viernes, 1 de marzo de 2024

PIRATAS AL ABORDAJE.

Dando clases en primaria , que es lo que hice la mitad de mi vida, uno tiene la suerte de estar en la primera fila del inicio de muchas cosas.


Nunca me acostumbré al brillo de la mirada de un niño cuando entiende algo, ese abrir los ojos y decir " ¡ hala, sí!". Es maravilloso. O el ver el esfuerzo de una criatura leyendo las primeras letras, muchas veces con el dedo señalando la línea, y pronunciando a trompicones.


No existe materia prima que genere tanta riqueza ni libere una energía tan limpia como el cerebro todavía sin explorar de esos críos. Era como verles dirigirse a la isla del tesoro. No existe mina de oro comparable al cerebro humano. ¡  Y ya no digamos el corazón!


Muchas veces he pensado que al nacer todos somos iguales. No hay cerebros de primera y de segunda, de pobres y de ricos, ni blancos, negros o amarillos. Todos llegamos a este mundo con la misma carga energética . En Tamahú me sorprendía comprobar , en el grupo del coro, algunas cabezas que estaban muy bien amuebladas , y la pena de que sus oportunidades serían muy distintas a las que vi en España.   


Tuve un profesor en jesuitas , se llamaba Acebal- un hombre muy original - que nos decía : debéis saber que todo lo que aprendáis aquí  será un tesoro que podrás llevar a cualquier parte contigo, pasará por todas las aduanas sin que lo detecten  y nadie te lo podrá arrebatar. 


Para mi el señor Acebal ganó muchos puntos cuando lo vi en misa un domingo en la parroquia de santa Engracia, en Zaragoza. Yo  allí era monaguillo. Y  lo que le hizo ganar puntos  fueron sus dos hijas . Estaban que hasta las imágenes de los santos se giraban para verlas. 


Pero al señor Acebal se le olvidó explicar que hay unos  piratas que en esa   travesía hacia la isla del tesoro luchan encarnizadamente entre ellos por apoderarse del cerebro y del corazón de es@s chaval@s. 


Piratas son los medios , la televisión, la política, influencers, los equipos de felación sincronizada de de ideologías de Agenda, los fanáticos religiosos,  los filibusteros del sistema y sus profetas.


Quienes desde la primera enseñanza se disputan el cerebro del niño para inocularle los propios dogmas, creencias, patrias, banderas, símbolos, mitos, cada uno acompañado de sentimientos, emociones y terrores, que quedarán grabados como un sello indeleble en el cerebro del niño hasta el final de sus días. 


Qué pena, qué asco, qué tristeza, el haber participado , a veces ,  de esa mentira desde una de esas trincheras. No siempre siento eso, pero tengo pendiente ver algún antiguo alumno y pedirle perdón.




16 comentarios:

  1. Pues eso último que dices te honra. Siempre he pensado en los chavales a los que hiciste (e hicieron), pitar a edades muuuuy tiernas. Creo que es una conducta que pisa la libertad de un menor (consideraciones legales aparte), y puede destrozar vidas dejando cicatrices muy marcadas. Ojo, los habrá que estén encantados con su vocación etc etc etc. Pero me cuesta mucho aceptar eso. Espero que en los coles/clubs ya no hagan esas cosas.

    ResponderEliminar
  2. Sospecho que los clubes no hacen esas cosas porque no tienen a quien hacérselas. Las máquinas de meter chavales en el redil hoy han sido sustituidas por supernumerarios a los que sospecho darán un sobresueldo para hacerse cargo del residual rebaño. Epílogo.

