La mejor manera de descubrir el tiempo en los maya es ir en un autobús camino a alguna parte.
Ellos vienen de una aldea, y van a alguna parte,a la ciudad más cercana, o a la capital.
El tiempo es una categoría muy elástica y abierta. Para ellos el tiempo se manifiesta a través de los acontecimientos: y todo depende que ese acontecimiento se produzca o no.
Dicho de otra manera, si van a un lugar donde debe celebrarse una reunión, y allí no hay nadie, la pregunta europea "¿cuando se celebra la reunión?" , no tiene sentido. La respuesta es "cuando venga la gente".
De modo que el maya no pregunta cuando arranca, sino que entra , y se espera en silencio. Y ya está.
¿Sueñan?, ¿meditan?, ¿están recordando?...nadie lo sabe. Al cabo de una hora , el autobús, repleto, sale de la estación, y la vida sigue.
Esto aquí es muy importante. Todo nace cuando el acontecimiento se produce.
Efectivamente, todo nace cuando el acontecimiento se produce.
ResponderEliminarHablando de prisas y autobuses. Acabo de ver empotrado en perfecto y ridículo ángulo recto, en leve pero contundente beso, un enorme autobús de línea (Don Jaime con Coso) contra otro gemelo. Ridículos los buses; ridículos ambos chóferes (y gilipollas, porque ni queriendo se da esa piña tan geométricamente perfecta y evitable).
ResponderEliminarY la panadera da en el clavo: si es que van muy deprisa (y a dónde coño irán, añado).