Un día de 1992, Manolo Escobar entrevistó a Mickey Rourke. Ocurrió durante el programa Goles son amores, que el cantante español presentó en Telecinco durante un año. Entonces Rourke era mucho Rourke. Partía la pana. Se había cepillado a la Basinger y, además, se dedicó al boxeo.
En un momento dado de la entrevista, Escobar, emocionado como si tuviera delante a un Presidente de los Estados Unidos, hizo la siguiente pregunta con tono de madre preocupada: “Bueno, Maiqui, cuéntanos. A ver, ¿cómo se compagina ser estrella de Hollywood y ser boxeador profesional?”.
Rourke bajó la cabeza y esbozó una sonrisa. “Me aburrí de actuar”. Manolo Escobar avanzó su culo unos centímetros en la silla y estallando de campechanía, dijo sin dudar: “¡¡¡ Si te aburres vente a España. Tenemos de todo: romerías, corridas y cacerías!!! ¡¡¡Oh, aquí lo pasamos divinamente!!!”.
Se produjo una ovación tan descomunal en el plató que se licuó todo. No es de extrañar. A la frase no le sobra nada. Contundente y breve. Eficaz como un pase de pecho largo que pone en pie a toda la plaza.
Cuando leí esta anécdota me vi a mi mismo cuando conocí el opus dei , con apenas dieciséis años. Estudiaba en los jesuitas. Era un desastre de alumno. Un hijo con muchos problemas. Un chaval con un futuro incierto, y un padre que no le hablaba, al que le había profetizado, fuera de sí, que sería carne de cárcel.
Fui a un centro que se llamaba Cuéllar a preguntar que era eso de la opus. Salí de allí transformado, con un brillo en los ojos que antes nunca había tenido, con una pasión maravillosa. Y me quedé con tres ideas, muy claras: podía decir tacos, podía fumar ( dos cosas prohibidas en mi casa), y me creí eso de cambiar el mundo y darle la vuelta como un calcetín. ¡ Cambiar el mundo!
Fue lo mismo que lo de Manolo Escobar. me entusiasmé. Igualito que Manolo con su Rourke hablándole de venir a España para que no se aburra.
Y yo decía, a todo el que me quisiera oír , entusiasmado, como Manolo Escobar : he encontrado un sitio bestial. Puedes fumar, puedes decir tacos, y te lo pasas de coña. Unos partidos de fútbol cojonudos. Unas tertulias musicales lo más. Unos shows que te descojonas vivo. Y, encima, si ofreces el estudio es como si rezaras. Y eres santo. Y son tíos que quieren cambiar el mundo y darle la vuelta como un calcetín.
Me hice de la obra un 26 de mayo de 1974. Después vinieron Jorge, José Ramón, Javier ...allí siguen. Estuve veintisiete años. Fueron maravillosos. Fueron un desastre. Fueron como fueron...pero sigo queriendo cambiar el mundo, y darle la vuelta como a un calcetín.
Esa es la razón que hace tres semanas, saliendo de mi voluntariado de la Cruz Roja pasé por una Residencia de personas mayores que hay muy cerca de donde aparco. Y pensé que podría ser una una buena idea volver a intentar regresar a esos años, cuando cantaba y no paraba de hacer el imbécil. Me apago con la fibrosis pulmonar , pero aún queda aire en los pulmones para cantar. Quiero morir cantando. Quiero quemar el último pábilo del tiempo que me quede.
Y entré a preguntar si admitían a un tipo como yo.
Ayer fui feliz. Muy feliz.