Mi padre, hombre inquieto, una persona que hizo de la curiosidad su brújula para encontrar nortes que le reclamaban cada dos por tres. Se llamaba la montaña, la caza, la micología, el románico, la carpintería, la psicología, el Carlismo , Dios, la Virgen, la religión... mi padre fue un rebelde con Causa. Un entusiasta de la vida y sus cosas.
Tuvo una época en que se obsesionó con las apariciones de la Virgen. Fue a Ladeira, en Portugal, que al final resultó ser una estafa . Se introdujo en cenáculos de oración mariana, que se tenían en casa. Allí veíamos pasar personas que buscaban en lo sobrenatural un atajo para soportar sus mezquindades, sus anormalidades, sus chaladuras. Eran como flores de plástico en el orinal de su fe. Para darles de comer aparte-
Tuvo el buen sentido de no incluirnos a los hijos en esos contubernios donde se narraban historias muy raras sobre apariciones, coros de ángeles que alguien había grabado en vete a saber dónde , ángeles que cantaban en tonos imposibles, o endemoniados que subían a los árboles en días de tormenta , o videntes que se cortaban el pelo y lo depositaban en un balde donde se ponía a crecer de manera autónoma , sin mediación humana, o policías que en medio de una intervención para prohibir una reunión mariana se quedaban paralizados como estatuas mudas e inmóviles..
Pienso que mi padre buscaba tocar la fe. Vivía en la duda y en la incertidumbre, como todos.
De todas esas historias salió bien parado. Quiero decir que siguió buscando , sin daños colaterales por haber pasado por esos lugares oscuros, esas personas excéntricas.
Un día nos llevó a San Sebastián de Garabandal en Santander. Allí hubo unas apariciones marianas que tuvieron lugar entre 1961 y 1965, La Virgen se apareció a cuatro niñas de la localidad. Yo era muy chaval para poder entender esa visita. Fuimos al pinar donde dicen que se apareció la Virgen. De ese pinar se cuentan muchas cosas. Parece que hay gente que ha fotografiado esos árboles y al revelar las fotos se ve el rostro de Jesús en la sábana santa, o la cara del padre Pío de Pietralcina, un clásico en Garabandal.
Después han pasado muchos años desde aquella visita y ha vuelto a mi a través de amigos que van a allí con devoción renovada. Parece que aquellos lugares han vuelto a ser lugar de peregrinación. Se cuentan historias muy curiosas, algunas edificantes, otras extraordinarias , como todo lo que tiene que ver con apariciones.
Recuerdo que mi padre en aquel viaje achacaba la persecución que hubo contra las niñas y todo lo que sucedió allí , a los aires de renovación del Concilio, que se convirtieron en auténticos vendavales. El obispado de Santander no pudo reconocer la sobrenaturalidad de aquellas apariciones.
En Garabandal hubo muchas cosas no modélicas, pero eso no le quita autenticidad, como no quita autenticidad a la Biblia las muchas marrullerías de algunos patriarcas y los fallos y deslealtades de tantos apóstoles, o de esta Iglesia cuando se atrinchera en las braguetas de los niños , en el culo de los poderosos. Personalmente yo , hoy, aunque me siento lejos de ese mundo, pienso que en Garabandal de verdad actuó el espíritu de Dios de una forma extraordinaria.
Por las noticias fidedignas que sé, las cuatro niñas, después de un periodo de oscuridad al término de las apariciones, han recobrado plenamente la fe y la seguridad de que lo vieron y vivieron fue de Dios. Y dan testimonio de ello con una vida ejemplar y sumamente discreta. Tres de ellas viven en Estados Unidos, aunque una de ellas, Dolores, falleció hace un par de años.
A veces pienso que nacemos para ser felices pero, algun@s, luego van derechos al dolor , como las polillas van hipnotizadas a la luz que las abrasa. Eso esconde la historia de San Sebastián de Garabandal.
Me eriza los pelos el tema de las apariciones. De las que conozco, nunca son para traer un mensaje de esperanza, sino de catástrofes, condenas en vida. El tono es el de quien pide un arrepentimiento que sabe imposible para que nos sobrevengan males aún mayores de los que ya aquejan el mundo. Lo comparo con el anuncio del Ángel a los pastores "no temáis, pues os traigo una gran alegría que lo será para todo el mundo" y no veo las similitudes por ningún lado.
