De una clase política , toda , sin excepción, que vive del que hay de lo mío, que le importa una mierda la gente, que sólo piensan en sus prebendas y chanchullos . Una panda de mangantes , da igual Comunidad Autónoma o partido político, son sectas. Un carajal de intereses, de bombos mutuos, de mangantes. No he conocido a ningún afiliado socialista , del PP, de Vox , de Sumar, de Podemos, de Esquerra , de Junts, de PNV, de Bikdu que sea decente. A ninguno. No digo que no los haya, sólo que yo no los he conocido. El que no es un amoral en su vida personal es un trincón, un trepa o un vago en la profesional.
O son tibios de mierda. Pero todos están a lo que están. A lo suyo. Ratas almizcleras de partido, mediocres en lo profesional.
Hace unos días me referí a Julio , el director de Peñalba que me tangó al irme de la opus. Están hechos del mismo barro: se llama sectarismo.
Los he conocido puteros, codiciosos, piadosos, cabrones, malos compañeros de trabajo y sobre todo los he conocido vagos, vagos de tomo y lomo, porque el político de cuna, el que medra en el partido desde bien joven, por definición, tiene alma de parásito, de trincón, de pelota.
Gentuza con una moral que le suda la polla todo.
Y luego están esos pichas de la PSOE , analfabetos, que gritan que se quede , que es el puto amo, que pobre Begoña, que estamos contigo, que tragan con el argumento de que la queremos en las tareas domésticas, que sólo saben cantar y dar palmas...hay que tener el cerebro hecho fosfatina para ser socialista y partirte la cara por ese chulopiscinas. Un semillero de odio es ese partido, con olor a propaganda y a NODO, que sólo busca abrir heridas y ajustar cuentas.
Y que viva la gente que curra, la que madruga y pasa de esta gentuza, la que come de menú de 10 euros con mantel de papel y canastilla de pan. Vivan los currantes. Que vivan las abuelas que no saben quien es Pedro Sánchez, ni Feijoo, ni su puta madre, porque tienen que acompañar a los nietos al colegio.
Me refiero a esas personas que no son "perros fieles y leales" , sencillas, humildes: el tipógrafo que compone una buena página, el panadero que trabaja bien, o el maestro honrado que dedica más tiempo de su horario cuando se le necesita, el taxista que no engaña en la carrera , el poeta que cuenta con cuidado las sílabas de sus versos, el jardinero que poda y abona sus plantas.
Esas acciones las que sostienen el mundo. Son los que juegan en mi equipo , ninguno actúa con apatía o indiferencia.
Para ellos el bien es algo tan sencillo como mecer una cuna para que un niño se duerma.
Todo los demás, os podéis ir a tomar por el mismísimo culo.