IR DE DIGNOS.

24 comentarios

lunes, 30 de septiembre de 2024

Mi padre me aconsejó una tarde " hijo, ten mucho miedo al ridículo". La  verdad es que no tengo miedo al ridículo. Es más no creo que se pueda vivir sin  hacer  el adefesio o , lo que a un cura que conocí , se llamaba Eduardo Ulloa - un ser humano muy serio, filiforme , con gafas de tío listo, y el pelo con Patrico a paladas-  decía que era " grotesco". Aunque él no pronunciaba la "o", decía " ¡es gotesc!


Yo creo que él pensaba que eso le daba tono. No decía "importante", pronunciaba  " important". O una cosa  era " impresionant". Dejaba la t escupida.


Una vez, en Tarragona, en un día  de Carnaval me pinté el pelo de verde, me compré unos pantalones muy estrechos , amarillos, una americana azul eléctrico , y una corbata de cacerolas y metralletas  - en  un Party Fiesta . Fui así al colegio. Al llegar a casa me abrió don Luis Raventós, un sacerdote , digamos que curioso, le faltaba un ojo, era sordo, calvo , y hablaba raro. Las "c" las convertía en "s". Yo le escuché en una meditación  un ejemplo sobre los "siervos". Se calló  un momento y dijo " me refiero a los siervos, esos animalitos  que van por el bosque". Y el oratorio se vino abajo. 


Don Luis me hizo una corrección fraterna sobre el pelo verde y el tono humano, y la ejemplaridad, y los carnavales, y la pinta que llevaba. Y yo pensaba, " tiene gracia un tío tuerto , sordo , calvo y  que habla tataleto me hace una corrección fraterna sobre tono humano y la pinta.


Porque yo cre que ir con el  pelo verde , es menos decoroso  que, por ejemplo, ir con otro tío a comprar al Corte Inglés. Era una costumbre acompañar a alguien del centro  a comprar.  A mi me parece un cante acompañar a un tío- '¡ y a veces vaya tío!-  a probarse un pantaloncito y que salga del probador y  se dé la vuelta enseñándote el culete y preguntando " ¿ cómo lo ves?" .


Te dan ganas de contestar " muy bien, cariño . Luego te pones patas arriba y te doy un repaso". 


¿Eso es de mejor gusto que llevar el pelo verde , marcando paquete y con cacerolas en la corbata?  ? ¿Te molesta, de verdad? ¿Te molesta eso y no te molesta gritar como un energúmeno  defendiendo a  VOX a tu cuñado en una cena familiar a la que has ido porque tu mujer te ha obligado ? ¿Te molesta eso del pelo verde y no te molesta , pedazo de cabrón , desconectar el sonotone porque no te interesa oír lo que te digo en la cena? Porque todos  sabíamos que eras un sordo selectivo. Oías lo que querías. Y ese que  recoge las caquitas del perro , qué pasa, ¿ no es ridículo?  Limpiar las mierdas de  Tuski   aún  humeando su calentura caliente con la mano metida en una bolsa. Vaya, así que eso no es hacer el ridículo. ¿Qué es mejor, llevar el pelo verde o eso?


 ¿La vida adulta es mejor, es más decorosa, es más elegante, que pasar un buen rato haciendo el gilipollas?  


Deja que la peña  se divierta. Que bastante tienen jodida es la vida. Que luego qué nos espera. Las vida, las hipotecas, las enfermedades, el mandarnos a la mierda unos a otros, , las hipotecas, las noches sin dormir por un despido y ese buscar trabajo. La muerte de alguien que quieres . Deja que me vuelva loco un rato, coño.


Déjame hacer el ridículo. Y tú vete de digno.






MUCHO MORRO.

45 comentarios

domingo, 29 de septiembre de 2024

Uno, que ha vivido muchos años echándole cara a la vida se asombra cuando ve gente que hace del embuste y de la falsedad una forma de vida estable. 


Yo no podía. Porque, al  final, tenías tu conciencia y te delatabas. Es de Abraham Lincoln eso de que  “puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a unos pocos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”.


Pero he conocido quién , aunque no podía engañar todo el tiempo a todo el mundo  , le importaba una mierda. Lo de nuestro presidente ya es enfermizo. Se la bufa la verdad.  


He visto personas que han construido su mundo  simulando  ser más de lo que son.  Unos osados con mucha cara. Tipos con una frescura  y mucho morro. Los he conocido en la Royal Society of Mare Nostrum , en los colegios, en  Serunión, con los Urelles...por cierto, es de Urelles la definición que hizo de mi de " un tío con la cara más dura que la suela de un zapato". 


A lo mejor es verdad. Pero creo que yo soy de  esos atontados que acaban dudando de uno mismo, y terminan por descubrirse . Soy de los que casi pide perdón por conseguir lo que consigue.


Y los hay que, con muy poco, llegan lejísimos, sin complejos, sin sentirse impostores, casi gritando, como  un boxeador fanfarrón que mira a cámara al vencer, y  grita aporreándose el pecho: “¡¡¡Me lo merezco !!!”.


¿Para qué citar nombres? Psiquiatras, profesores del IESE, directores de clubes, jefecillos de medio pelo. 


Ser un caradura se trabaja desde pequeño. Es un arte. Hay que servir.  Y pienso- lo escribo en serio - que es un tipo de talento. Conocí profesores que veraneaban en casas de invierno de los padres de sus preceptuados. Mientras los papis de Viaró  pasaban el verano en la Costa Brava, la familia de su preceptor lo hacía, por la cara, en Baqueira. Sólo les faltaba llevar la pulserita de "todo incluido" . Claro, luego crecen los niños del profesor y son unos gorrones profesionales. Ya han hecho callo.


Para eso hay que valer.


De  ese tipo de chupones había el típico sinvergüenza que se metía en la casa del  niño socio  del club, y aprovechaba de piscina, pedía prestado el coche, sableaba al notas del papi ,  y no sigo, porque uno también lo ha hecho. Pero nunca llegué al  triple tirabuzón de la artesanía del Gorrón Cinco Estrellas Premium. 


Se me acumulan las anécdotas. Había uno - gran Sacacuartos- que decía " se hace lo que se debe, aunque se deba lo que se hace". Pero, claro, el tío siempre debía.  El mundo era suyo, no de los demás. 


