz,  el gesto. En fin, que esa manera de hablar antigua y paleolítica daba lugar a malos entendidos.


Ibas a casa de un amigo y decías a su madre " ¿ está Gurrú?


- Gurrú será tu madre, cabrón-  contestaba la madre muy fadada.


- No, Gurrú su hijo. 


El lenguaje del gruñido era muy confuso. Llegó un momento que nadie se aclaraba:


- Gurrú.


- In aeternum.


Y así no había manera.


Han  trascurrido siglos, han evolucionado las lenguas, han cambiado los territorios , se han transformado las sociedades, progresamos...pero aún hay entre nosotros seres que son bestias que gruñen, que balan, que relinchan, que hozan, que ladran, que mugen.


En una de las empresas que trabajé los propietarios eran dos hermanos. Poli bueno, poli malo. Al bueno le gustaba comer bien, muy bien. Y era un espectáculo verle zampar caracoles, le pirraban. Traían la comanda ( eran cargols a la llauna) y al hombre ya se le hinchaban los carrillos, y salivaba como un camélido. Se colocaba la servilleta, cogía un palillo, bajaba la cabeza hasta casi introducirla en el plato, y venga, dale que te pego.


Yo, que en mi vida había comido un caracol pasé más hambre que pulga en perro de goma. Y el tío con su palito, pim pam, pim pam, pim pam. Parecía el dragón  de Juego de tronos.


El otro hermano era del género gruñón tipo Neandertal. Llamabas a su puerta ( siempre estaba cerrada, dicen que se ponía ciego a ver el Marca) y oías 


- ¡Grrrrr!


Entrabas ( por que "grrrr significaba " ¡ adelante!") 


- Querría hablar contigo de esa gestión que quedamos...


- ¡¡¡ Grrrrrrr!!!


- No sé ti acuerdas que me dijiste...


- ¡¡¡ Grrrrrrr!!!


- Bueno, ya si eso, vengo más tarde.


- ¡¡¡Grrrrr!!!


No siempre hablaba a gruñidos,  conste. Era los días que estaba de buen humor y amable.


Serían lo que fuesen estos dos hermanos, pero piadosos eran un rato largo.


En eso del comer me parece que hemos evolucionado poco. En Serunión los jefes eran de una voracidad cromañónica.  Antes de las comidas se les veía atildados, limpines , muy chachis pero,  joder, era sentarse a la mesa , y parecían el Maestro Yoda hablando. Casi ni respiraban  entre plato y plato  ¡ No les daba tiempo a respirar! 


- ¡La Fuerza muy presente en ti estar!, ñam, ñam , ñam.


A partir de cierta edad , en esos mundos, no hables de mujeres...lo que realmente les excita es la comida. La gula porcina. 


Es después. como  bien nos enseñó el Tito Berni, que se van de putas. Pero primero, comer como cerdos.






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