    ResponderEliminar
  3. Recuerdo que la primera vez que coincidimos en Bauprés, yo como invitado, estabas leyendo "Los Demonios", de Dostoyevski (¿o era "El Idiota"?, estoy convencido de que ese libro fue inspiración para tu laureado single "El Idiota"; not, I am not single, I am married).
    Como becario y tornillo de una maquinaria, poca responsabilidad tenías de tus actos. Inconscientemente conocías de alguna manera su inmoralidad (literalmente, intentaste huir de Monterols -a modo de conatus espinoziano, que buscaba conservar su ser- hasta que te encontraron en una estación perdida de los Monegros). Pero desde la adolescencia, tus primeros contactos con el Opus Dei, estabas sometido a figuras de autoridad que coartaban tu libertad. También literalmente, porque no te dejaban marchar tal y como era tu deseo. La parte existencialista en ti, a lo Maritain, sabía que esa vocación no era la tuya y que no habías elegido ese estado, se te había impuesto (elección de estado: derecho del fiel a decidir libremente la condición de clérigo, laico, casado, consagrado o célibe).
    Esto del pondus peccati es como la película "Cadena de Favores", pero con un signo menos delante.
    En fin, solo puede pecar quien es responsable. Y aquí deberíamos acudir a las altas instancias que pergeñaron máquina tan dañina, de la que fuiste tan víctima como el siguiente o el anterior. Si la libertad falta, la decisión responsable desaparece.
    Acepta con humildad tus pecados, acepta tu fragilidad, no lleves el mundo sobre tus espaldas, como un Atlas.
    Únete personalmente a Dios, hasta olvidar la ley como tabú (mi pene rozó la sábana, me contaba un numerario torturado durante una charla ¿he pecado?): concepción mágica del pecado. Implora a Dios y Él lo arreglará, por si no lo sabías te informo: es omnipotente.
    Insisto: imagínate a Adán y Eva en pelota picada corriendo de aquí para allá intentando arreglar el mundo en el siglo XXI para enmendar el pecado original. Eso lo hizo Jesucristo muriendo en la Cruz. Feliz la culpa que mereció tal Redentor.
    PS: me puedes pasar el teléfono para unirme al equipo de felación sincronizada, porfi.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mis huidas no fueron del opus dei, al menos hasta que me di cuenta de que ellos no tenían la panacea de lo mío.

      Mis huidas fueron de mi mismo.

      El libro que estaba leyendo era "El idiota". Dostoyevski me chifla.

      Eliminar
  4. Historia de un gran fracaso: institucional, personal, histórico, sociológico y económico.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Puede ser un fracaso, pero no es un pecado. Esa es la confusión griega entre pecado y fracaso (culpabilidad), o la confusión calvinista (en Hungría hay muchos calvinistas).
      Creo que debemos evitar el "exceso" en el sentido de responsabilidad. No fabriquemos una espiritualidad falsa; espíritu es la capacidad de conexión con Dios; alma el principio de vida.
      "El neurótico confunde el ideal perfecto con la impecabilidad" (JBT).

      Eliminar
    2. La suma de actos perfectos produce monstruos.

      Eliminar
  5. ....cuidado con el equipo al que te apuntas: no son mixtos. ....jijijijiji

    ResponderEliminar
  6. https://www.laverdad.es/culturas/libros/isabel-sanchez-enferme-senti-trapo-arrojado-centrifugadora-20240301010822-nt.html

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es para suscriptores....lástima

      Eliminar
    2. He leído unos fragmentos del libro - los que permite la editorial. Está bien. Pero le falta sangre, vida, espontaneidad...y coherencia.

      Lo de coherencia lo digo porque siempre me llamó la atención, por ejemplo, la distancia que había en san Josemaría cuando hablaba de libertad, o de amor, o de respeto , donde el hombre entusiasmaba. Eso de " me pondría al lado de alguien maltratado por sus ideas para correr su misma suerte"...y luego la incoherencia del rejalgar y otras actitudes, muy contradictorias. En fin, es naturaleza humana,, supongo.

      De esta mujer tengo la misma impresión. Es muy difícil no estar en sintonía con lo que dice, pero....

      Eliminar
  7. Hola , que Isa de Roma está muy fastidiada

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aquí a Isa se la respeta mucho. La nombraremos madrina de honor del Barullo.

      Eliminar
  8. Fanatismo= neurosis colectiva.

    ResponderEliminar
  9. He leido un fragmento del libro de Isa de Roma. “Cuidarse”. La verdad un poco rollo. Es cuidarse los unos a los otros

    ResponderEliminar