Todos sus amigos eran riquísimos. Y el tío parecía uno de sabuesos que les das a oler un trapillo de una familia forrada y, oye, no fallaba. Iba a un evento de miles de personas y detectaba al rico en seguida. Estos tíos  crean escuela. Ya ha muerto, se apellidaba Fernández R.


Conocí un cura que tenía el lema " el rico para el que se lo trabaja". Le volvían locos las familias de abolengo tipo Gior - "un poco de pasta , basta".  Y , poco a poco, iba tejiendo una tela de araña alrededor de la vida de esas familias: bautizos, confirmaciones, primeras comuniones, bodas, anulaciones, circuncisiones, entierros. Lo que hiciera falta. 


Para eso hay que tener mucho morro. Es un arte.


Pide a Dios que te libre de esta gente.



REZAR CON LOS PIES.

25 comentarios

sábado, 28 de septiembre de 2024

Ayer fui a andar una etapa del Camino de Santiago portugués, en su variable espiritual.  La etapa pasa por el Monasterio de Armenteira  y baja por una senda  de ensueño hasta Vilanova de Arousa.  


Me gusta mucho . Por varias razones es uno de mis lugares favoritos, por su luz- su bosque  es mágico- , sus sonidos - ayer el agua corría con una alegría maravillosa. Y los pájaros trinaban locos.  También porque allí respiras una energía que se ha quedado en ese lugar como si estuvieras en una catedral. Si quieres rezar vete a un bosque solo.


Durante siglos la espesura ha sido   símbolo de sus deseos, expectativas, actitudes, creencias, fracasos y logros. Allí se introducían los druidas y los sacerdotes a realizar sus ritos, y convocar a sus dioses. La historia de los hombres  se puede contar con árboles. Hay un árbol del paraíso, un árbol del conocimiento de la ciencia del bien y del mal, un árbol de la vida. Algunos hemos grabados y proclamado en sus cortezas nuestro amor. Los árboles son, viven y expresan lo mismo que los hombres, lo mismo que todos los vivientes, con un maravilloso poder expresivo ,y  de un modo muy sincero.


Los pintores y escultores les han copiado colores y formas y se han inspirado en ellos. Los músicos les han encontrado sus melodías, los coreógrafos y bailarinas han llevado su movimiento a los escenarios de danza, los poetas han cantado sus almas. Los países, las regiones y las familias los han tomado como emblemas.


El bosque es como este Barullo. Hay árboles pequeños, enanos, y gigantes, unos que viven poco y otros que son muy longevos, hay unos hermosos y otros raquíticos y casi miserables. Hay árboles indolentes, joviales, divertidos, infantiles, graves, lujurioso. Hay árboles femeninos, tiernos, coquetos, llenos de gracia, maternales. Hay árboles luminosos y árboles sombríos, temibles y acogedores.


No sé si todos pillarán la metáfora. 


El bosque canta en su espesura. Y a eso voy. A escuchar. Los rumores y los diálogos de los árboles han dado vida a  adagios, sonatas, sinfonías, pasacalles, romanzas, y otras canciones.


¿ Qué  pensaría el qué canto eso de " A los árboles altos los lleva el viento, y a los enamorados el pensamiento". 


O ese otro, el pobre: 


«Yo me arrimé a un pino verde/ por ver si me consolaba,/ por ver si me consolaba./ Y el pino,como era verde,/ al verme llorar, lloraba,/ al verme llorar, lloraba».


Entiendo muy bien a ese hombre: los pinos lloran, y ríen, y sueltan campanadas en Navidad o hacen sonar amores silenciosos bajo la nieve. 


Me cruce en el camino con bastantes peregrinos.


Una era Brenda. Es de Estados Unidos. Iba sola. Es escritora de libros de autoayuda y esas cosas. Me dijo que hacía el Camino por una razón espiritual, no religiosa. Está escribiendo su próximo libro.  En la despedida me preguntó como se decía en español " Dios te bendiga". Se lo dije. Y nos despedimos con God bless you.".


Otras eran tres hermanas de Irlanda. Habían decido ir juntas- como una despedida. Sería la última vez que las tres estarían juntas. Una vive en Nueva York, otra en Suiza. La tercera en Irlanda. 


Una pareja de san Antonio, Texas . Son católicos. Su razón de hacer el Camino es espiritual. Se encontraron un grupo de discapacitados y les acompañan hasta Santiago.


En el Camino hay muchos que, sin saberlo, rezan con los pies.








LA DICHA DE LO VIVIDO.

37 comentarios

viernes, 27 de septiembre de 2024

Cuando murió Manuela aguanté muy bien el dolor mientras  estuvo  en cuerpo presente. Toda esa parafernalia del Tanatorio, la gente que pasa y se despide, y te acompaña. Las frases hechas. Fue cuando la enterramos y llegué a casa. Esa soledad. Esa cama vacía. Ese darte cuenta de que ya no está. 


Y me rompí. Me sobrevino una llorera que no podía contener. Un estallido de lágrimas, de que no había forma de reprimir. No  podía hacer nada. Y me dejé llevar. Fue una aflicción tan potente que sólo el que la ha experimentado sabe de qué hablo. 


Allí aprendí qué es una pérdida. Y descubrí que sólo amamos lo que tememos perder. Quien se enamora de lo inalcanzable, está condenado a perseguir ciclones. Las frecuentes mudanzas llevan a descuidar lo que queremos. Dicen que varias  mudanzas equivalen a un incendio. De eso algo sé.


Muchos que me seguís sabéis que disfruto  escribiendo de mi pasado y, sin embargo, me da cosa encontrarme con él. Es como mirarte en un espejo  que te ves con tus defectos, tus miserias y  esas  dudas. 


Hace unos días en mi "Estado" de watsap , esa  herramienta nueva  que que puedes actualizar  a diario , vi que se  había asomado una mujer que conocí hace muchos años. En Viaró. Fue un amor muy loco. Una madre separada. Una historia de pasión desbocada. Pero la recuerdo con cariño.  Una mujer a la que quise mucho,  una historia que acabó como tenía que acabar.


¿ Cuántos años tendría ella?  Cuarenta y pico . Yo estaba cerca de los treinta. Y ahora se asoma. No tiene foto en su watsap. No me extrañó , era muy estilosa y muy vanidosa como para  subir una fotografía de ella en la frontera de los 80. 


No dijo nada. Ni yo. No se manifestó. Entró , se asomó, y se fue de puntillas.