ResponderEliminarCuando leí sobre lo de Fátima con 12-13 años - cómo no, en un colegio de Fermento-, al llegar al episodio donde los niños preguntan por una pastora de su pueblo que había muerto con muy corta edad y la respuesta de la aparición fue que le tocaba chupar purgatorio hasta el final de los tiempos, mi fe se llevó un palo del que no se ha recuperado. O el objetivo de la aparición era traer desesperación y angustia al mundo, y por lo tanto no viene del Padre (aquí entra cualquier especulación, desde la simple invención a lo sobrenatural), o somos hijos de un Dios vengativo. Y de ese dilema no he salido nunca. Personalmente, espero/confío en lo primero, pero nunca me he repuesto del todo de la angustia provocada por aquellas historias.
Que tengas un buen día.
Tú también y gracias ☺️
EliminarAnónimo de las 9:24 en mi opinión, el los mensajes de las apariciones (que también la gente puede ir distorsionado) imagino que era en un lenguaje acorde a la época. Una época en que también a los colegiales se les amenazaba con bofetones para que estudiaran. Y en las escuelas de teatro y danza se usaba un lenguaje cuartelario ("espabilad inútiles!", etc.) en la creencia de que el alumno "humillado" finalmente reaccionaría, se ponía las pilas y trabajaría duro.
EliminarYo creo que Dios solo ama. Y sí hay recordar algo (para mi) es mejor recordar los pasajes en que Jesús salvó a una adúltera de la lapidación -por muy adúltera que fuera (Dios solo ama).
Y las palabras de Jesús "amaos los unos a los otros como Yo os he amado".
Las apariciones marianas parecen apretujarse en el último siglo: La Salette, Lourdes, Fátima, Garabandal, Akita. Siempre el mismo mensaje con escasas variaciones pero significativas sin contradecirse. Dejo al margen el circo de Medjugorje. Quizás los mensajes sean amenazantes. En los documentales sobre Garabandal que filmaron a las niñas, se observa que, a pesar del castigo y la llamada al arrepentimiento que no deja de ser expresión de esperanza, las niñas no están alegres, están felices. Felicidad, no alegría, ni optimismo, ni graciosa esperanza. Allí parece que hubo algo gordo y, si lo hubo, emplaza nuestro presente. Entre las apariciones, la que me estremece y conmueve es Garabandal. No sé si sea plenamente verdadera, pero guarda una profunda verdad.
EliminarCoinciden muchos con usted.
EliminarYo soy totalmente exceptico. No me siento cómodo en esos ambientes.
Por ejemplo, me gusta mucho ir a Fátima, pero por la fe que veo allí
Muchas gracias a las personas que han contestado. Sigo sin ver cómo pueden ser compatibles con la fe, cuando en mi juventud el tema sólo trajo primero un deseo de santidad angustiosa, desesperación después y descreimiento de todo al final. También he pensado que mi visión es minoritaria dentro de la Iglesia, sobre todo desde que JPII visitó el santuario de fátima a comienzos de los 2000.
EliminarEs reconfortante leer al autor del blog que, al menos no estoy sólo. Y también agradezco al autor de las 13:27 sus reconfortantes palabras, así como el tiempo que se ha tomado el autor de las 15:17 en contestar. No acabo yo de asociar el hecho de que todos los mensajes sean similares, a una prueba de autenticidad, pero no es mi intención iniciar un debate en un espacio ajeno, ni conozco el resto de casos que menciona.
¡Que tengan todos un buen fin de semana!
Si no lo has visto te gustará ver un documental hecho hace poco que cuenta la historia de Garabandal. Se titula "Garabandal, cascada imparable".
ResponderEliminarLo empecé a ver incrédulo y terminé creyente de esas apariciones.
Maravilloso documental.
EliminarDesde mi absoluta ausencia de fe y con todo respeto, este tipo de fenómenos creo que se acercan a la histeria colectiva y la autosugestión.
ResponderEliminarSupongo que habrá de todo...
EliminarEn el Tepeyac, Guadalupe es la única aparición en que no infunde miedo: No estoy yo aquí que soy tu Madre? Eso si es consolador y reconfortante. Sobre eso se construyó México.
ResponderEliminarEso son palabras mayores. Gracias
EliminarNo parece. Sobre eso pudo construirse México pero no sucedió. México se levanta sobre una sociedad tomada por la masonería que ha despedazado al país desde el siglo XIX. La fe en México es epidérmica, reducida a gestos y poses. Por eso la división y el conflicto son permanentes; por eso la violencia no tiene contención. México es guadalupano pero no es mariano. Más cerca de la Tonantzin que de María. El catolicismo mexicano es una gran mentira que tuvo sus momentos heroicos en la cristiada, pero que se perdió en los enjuagues entre el callismo y la jerarquía.
