Para mí hay dos maneras distintas de afrontar los cambios. Hay cambios paulatinos , esos que apenas percibimos. Pero se dan, y se observan, sobre todo los que nos ven desde fuera.
En realidad, no son cambios: se mejora o se empeora. ¡ Es imposible cambiar!
Claro que pueden ser para mejor o para peor.
Y hay cambios que requieren hacer borrón y cuenta nueva, depende de la situación. Es como si la vida te golpea como Tysson, que te "rompe la voluntad , toma tu virilidad, te arranca el corazón y te lo enseña...porque todo el mundo tiene un plan hasta que llego y le meto una ustie".
Y entonces sí que estás jodido de verdad.
Eso sucede en nuestra vida cuando nos diagnostican una enfermedad terminal, nuestra pareja nos abandona, o sobreviene una catástrofe personal de aúpa. en fin, una crisis que nos obliga a hacer un cambio radical, de los que hay que hacer borrón y cuenta nueva, donde ya nada de lo que teníamos nos sirve y donde no hay donde agarrarse.
Eso es una mala noticia y es una buena noticia en el sentido de que te libera de todo lo que has sido. Y pensar «bueno, si yo no hubiera sido todo lo que soy y no hubiera vivido todo lo que he vivido, ¿ qué es lo que querría ser a partir de ahora?».
Y en ese «a partir de ahora» y en decidir lo que vas a hacer en el resto de tu vida, pues ahí está toda tu libertad.
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