Pero esa presencia imprevisible me desmoronó , como las olas que en la orilla borran un "te quiero " escrito en la playa  con alegría y urgencia. No guardo la fotografía que nos hicimos. Quizás ella sí. Me desprendí de esa instantánea  cuando fui a Lérida. En esa foto éramos nosotros. Muy lejos. Sonriendo a  cámara  No he necesitado guardar ninguna foto. Recuerdo perfectamente esos días. Pero qué pequeño me sentí viendo mi estado de watsap y su recuerdo.  Qué lejos del que fui. Y qué diferente. Un puñado de recuerdos que, como rescoldos, están  escondidos en el fondo de nosotros mismos.


Y ahí siguen esos recuerdos, recordándome que lo importante nunca es palpable. Que todo puede perderse, menos la alegría de los días, menos la dicha  de lo vivido.



LA ÚNICA FORMA DE PASARLO MUY BIEN.

32 comentarios

jueves, 26 de septiembre de 2024

Una experiencia que aprendí después de pasar  años en clubs juveniles, dirigiendo actividades, campamentos, convivencias, cursos de inglés, y todo tipo de  movidas, es que  sólo salen bien lo improvisado, lo inesperado. Y  que todo lo que se prepara, se escribe en un excel, se programa, o se crean expectativas sobre el asunto , cuando se fabrica la ilusión y se anticipa la sorpresa… eso se carga la salsa y el cachondeo.


La misma experiencia he tenido en asuntos profesionales. Yo era comercial . Y lo improvisado , algo así como salir a torear a la plaza sin ver el toro, era lo mejor. Veías salir al morlaco en forma de cliente, de monja, de director, e intuías que la faena iba salir cojonuda.


O no. Salías con un revolcón o una cornada guapa.


No hay cosa más apasionante en la vida que salir de casa a hacer un recado, y enredarte y  acabar liado. 


Escribió Scott Fitzgerald. “Bebo porque cuando bebo, pasan cosas. ¡ Qué bien lo comprendo!   En la tuna del UNIV , en Roma,  había un momento de asueto y nos dejaban unas horas libres. Y salíamos cuatro o cinco a la aventura. Y que si cervecitas, que si cantabas a americanas, o te metías en el Circo Romano a armarla parda.  Y ahí es cuando todo se lía. Y he de reconocer que en muchas de esas historias uno iba con el puntito. 


Las mejores  historias  que más he disfrutado  son esas que surgen solas, que sales a tirar petardos en Monterols , en san Juan, y  terminas en  en el bar de un tanatorio bailando con la sobrina del difunto. ¿ O era la hija?


A ver, la hoja de normas y la cuadrícula  está bien. Pero lo chungo es más divertido, por inesperado. Para mí, las historias cojonudas  son como esas danas  que sacan en los Telediarios. Que nadie las ve venir, que salen de no se sabe dónde , todo se lo lleva por delante  y después desaparece,  y  sale el sol.


Como aquel día  que inauguramos la calle Herzegovino, bajando desde  Plaza Bonanova a caballo, y se enfrentaron las huestes del moro  Cojonzor y los soldados del bravo rey Astur  Pelayopopolla. Todos con disfraces de chchinabo. ¡ Pero qué día fue aquel!


No hay día así que sea un desastre. Lo que es un desastre es don Organizador Tocacojones. Pero ya, a estas alturas de la película, uno ya no puede cambiar. Sigo igual.



SIN PEDIR NADA A CAMBIO

34 comentarios

miércoles, 25 de septiembre de 2024

Acertó Manrique en eso de que nuestras vidas son  los ríos que van  a parar al mar, que es el morir.


Sólo el agua sabe su camino. Nosotros, qué sabemos,  no tenemos ni idea de cuál es nuestro lugar en el mundo. La vida es una travesía de la que sólo entendemos el embarcadero del que zarpamos. Luego , esa fantástica deriva. El azar. El barco que se va a las piedras, los días de  aguas tranquilas y muertas, los temporales . ¿Pero, a qué destino nos dirigimos?  


Una vez le pregunté a don Juan Antonio González Lobato sobre este asunto. Y me dijo que nadie sabía qué puerto era ese donde terminaríamos nuestro viaje. Pero que no me preocupase. Dios era un Padre.


Hoy no me importa mucho saber hacia dónde me lleva la vida. Estoy con la certeza de padecer una enfermedad que no me matará, pero que moriré con ella. Y cada día rezo a ese Dios , que Juan Antonio me dijo que era un Padre , " cuando quieras, como quieras, porque quieras...pero Contigo".


El lunes fui a visitar al sacerdote de Caldas  de Reis del que ya os he hablado alguna entrada. Estaba charlando en su despacho con una monja.


- Te presento a la Hermana Bella. Es la nueva superiora del colegio de las Salesianas.


Nos presentamos. Es de Ecuador. Y como conozco a algunas de las salesianas que mandan en su orden - de mis años de comercial en las cosas del comer de colegios religiosos- le nombré  alguna. Las conocía. Después hizo un  resumen de su vida religiosa: Ecuador, Barcelona, Zaragoza , Alicante...y Caldas de Reis.


-  ¡Caramba !, ¿ pero qué ha hecho usted? - le bromeé-  ha ido de mal en peor, bajando bajando, hasta llegar a Caldas de Reis. 


Le guiñé el ojo y le dije  " bueno, al menos ya no puede caer más bajo".


Sonrió . Y me dijo: "yo ingresé en las Salesianas para decir sí a todo lo que me pidiera el Señor. Lo bonito, lo verdaderamente bonito, es dar sin pedir nada a cambio”. Y así, fíjate tú qué cosa, esa mujer contestó a mi antigua pregunta. Nuestro lugar en el mundo es, simplemente, decir que sí a todo lo que me pida la vida, y darse sin pedir nada a cambio.



TUS SPOILERS.

20 comentarios

martes, 24 de septiembre de 2024

Muchas veces pienso que mi madre es un spoiler de mi mismo. Nos parecemos mucho, por fuera y un poco por dentro. ¡Ya me gustaría ser como ella! Y creo, lo creo de verdad, que vale la pena que invierta en esa mujer. No sé cómo se morirá, pero sí que contemplo cómo se está despidiendo.


Ella y yo hablamos mucho de la muerte, aunque de un modo bastante irreverente. Quiero decir que hacemos mucha coña con el tema. 


Tengo varios spoilers en mi vida que me sirven de modelos de mi propia muerte. Probablemente , tú tengas los tuyos. Espero los hayas descubierto.