EliminarYo me refería a la Guadalupana
EliminarTodo lo que le rodea es rollo El Rocío. Recuerdo visitar el Rocío con un cura y al salir me dijo;;
- ¿ Que te ha dicho la Virgen?
-:Nada.
,_; Anda , vuelve a entrar que no te has enterado de nada
Eso no niega el mensaje de la Virgen de Guadalupe, que al final es lo importante. Habrá poses pero las hay en el Rocío y en todas las Virgenes andaluzas. El catolicismo es superficial en todo el mundo. Depende de uno hacerlo vida. Echarle la culpa al masón es lo fácil. El mensaje está ahí: tómatelo en serio con la ayuda de la Virgen, ten más fe y vive con autenticidad tu catolicismo. Difícil es pero para eso está allí tu Madre. Lo demás, son excusas. Y malas.
ResponderEliminarLo que se dice fenómenos paranormales los hay y habido. Una cosa es atribuirlo a una fe concreta y la misma al hecho de ser episodios sin explicación, al menos fuera de nuestro alcance.
ResponderEliminarDentro de esa categoría será fácil aceptar que también hay o.v.n.i.(s), entendidos como género enigmático. Pruebas hay muchas, pero ninguna contundente.
Para mi estamos hablando pues de lo mismo.
Tema complejo donde los haya. Comparto que la sugestión se lleva la palma y difícilmente un no devoto o un no creyente le pasen estas cosas. A los convencidos no se les debería convencer, a menos que sea para fanatizarlos.
ResponderEliminarMis suegros se pateaban el mundo entero en busca de apariciones. Jamás salieron bien parados, más bien regresaban estafados.
Lo más cercano a una experiencia sobrenatural que experimentaron fue un olor a rosas en un pedregal donde decían hubo alguna vez alguna aparición.
Lo del olor a rosas se decía de la tumba del padre Pío
EliminarSí, muy común lo de los santos con los olores, sobretodo el olor a flores, en particular las rosas. (¿Tendrá algo que ver con la frase “murió en olor a santidad?
EliminarClaro, por eso se llevan flores a los cementerios.
EliminarHay diversidad de sensibilidades. Gente hay que necesita ver y tocar para creer. Necesitan símbolos, o signos, o representaciones... de ahí la amplia iconografía que la Iglesia ha aceptado y promueve a lo largo de los siglos. Gente que dice: "a mí esta imagen me inspira más devoción que esa otra..." y cosas así.
ResponderEliminarA mí personalmente me inspiran devoción todas o ninguna. Creo que tiene mucho que ver con la educación que haya recibido cada uno, y con su propio modo de ser. Para mí nuestra Madre está en el cielo (no el sky, sino el Heaven).
Tiene el rostro de todas las mujeres hermosas, y el alma de todas las madres buenas. Nos habla whispering words of wisdom, hay que tener la piel muy fina, sobretodo la del corazón.
Si alguien necesita apariciones, bienvenidas (no dudo de que algunas sean verdaderas), pero más necesaria es la conversión del corazón, creo yo, sincera y desde lo hondo. Xd
Me pongo de pie y aplaudo con ganas. Muchas gracias 😌
EliminarConozco Guadalupe. Al que ha ido caminando un 11 de diciembre por la noche desde Avda. Insurgentes hasta la Basílica… hasta pasar a los pies de la Virgen, no se le olvida en la vida. No se que hay allí pero allí hay algo. México mágico. Viví dos años allí y apenas llegué a entender algo de ese maravilloso país.
ResponderEliminarGracias
EliminarSe nota mucho respecto y cariño en tu comentario
Lo aplaudo con más de 18 años en CDMX. Y espero sean todos.
Eliminarhttps://www.youtube.com/watch?v=Lsm4gGFlS4c
ResponderEliminarGracias. Lo veré con mucho gusto
EliminarAnglicismos no, por favor. Cielo, en mayúsculas y punto.
ResponderEliminar(En minúsculas, cielo, trata de la atmófera, lo que vemos cuando miramos p’arriva)
https://www.hispanidad.com/sociedad/padre-gobbi-tambien-creia-en-apariciones-garabandal_12047325_102.html Otro que parece también creía en ellas.
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