Una vez, hace años, me llamó un tío. No lo conocía. Se presentó y me dijo que quería hacerme una confidencia. Me comentó que acababa de fallecer su mujer de un tumor cerebral . Se habían casado unos pocos años antes. Eran muy jóvenes. 


- Te leo en el Barullo, y he seguido muy de cerca la muerte de Manuela. No soy muy creyente, nada practicante. Hice una promesa a Dios. Si curaba a X  haría un cambio radical, y me comprometí a hacer...


Su mujer sanó.


- Olvidé la promesa. No la cumplí. Y pocos años después el tumor volvió a dar la cara. Y se ha muerto. Y creo que fue por haber fallado. ¿ Tú qué piensas? Estoy roto....


Y rompió a llorar. Ahora estoy escribiendo y se me saltan las lágrimas. Ese hombre - lo entendí  después- cuando me asomé a su página web ( es fotógrafo, entre otras cosas) - estaba enamoradísimo de su chica. Todas las fotos, todas, eran de ella en paisajes de viajes que habían hecho por el mundo. 


Le contesté lo que cualquiera le hubiese dicho. La verdad. Dios es un padre.


Años después , por esas cosas que tiene la vida, me crucé con un sacerdote. Y me preguntó si era Suso.


-  Soy capellán de un hospital y un joven me pidió que fuese a confesar y darle la extremaunción   a su  mujer. Era una chica joven. Y estaba muy preparada. Muy madura. ... a la salida le pregunté al marido por qué me había llamado, y me habló de ti. Me contó que no te conocía, que te leía. Y que tú habías tenido una experiencia parecida.


Recuerdo que a ese hombre, se llama Rafael,  le dije que ella siempre estaría a su lado, que guiaría sus pasos, que  no se preocupase por nada. Verá su mano en todo. " Y es un ejemplo para ti: ahora ya sabes cómo debes de morir". 


En esos amores - hablo de los de quilates-  habitan todos los mundos. Mi único talento como marido fue  decepcionar a Manuela. Cagarla en mis maravillosos propósitos. Ir a mi bola. Seguir siendo lo que siempre fui: el "casi": casi fiel, casi bueno, casi... 


Ese amor, el de Manuela, el de mi anónimo, el tuyo, no fue el puerto en el que amarré mi barco, ese amor fue la playa a la que llegué nadando tras el naufragio.


Pero también vale así, porque la vida es un mar agitado, impredecible muchas veces, pero esos amores que ya no están siempre permanecerán  ahí, inmutables y luminosos como un faro.


No hice las paces con Manuela , después de que se fue, hasta que no hice las paces conmigo mismo. Nuestros muertos nunca dejarán  de confiar en nosotros.


Pero comencé hablando de mi madre.  Es un fuego invisible. Cuando ella se valla, la casa se quedará sola. No sé qué sucederá  después. Habrá otra, pero ya no será como aquella, en la que la "mááááma " - yo la llamo así, en gitano - nos recibía con un beso que siempre parecía el primer beso. Aquel que abrieron nuestros ojos suavemente a la primera luz.



LO BUENO DE VIVIR.

22 comentarios

lunes, 23 de septiembre de 2024

¿No os ha sucedido que hay cosas , y personas, que cuando las conoces defraudan? Esperabas otra cosa y te encuentras un  mojón. A  mi me ha sucedido en muchas situaciones, pero las más dramáticas las que  han tenido que ver conmigo. 


Cuando me han dicho que soy un tío muy majo y que tengo un  talento extraordinario  no hace falta que me lo repitan: lo entiendo a la primera. Pero muchas veces en mi vida he defraudado. He resultado ser una estafa, un gatillazo. ¡Muchísimas!


En mi biografía he sido un tío con muchas taras, muchos defectos de fábrica, muchas mentiras. Hay días que me siento un cerdo. Un  impostor. Much@s de l@s que me leéis lo sabéis. 


A menudo,  las cosas terminan siendo peores de lo que parecían en un principio. En muchos museos sucede que ves la obra en una pared y piensas " ¡pues, vaya, tampoco era para tanto !". Vas a ver una película y es un bodrio.  Hay quien espera semanas para conseguir mesa en un restaurante chachi y luego sale decepcionado por la esferificación del gazpacho.


Somos un manojo de expectativas. Una presentación en power point de buenas ideas que se resuelven mal . Todo nos ilusiona, y todo nos decepciona. Hubo un tiempo en el que pensaste que si te echabas en la cara esa crema de noche te quedaba el cutis de Charlize Therón. Todavía se escuchan los gritos de tu marido en las noches de luna llena cuando te vio el primer día. También pensaste que los arañazos del coche se iban con  un rotulador de la teletienda. Recuerda los días en el que salías de marcha a comerte  el mundo, y  te bebiste tu soledad de madrugada.


Piensa cuando quisiste darle la vuelta al mundo como a un calcetín y se te hizo un zurullo el calcetín en las manos, y en tu alma.


Ay, las aspiraciones que tuvimos, que lección de vida. Qué caballos desbocados corriendo a ninguna parte. Los deseos, qué bestias indomables son. Y, claro, luego llegan los desengaños . Los mecagüen la puta.


En el gimnasio una que pasa los veranos en Sanxexo  cuenta que vio por la calle a Eva Longoria: “Pues no vale tanto. En la tele parece más guapa”. Así somos.


Y cuántos desengaños  hemos protagonizado nosotros mismos. En noches de borrachera . O esa vez que fuiste un cobarde  de mierda.  O, más tarde, en matrimonios que no cuela lo bien que se ven .Si alguna  pudiese regresar y le diesen oportunidad de anular su  boda ,  lo descambiaba fijo.


Lo bueno de vivir es que siempre lo intentamos, otra vez. Es acojonante la capacidad para equivocarnos que tenemos una y otra vez con idéntico entusiasmo.




LA VALLA.

43 comentarios

domingo, 22 de septiembre de 2024

Es de Chesterton la famosa cita  «No quites nunca una valla hasta que sepas la razón por la que fue colocada» .


La Regla se llama "La valla de Chesterton". Básicamente se trata de  entender bien algo antes de cambiarlo. Si las generaciones anteriores pusieron una valla en un sitio, quizá tenía sentido. Solo si comprendes muy bien por qué la pusieron deberías plantearte eliminarla.


No comportarse así , de un modo tan sencillo y de sentido común,  hace que  todo termine en el caos. Lo he vivido - aunque pienso que es experiencia  que todos , más o menos, hemos presenciado.


En Fomento de Centros de Enseñanza un iluminado pensó que había que darle una vuelta a la institución. Se llamaba Santi Toneu. El tío no tenía ni puta idea de la cosa de la Educación. Venía de otro mundo. Era de esos tíos  con bigote y gafas.  Muy listico.  Fomento estaba lleno de vallas, algunas bastantes absurdas.  Y el notas decidió cambiar todas las direcciones de todos los colegios y colocar empresarios de prestigio en lugar de pedagogos, licenciados en Educación, que era lo que había  hasta entonces. La escabechina  recordaba los abordajes de los corsarios en alta mar. Rodaron muchas cabezas. Fue una sangría. Me tocó vivir aquello. Dramático. 


La experiencia fue una calamidad. Cualquiera sabe que jamás, y cuando digo jamás es jamás,  un directivo , por mucho IESE y muy bueno  que fuese en lo suyo , será un buen director de un colegio. Un colegio es un corral : gallinitas, pollitos, gente cortita que han estudiado cosas como magisterio, pedagogía, y que consiguen plaza en colegios  chungillos.


Que nadie se enfade. Yo me incluyo en el corral.


- Papá, quiero ser profe de Fomento.


- ¡¡¡ No me jodas!!!, ¿ para eso me he gastado una pasta en hacerte un hombre de provecho?


Lo escribiré de otro modo: un colegio es una casa de putas. Algo muy difícil de dirigir. A no ser que pertenezcas a esa casta. La valla es el propio colegio.


Toneu hizo como esos que dicen " yo a la ensaladilla rusa le echo un chorrito de Tabasco". Y, claro, a tomar pol culo la ensaladilla.


Después ficharon a Miguel Ángel , un tío que venía de dirigir West Point en el Aston Birras. Más de lo mismo. Pero éste no es que echara un chorrito de Tabasco. Este lo lanzaba con manguera. Y puso patas arriba toda la institución: proyectos enloquecidos liderados por pedagogos psicópatas  : Snipe, Optimist, ADI , cursos de Amor y Socorrismo, Escuelas de padres, paseos de aprendizaje,  campañas de " Descubrimos el talento que hay en ti"......volvieron locos a todo el mundo. 


Todas las vallas fueron derruidas. Quedó Fomento echo un solar. 


Y el líder lo mandaron a cagar a la vía - porque el notas iba de líder. Y como esas películas apocalípticas donde  sale una cabeza muy gorda en medio de la desolación, entre las nubes, riéndose a carcajadas: ¡¡¡JA JA JAJA JA!!!, ¡¡¡JODEROS!!! 


Hace unos días me hablaron de un antiguo alumno que ha ascendido a director de la empresa familiar . Y el muy gilipollas, que ha hecho la IESE, que  es listo con gafas y eso, se ha puesto en la tarjeta escrito  -  editada con relieve  que te cagas- que es " Executive Charme", o una pollada  así. Pisando moqueta, cosa que  su abuelo y su padre se les caería la cara de vergüenza. 


Llega la tercera generación  y aparece el nieto muy preparado y quiere explicarle a la familia cómo debe funcionar una empresa que siempre ha funcionado bien hasta que llegó él tocando cojones.  Es lo del Tabasco y la ensaladilla rusa. Y las vallas. Y todo a tomar pol culo.


El tontolaba  con estudios que cuando hablan  dice expresiones en inglés rollo dame feedback y eso. “A partir se ahora,  Josemaría - porque es piadoso de cojones- que ha terminado un MBA en la Universidad de Chupamelagorri  se va a hacer cargo de la empresa”. Y aparece Josemaría con la chaquetita con coderas y un portátil . Y ahí, justo ahí es cuando la empresa se va a la mismísima mierda, ante la mirada incrédula de sus padres, que se preguntan " ¿ pero qué está pasando?" . Y lo que está pasando es que habéis criado un gilipollas.


Y lo primero que hace Josemaría, porque Josemaría es un tarado profundo no recuperable, es preguntarle a su papi, Lluis,  por el “Cash flow” y por el ratio de endeudamiento. Y ahí es cuando el en Lluis dice para sí, “nos hundimos, coño, nos hundimos :  cuarenta años de trabajo a fer puñetas”.




DOS HISTORIAS DEL CAMINO.

20 comentarios

sábado, 21 de septiembre de 2024

Como ya sabéis , cada día cuando salgo del gimnasio paso por la Iglesia de Santo Tomás Becket, la de Caldas de Reis, a hacer una visita. Básicamente  para rezar " cuando quieras, donde quieras, como quieras, pero Contigo". Y me largo. Después , si está en su despacho , saludo al sacerdote de la parroquia - se llama Juan Carlos. Y luego compro pan y una lata de cerveza , que me bebo andando por la calle.


Esta es mi  rutina.


A la iglesia entran muchos peregrinos que hacen el Camino de Santiago Portugués. Muchísimos. Ese Camino se inicia en Lisboa , o en Oporto, y ves de todo. Desde grupos numerosos, hasta personas que andan solas. Y, sobre todo, personas muy mayores, o jóvenes, de un abanico de razas  que abarcan el mundo entero: judíos, africanos, asiáticos, latinos, pakistaníes ...con todos los maravillosos  mestizajes que el amor, o la lujuria, han creado en este mundo.


Cuando haces el Camino descubres que no se trata de andar  paisajes ; poco a poco te miras con ojos nuevos. El vínculo más importante entre una persona y un paisaje no es que hayas estado en él, sino que él haya estado en ti.


Y hace unos días, pocos, decidí preguntar a algunas de estas personas  la razón de su peregrinaje. Pensé que sería una buena fuente para el Barullo, y sus cosas. 


Ayer martes me crucé rezando en la Iglesia dos mujeres. Venían desde Oporto. Eran de Canadá. Una pelirroja con pecas. La otra mestiza - un aire indio . Venían juntas, pero rezaban en bancos  separados , lejos una de la otra.  La mestiza estaba  a mi lado.  Le pregunté cuál era la razón de su peregrinaje. Le habló al  traductor de su móvil y éste contestó " busco a Dios" .


- Yo también- le  comenté. ¡ Lo encontraremos! 


Y me volvió a mostrar su teléfono que decía " lo sé: ¡Él lo prometió!".


Se llama Anna.


Sé que hay mucho moñas que piensa que la mayoría que hace el Camino es por esnobismo, nada que ver con la fe, o lo espiritual. No es verdad. 


Hoy, jueves , cuando salía de  la Iglesia me cruce con una peregrina. Iba sola. Ella entraba. Me llamó la atención que era un bellezón. Estaba en la treintena. Un tipazo.  Unos ojos azules turquesa muy intensos. 


No puedo resistirme  a las mujeres guapas. Y esta lo era. Muchísimo. Y, encima, sola. Así que volví a entrar. Estaba sentada , mirando fijamente el Sagrario. Después se  fue a sellar la Compostelana. Cuando salió la abordé y le pregunté la razón de su peregrinación. Y le habló al traductor del móvil. Y leí:


-  Mi madre está paralítica y  no puede andar el Camino. Y yo  lo hago por ella.


- ¿  Vas sola?


- Sola.


- ¿Pero tienes fe, o es porque tu madre te lo pidió?


- No, ella no me lo pidió. Y sí, tengo fe. Lo hago por ella.


Es de Estonia. Se llama Darja. Y yo soy de Zaragoza y con personas así me siento un gilipollas.  


Porque veo que esas personas tiene una fe  de esas que miran al Sagrario y se  agarran a Él con la esperanza de escuchar " ¿ quién me ha  tocado?".


La foto es de la Iglesia.



RECORDANDO AL DOCTOR PUJOL

45 comentarios

viernes, 20 de septiembre de 2024

A los pocos meses de abandonar el Yayo Vallecano fui a Barcelona con Manuela a visitar al doctor Pujol. También le presenté a varios antiguos de Herzegovino.  Fueron unos días maravillosos.


Manuela alucinó al ver Viaró. Y el doctor  Pujol nos recibió en una sala de estar del colegio. Estuvo encantador. Y  nos dio unos consejos que no he  olvidado. Después nos escribimos mucho tiempo. Una pena que no guardo esas cartas. 


¡Qué diferencia de mentalidad!  Cuando regresé de Guatemala trabajé para una empresa de conectividad y redes. Era el comercial. Y visité  Viaró. Nos llevamos el contrato. Pero Viaró puso una condición " que Suso no aparezca por aquí".


La verdad es que lo entendí. Pero jode.   


El doctor Pujol  nos dijo que el amor parece cosa dos pero, después, la casa que pensamos era un nidito  se va llenando de gente. Están los padres, los hermanos, los primos, los amigos, en fin...la gente, a veces la gentuza, que pertenecen a las ramas familiares.  Los hay que animan, los hay que agotan, los hay tristes, pesados, los hay preocupones , los hay gorrones, los hay festivos...hay de todo. 


- Os aconsejo que cumpláis las obligaciones con todos. Hay que ir a las bodas, hay que visitar a los enfermos. Asistir a los entierros . Hay que ayudar al que no tiene...si no, acabaréis mal. Conozco muchas parejas que han roto por  no estar en las cosas de la familia.


En todos los años que pasamos juntos no fallamos - al menos conscientemente- a este consejo.


Padres, madres, hermanos y primos , y amigos. Somos la suma de muchas cosas. Somos piezas de un puzle inmenso . La familia, por más que uno intente poner distancias, siempre está allí. Es como los cables de los auriculares, que los dejas un rato, y cuando vuelves para usarlos están enredados.


En una boda alguien me dijo "Yo quiero ser el cuñado  que me hubiera gustado tener". " Mis cojones" , pensé. Una puta bola. Como el que dice " yo le hecho salsa picante a la ensaladilla rusa, para darle vidilla, ¿sabes?


Ya. A tomar pol culo la ensaladilla.


El amor, como toda biografía, tiene sus sinvergüenzas  y compañeros. Tiene deslealtad, salvación  y mística. 


Desconfío de la gente muy amable y obsequiosa, sospecho de las suegras  simpáticas. Son loros congoleños. Hay que perder el miedo a mandar a tomar pol culo a esa gente que acaba metiéndose en tu vida sin pedir permiso.  Eso lo hacía  muy bien el doctor Pujol. No era un "bienquedas".


El mar calmado no hace buenos marineros . Sólo en la adversidad nos hacemos grandes. También en el amor. Uno llega al amor embobado, liviano, fresquísimo, lleno de luz; pero esta es una travesía larga . Alguien dijo dijo que el amor es un jardín ; y el matrimonio es ese mismo jardín, pero al que ya le han crecido algunas malas hierbas.





LOS HELADOS: TIEMPO DE INFANCIA.

52 comentarios

jueves, 19 de septiembre de 2024

El lunes, después de la misa  que asistimos por el alma de Manuela, invitamos al sacerdote que celebró - un buen amigo- a tomar un helado. Una heladería de Caldas que  los hace maravillosos.


Para mi invitar a un helado, ya sea  en forma de polo, de tarrina, de sorbete, de cucurucho , es regresar a la infancia. No conozco a nadie que no disfrute tomando un helado y no se le vea feliz. Y aquella noche no fue una excepción. El cura se tomó dos bolas de vainilla, y había que verle la cara.


En el congelador de casa siempre hay helados. Desde los más chungos de hielo y palote - que me chiflan- hasta los más sofisticados. Hay un cucurucho del Mercadona, pequeñito , de chocolate, que lo como y parezco un niño en domingo.


En mi familia hemos vivido muchos días de Camy. Cuando los Magnums aún no existían. Y mucho polo . Cuando pagaba  mi padre en pesetas. A veces después de misa, otras chorreando sudor al terminar  una tarde en las bicis. Y a veces con los ojos hinchados del cloro de la piscina.


Para  mi el helado siempre será un refugio , un algo para pasear a ninguna parte mientras chupo fresa, o chocolate. También me sucede con las pipas, pero allí nos empiezan a perseguir los de siempre: los que sólo piensan en joderte la vida.  


Cuando el lunes nos acercamos con el sacerdote a  las vitrinas de la heladería, y vimos los distintos sabores y los letreritos, el cura ponía los ojos de un niño. Con esa mirada golosa y única que ha sobrevivido a los años.


En fin, parecía que ese hombre fue  creciendo  y pasó por Camy, pasó Miko, pasó Avidesa… pasaron los veranos. Ahora, aquel niño es un cura. Y al cura esta noche se le ha puesto carita de chaval. La vida es un parpadeo. In ictu oculi.  La vida es un crío jugando al pañuelo, ¿ lo cojo primero, o  dejo que lo coja? Y, de repente, notas  que alguien te toca la espalda antes de llegar a refugio.


Ojalá te toque con  un helado en la mano. Dando un lengüetazo al cucurucho  de tus días. ¿ qué más se puede pedir?:  intensidad y dulzura.


Haz la prueba hoy . Cuando salgas de trabajar, siéntate en la terraza de una heladería y  ya verás qué bien.


El helado es una máquina del tiempo maravillosa. Te sientas, y mientras sorbes  y lames las gotas que se deslizan por el vasito, recordarás , tan feliz y tan campante,  los años que ya se fueron. 






MATA MUA. UNA METÁFORA.

10 comentarios

miércoles, 18 de septiembre de 2024

Después del Gimnasio acostumbro a hacer una visita en la Iglesia de Caldas.  Y paso por una plaza que llaman de Las Palmeras. Allí  hay mucho peregrino del Camino de Santiago Portugués descansando . Y llama la atención la cantidad de ellos que anda mirando el móvil. La gente ya no habla. No hay tertulias. 


Una de las calles principales se llama Rúa Real  . Caminamos mirando el móvil. Incluso en una ciudad tan pequeña como Caldas de Reis  nos movemos con prisa. Mucha peña va con los auriculares  gordos  puestos. Encerrados en esa cárcel de piel que nos transporta. Tan particulares, muchas veces. Tan solos. 


Todos de aquí para allá, sin un rato, siempre tarde, pastoreando a los hijos, como llevando una manada de gatos por un camino , metiendo prisa.


Ayer hablaba con una panadera de Caldas y le comenté  el efecto que me hizo ver a una celadora en el Thyssen delante del Mata Mua, el cuadro de Gauguin. Estaba sentada en una silla delante del cuadro . Está valorado en 40 millones de euros. Esa mujer sólo tiene que estar allí sentada. Nada más. Y le decía " joder, para eso hay que valer".


- Lo que daría por tener un trabajo así.


Porque la señora va de culo. No para.


La gente piensa en la cita  que no salió bien. O en la llamada del jefe que le inquietó. En el seguro. En que el frigorífico, que está definitivamente roto y hay que sacar tiempo para ir a comprar uno.


En esas cosas se va la vida. Y así se nos escapan los detalles, como andar hacia atrás con chancletas . Sin pausa no hay mirada, y sin mirada, somos seres vacíos, ligeros. Demasiado parecidos unos a otros. Como celadoras delante de un cuadro de 40 millones de euros.


La ciudad a veces es sólo una tramoya. Uno de esos decorados de cartón piedra de película antigua, con cielos coloreados como nubes de los Simpson's  y casas con fachadas de madera sujetas de cualquier manera. Somos figurantes que pasean por delante de la cámara sin decir nada. De un lado para otro. 


Pero un día, paras. Y olvidas el teléfono y el reloj  . Y miras, y observas ,  y respiras  y descubres  el milagro de la vida corriente. Lo pequeño de repente se ha hecho grande. Lo de siempre ha crecido hasta convertirse en algo extraordinario.


Es como  si  alguien se para delante de esa celadora del Thyssen  y le dice " usted si que es guapa, hermosa de verdad. Usted sí que  es la  Mata Mua del museo. Usted no tiene precio señora".


No son los tesoros, ni los aromas , no los restaurantes, ni los paisajes, ni siquiera las personas. No. Ers tú. Tú eres el rincón escondido. Tú eres  el instante maravilloso. Tú eres quien llena los espacios y conviertes en inolvidables las calles y las cervezas . Las cenas y el mar.


Tú eres la protagonista. Tú eres  todo lo bueno que hay en este mundo. Y sólo si te paras quieto, dejando atrás lo inútil , mirando las cosas con alegría, con ternura y con serenidad… podrás ver el mundo tal como es, en su infinita y maravillosa belleza.




DIEZ AÑOS...Y CONTANDO.

37 comentarios

martes, 17 de septiembre de 2024

Diez años sin Manuela. ¡Cuánto se le echa de menos! Su alegría, su optimismo, sus ganas de que se pase bien a su lado. Su amor. 


Todos los días la recuerdo. Y hablo con ella.


Cuando hablo o escribo sobre esa mujer  me da paz.  Era una persona que cuando se levantaba unos segundos de cualquier parte  se la echaba a faltar. Esperabas  que regresara porque era pura fiesta. Imposible estar mal a su lado.


Era  alguien que tenía la capacidad de hacerte sentir huérfano si desaparecía  , ¿ qué puedes escribir ahora que ya no está? ¡ Dios mío, qué vacío se ha quedado este mundo sin ella! La mejor de las compañías, la más libre y la más feliz de todas. Qué calorcito daba  a quien se acercaba a ella. Era pilla, con chispa, guapa y muy divertida. Le volvía loca dar sorpresas.  Le chiflaba beber cerveza  y celebrar todo. Tenerla a tu lado, saber que eras de su equipo, era la sensación más agradable del mundo. 


Manuela era mi  cielo en la tierra. Y ella murió  en el sitio en que fue tan feliz. Con toda su gente alrededor.


Una de sus mayores virtudes , muy íntima, que conocimos quienes éramos sus amigos era la de la generosidad; tenía el maravilloso talento de ayudar sin que se notara. Se quitaba el pan de la boca para ayudar  hasta que doliera.  Era de una magnanimidad que conmovía.  Vivió con  intensidad , y lo hizo a su manera. No bastaba con respetarla, había que quererla.


Fue una mujer feliz. 


Pudimos despedirnos de ella. La última hora estábamos solos su hermana y yo. Y se fue suspirando el alma. Como una vela en la tormenta, imposible de apagar


Era una manera de ser, una manera de estar en el mundo que me la he llevado conmigo para imitar. 


Y, sobre todo, esa capacidad de perdonarme , cuando  nuestro barco estaba en las piedras.


Diez años, y sé que estás muy cerca porque todo lo que me ha sucedido lleva tu firma. 


No nos dejes de tu mano.




COMIENZA SOLO.

32 comentarios

lunes, 16 de septiembre de 2024

Cuando dejé el Olimiakos fui a Zaragoza a casa, con mis padres. Y fue un acierto. Manuela me ofrecía su hogar, vivir  juntos mientras buscaba trabajo. Me brindaba un futuro de seguridad, cuando yo no tenía nada y todo estaba oscuro.


Dije que no. Decidí ir a Zaragoza, explicar a mis padres qué había sucedido, y buscar trabajo. Y sólo cuando lo tuviese ir  junto a ella. Estuve tres meses así. Y cada fin de semana iba y volvía a Valladolid. 


Y allí aprendí que el día que empiezas a acostumbrarte a vivir contigo, con tus miserias y tus grandezas, ese día que te das cuenta que sabes como gestionar tus fantasmas y tus miedos.  Ese día estás preparado para compartir tu vida con otra persona . Si lo haces antes le vas a joder la vida.


Sabía que a ella le daba igual. El error es que te acomodas , no tienes presión- la tuya- para resolver lo que sólo tú puedes hacer.


Después de regresar de Guatemala viví solo. Pero me pesaba la soledad. Y me fui con una mujer. Y no era amor, nada parecido, sino miedo. Seguridad. Aquello acabó mal.


Y, escucha bien , pequeño saltamontes: nadie debería vivir en pareja sin haber vivido antes solo. Nadie debería compartir su vida con nadie sin haberse probado a sí mismo encarando la vida.


Quien pasa directamente de vivir con sus padres a vivir con su novia no está buscando una mujer, está buscando otra madre. Y adórnalo como quieras. 


Comienza solo.




MIEDO. CONVIVIR CON ÉL.

14 comentarios

domingo, 15 de septiembre de 2024

Aquí, en el rural, sucede que hay bichos, que te pican abejorros por la noche, o entre las sábanas aparece un gusanito, o despiertas con el párpado hinchado por una picadura de un ser. También oyes esquilas de madrugada, suenan las horas de un campanario. O  ves un ratoncito  en casa, cruzando por la cocina. Sé que soy urbanita, aún, porque doy grititos, me subo al sofare,  y me quedo allí paralizado,  planteándome huir, quemar la casa, llamar a la Policía.


Pero llega María José y es como una GEO del mundo de Jara y Sedal  y te sientes a salvo. Si alguna bicha entra en  casa, era pisoteada en segundos. O le pone un cepo y ves al ratoncito al día siguiente con ojillos piadosos mirando al infinito. 


A veces el amor se construye sobre cimientos desconcertantes.


Nada me da más miedo que el miedo. Ese trueno que nos sacude por dentro. Que nos paraliza. Que nos empequeñece. Uno, que ha estado en lugares de mucho canguelis, que ha arriesgado su vida de un modo temerario, que ha comido cosas que harían vomitar a una vaca, y ve un ratoncito, o un insecto palo, o una cucaracha, y se queda paralizado.


Madurar es batallar contra nuestros propios temores. O sobrevivir a nuestras dudas. O no salir corriendo tras cada revés de nuestra vida.


No son las cucarachas, o ese abejorro zumbón que revolotea y se posa en tu mano   … es algo más profundo. Es creernos vulnerables. Es vernos diminutos ante un mundo que a veces se muestra incómodo e inesperado. Y es un mundo que no es de bichos.


Una vez tuve una experiencia horrible del mal. En un despacho, en una entrevista con un ser que me parecía despreciable, que me hablaba muy cerca, mirándome de hito en hito, podía oler su aliento , un tipo oscuro, húmedo, que transmitía un mal rollo profundo, y me mareé, sentí un vértigo , una nausea. Me levanté, abrí la ventana , y salí a respirar.


El hombre no entendió nada. Y no supe decirle "es por ti, cabrón. Me das miedo": 


No quiero tener miedo. Pero el miedo es parte de lo que soy. Yo creo que ser valiente no es vencer al miedo, sino aprender a convivir con él. Desde que me diagnosticaron la fibrosis pulmonar he tenido que convivir con la idea de que estoy enfermo, y de que no moriré de eso, pero sí con eso. Al menos estoy avisado.


Somos lo que tenemos, pero no podemos olvidar, que también somos nuestras carencias.


COMO UNA PIZCA.

37 comentarios

sábado, 14 de septiembre de 2024

Lo que me hizo entregar mi vida a Dios en el opus dei fue la alegría. Y querer darle la vuelta al mundo como un calcetín.


Yo en la opus me lo pasé muy bien. 


Después , con los años, viví con gente que  ese buen vino de su entrega se agrió  y se cinvirtieron en  un vinagre. Eso que creían que la seriedad era un signo de distinción. Y la risa era  mal vista, algo infantil. Y todo terminó mal. La risa era como una de esas joyas que se guardan en un cajón, pero que nunca se lucen en la calle. Acabé harto de esa madurez y seriedad de mulos.  Viví un tiempo  en el que para tomarse a alguien en serio, ese alguien debía renunciar a su humana y hermosa ligereza.


No citaré nombres. O sí, que cojones, Fidel era así, y  Joan de D. Don Manuel D. Y...¡ joder, estaba rodeado de ellos!


En la vida estamos de paso. Y qué mejor forma de combatir nuestra levedad que a carcajadas. La alegría es una batalla contra el tiempo. Somos ese 'qué buen ratito' que soltamos como para nosotros tras un instante de sonrisas y confidencias.


Así viví con Manuela. Y así vivo hoy con María José. Y así en el gimnasio. Y así con el que se cruza en mi camino.


No quiero ser trascendente. No quiero ser importante. Solo quiero sentarme delante de una copa de Jack Danie's , rodeado de gente a la que quiero, y hablar sin pensar en lo que los demás van a pensar de mí. No hay mayor placer que ser libre, que ser espontáneo, que dejar de medirlo todo, al menos por un rato.


Da igual la casa, da igual la mesa, da igual si el vino es bueno, malo o regular. Da igual si es El Barullo. Lo que importa está dentro. Lo que importa cabe en un sitio tan pequeño como el corazón. Mírate los dedos, y haz el gesto de una pizca juntando el dedo gordo y el índice . Ese es el tamaño de tu corazón. Apenas un puntito. Y ahí, como en un cofre diminuto, caben todas las cosas importantes que vivimos y que nos quedan por vivir.


No sé cuánto me queda. Pero cuando marche, no quiero dejar nada por hacer. No quiero cuentas pendientes ni asuntos de los que mejor no hablar, ni  risas reservadas para mejor ocasión. Quiero llevarme la vida por delante, a porta gayola. Quiero que la gente diga: " ¡Joder, qué tío!" '. Quiero esa preciosa forma de vivir que es sentir. Amar. Llorar. Y reír.